<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920</id><updated>2011-08-31T19:40:45.278-05:00</updated><title type='text'>ESTAS RUINAS QUE LEES</title><subtitle type='html'>Hay quienes se quejan de todo, no les parece nada de sí mismos, ni de los demás, pero en el fondo están orgullosos de lo que son y de lo que tienen... les da pena confesar que son felices. Para los que sufren de verdad y para los que mienten está dedicado este espacio.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>69</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-4672349357023535082</id><published>2011-05-10T22:13:00.000-05:00</published><updated>2011-05-10T22:13:45.342-05:00</updated><title type='text'>DOS NOCHES EN SAN LUIS</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;Para Mir, con todo mi cariño&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;y para Renato con un poco de envidia&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;Nos hizo falta tiempo,&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;  nos comimos el tiempo,&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;  el beso que forjamos,&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;  aquel vino que probamos,&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;  se fue de nuestras manos…&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;L.M. 33&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Él llegó a la ciudad en la tarde, el cielo no presagiaba nada bueno ese viernes, pero hay ocasiones en que el atisbo de lluvia puede ser también una buena señal, el preámbulo de cosas maravillosas, la esperanza de salvar una cosecha o que germinen nuevos brotes en suelo árido, algunas veces la lluvia se convierte en una oportunidad, la lluvia se transforma en una cálida humedad…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las nubes empezaban a cubrir lentamente cada uno de los espacios sobre su cabeza, mientras manejaba rumbo al destino que se había trazado desde hacía buen tiempo. No iba solo, de hecho tenía una pequeña compañía, inquieta y nerviosa, por un evento que auguraba también nuevas experiencias.&lt;br /&gt;Ese evento era el proyecto inicial de ese viaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro que sólo él sabía que ahí, en San Luis, si todos los augurios se entrelazaban, estaría un sueño esperándole, un plan secreto que era una mirada y una sonrisa, una figura que había podido tocar con la mente y percibir en un frío y brillante monitor, el contorno de una mujer que se aparecía de pronto en los lugares más inesperados y jugaba con sus palabras y con sus deseos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se estacionó después de horas de circular entre caminos perdidos, cerros y vialidades sumidas en el atardecer, bajó de su automóvil con ansiedad e intentó descubrirla real entre la gente que se encontraba en el enorme edificio, pero no estaba aún ahí, todavía habrían de pasar interminables minutos para poder sorprenderse con su presencia que ya intuía y parecía respirar en el húmedo aire acompañado de viento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese espacio sin ella lo aprovechó para registrarse, con el presentimiento que dentro de poco podría compartir un pedazo de su vida, un tiempo que no era suyo, unos segundos robados a la realidad, a la casualidad que a fuerza de aferrarse se convertiría, si todo salía bien, en algo concreto y posible de tocar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto, en esa espera, vibró su celular, y él supo con certeza que era ella, sintió en su estómago, en todos los dedos, en cada parte de su ser, un hormigueo pues sabía que estaba a unos pasos de verla, hasta ese punto nada y todo era posible, leyó en la diminuta pantalla: -“ya llegué, estoy aquí”, y decidido bajó las escaleras para buscarla, del todo y nada que tenía a su alcance, con una sonrisa le apostó a todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lo lejos la descubrió volteando para un lado y otro, tal como la había visto en imágenes, con su largo pelo negro ligeramente ondulado, esa mirada atrayente, cercana, distante, pero sobre todo con la boca siempre dispuesta para sonreír, y su cuerpo… era justo como lo había visto reflejado en diferentes poses: generoso en carnes, opulento, desbordado entre la ropa, como preso en la mezclilla y el algodón, más propenso a sábanas de seda, libre y sin ataduras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él supo al estrechar su mano, al abrazarla sin mucha fuerza y darle un beso en la mejilla, en ese primer encuentro, que posiblemente habría oportunidad de tocarla con mayor detenimiento, que sus manos calmarían su nerviosismo en su piel, que tal vez sus dedos tocarían sus labios, y que su cuerpo vibraría con el suyo si la diosa del amor y los deseos estaba dispuesta a aceptar la ofrenda que ambos habrían de ofrecerle, sobre todo si ella también lo deseaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un instante se hizo de noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de que ella se registrara y le fuera otorgada su pulsera de acceso, mientras empezaban a conocerse realmente, decidieron salir en busca de un espacio que habría de cobijarlos durante los días en que permanecerían en la ciudad, en ese ir y venir para encontrar un refugio, los tres decidieron alimentar primero el cuerpo, ya habría oportunidad de darle reposo al espíritu, todavía quedaban algunas horas de la noche para alimentar los deseos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El diálogo entre ambos no pudo ser más fluido, parecía que él la conociera de años, y lo que inició en un local rodeado de otros comensales, se prolongó más adelante afuera de la habitación, los dos sentados mientras la lluvia los protegía, solos, en la oscuridad, apenas iluminados por unas lámparas cómplices que escuchaban sus confidencias, sus problemas, pero también sus planes y sueños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esa manera se fueron amontonando los minutos, sin que ellos se dieran cuenta que gracias a las palabras se despojaban al mismo tiempo de sus temores, que afortunadamente, así como la lluvia agota a las nubes, también una buena conversación te libera de la carga que traes encima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hubo necesidad de tocarse en esa primera noche, lo único que los acarició fue el susurro de sus propias voces, que permaneció junto al suave golpeteo de las gotas en los techos, de esa suave agua del cielo que los envolvía semejante a una cortina, como una invitación a continuar conociéndose, una promesa para el siguiente día, una invitación para la próxima noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de despedirse, él pudo finalmente acercarse a ella, y sin prisa, con la calma que sólo puede dar la certeza que unos ojos en la oscuridad te ofrecen, le dio un suave beso en los labios, con el compromiso de verse unas horas más tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente, con el trajinar del evento y con su pequeña compañía pegado a él, apenas si tuvo tiempo de darse cuenta que la luz se había agotado y que en el firmamento las estrellas se insinuaban acogedoras como una señal de lo que vendría en un futuro inmediato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recibió de ella dos mensajes breves, y con esa costumbre de años él busco algún secreto cifrado en los pequeños textos del celular, más allá de lo que las palabras mismas informaban: "No podré verte temprano, pero les deseo suerte"... y "Llego en la noche, llevo tequila y muchas ganas de estar contigo", ambos mensajes, no obstante, lo hicieron sentir bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apenas si terminó de leer el segundo mensajito, cuando decidió sin pensarlo mucho, alquilar una habitación contigua a la suya, un nuevo espacio en el que si los astros se alineban de manera correcta, él también tendría la posibilidad de buscar esa anhelada sincronía, y volvió a sonreír al pensarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De nuevo la noche apareció de la nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No supo en qué momento cerró los ojos, pero al abrirlos escuchó que un auto se estacionaba fuera de su habitación, se levantó de la cama, se tocó el cabello y supo que no estaba soñando, salió a la oscura y cálida noche y la recibió con otro beso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin ponerse de acuerdo, como si ya supieran lo que habrían de hacer, entraron a la habitación contigua, se abrazaron, casi sin despegarse uno del otro, se sirvieron en un solo vaso hielo y tequila, lo acercaron primero a una boca y luego a la otra, después se besaron largamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las manos de él buscaron con afán, pero al mismo tiempo con delectación los pechos de ella, y pudo sentir como los pezones cobraban vida propia, como se erguían todavía entre la ropa ante la caricia de los dedos, que los urgían a liberarse, a disfrutar sin restricciones de sus caricias, en pocos minutos sus prendas adornaron el piso de la habitación, y con todos sus sentidos empezaron a conocerse mutuamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese diálogo que habían iniciado un día antes, ese compartir experiencias bajo el arrullo de la lluvia, lo estaban continuando ella y él en el resplandor de una cama blanca, con el cobijo de unas sábanas, sólo con caricias y miradas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esas dos noches ambos descubrieron que todo es posible, que por más increíble que parezca, si dos personas que nunca se han visto, que sólo han compartido unas cuantas palabras por escrito, y que confían en su instinto, en una imagen, en una mirada que no va  dirigida a ellos, pero que sienten que les corresponde, los sueños se convierten en realidad.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-4672349357023535082?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/4672349357023535082/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=4672349357023535082&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/4672349357023535082'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/4672349357023535082'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2011/05/dos-noches-en-san-luis.html' title='DOS NOCHES EN SAN LUIS'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-1457764940620328743</id><published>2010-08-06T11:10:00.000-05:00</published><updated>2010-08-06T11:10:13.084-05:00</updated><title type='text'>La Virgen de Juquila</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;Para Michi, con todo mi amor&lt;/i&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;No sé si les he comentado que no soy una persona religiosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace mucho tiempo, cuando tenía más o menos trece años sentí la necesidad de confesarle a mis padres, pero sobre todo me lo confesé a mí mismo, que las cosas divinas no eran de mi interés. Me atormentaba la idea de ver figuras en el templo, sentir temor por pensar que si éstas eran humanas, o al menos físicamente parecidas a los humanos, por&amp;nbsp; fuerza deberían tener la misma imperiosa necesidad de comer y por ende cumplir con las obligaciones de los intestinos, además, por esa época ya comenzaba a sentirme motivado por mi contraparte femenina y me era imposible considerar a cualquier persona, todavía me ocurre, que fuera inalterable ante las urgencias propias del cuerpo y de los deseos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese entonces esto se convirtió en un verdadero conflicto, un tormento, porque además tenía la impresión que las figuradas aladas, con halo, algunas sonrientes, otras en lastimosa agonía, en éxtasis, con extrañas túnicas, tenían la capacidad de leer mis pensamientos y que todos los adultos a mi alrededor sabían lo que me ocurría. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero en cuanto lo hice público, primero con la familia, en realidad primero conmigo mismo, cuando acepté que la religión, que la religiosidad, que el concepto de un dios omnipresente, de una imagen bienhechora pero ambivalente, de un dios&amp;nbsp; de mano férrea y creador del cielo y de la tierra, definitivamente era algo que me superaba, cuando por fortuna me enteré que tenía la opción para decidir, fue algo liberador, y me sentí, como decirlo, aliviado, una herencia mística, una tradición religiosa que no necesariamente tenía porque aceptar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde aquellos días muchas cosas han pasado… he vivido incluso un terremoto, he visto con mis propios ojos cómo la vida, una parte de ti, puede motivar las lágrimas más dulces y también las más amargas, me he topado con personas extraordinarias, a algunas otras sólo las he conocido por lo que escriben, por una pantalla, y no por eso las conozco menos; he llegado a sentir que toco el cielo, pero he percibido grises y elementos oscuros, en verdad reconozco que todo ello representa a la vida, por supuesto que he visto morir, me he topado con la muerte y aunque he rabiado, he llorado, he pedido que se apaguen todas las luces y cese la música y se haga el silencio más profundo, todo ha vuelto siempre con una sonrisa, sin que lo divino tenga algún tipo de participación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como ya saben estuve en Morelia, y esto que empecé a escribir en los primeros meses del 2008, a finales de marzo, y que como ocurre con frecuencia en mí, he ido dejando pasar, era precisamente el preámbulo de mi regreso a Irapuato, a esa pequeña ciudad donde brilla más el sol, la lluvia moja y refresca más, la noche es menos oscura y el diálogo con mis hijos es como una música de acordes vigorosos y suaves al mismo tiempo, ese preámbulo es precisamente esta historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero regresemos a marzo, regresemos un poco a la llegada de mi hermano mayor, a las vacaciones de “Semana Santa”, a los planes de viajar a Oaxaca, hacer un recorrido por lugares mágicos que tenía años de no ir, playas olvidadas desde aquella remota luna de miel, sitios de memoria extraviada con la idea de recuperar imágenes escondidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese mes habría de cumplir un año en Morelia, un año de experiencia y meditación, de soledad, momentos de reflexión, pero también un cúmulo de increíbles deseos por volver a mi espacio vital.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero decirles que poco antes de planear ese viaje, esas vacaciones, había tomado la decisión de renunciar al trabajo moreliano, porque he de agregar que el proyecto alimenticio era hasta diciembre del 2007, y que éste se prolongó por la inusitada invitación para continuar (inusitada porque la persona, el amigo que me invitó originalmente, había sido despedido) y que la renuncia era una forma de obligarme, de obligar, de forzar a las circunstancias para acercarme nuevamente a mi hogar, a los míos, a lo mío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta renuncia no era tan simple, en realidad fue algo difícil, prescindir de un empleo es en todo momento complicado, no tengo que explicar algo así, pero después de los cuarenta puede incluso resultar aterrador, sin embargo lo hice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Contar todo lo que ocurrió en este viaje de “semana santa” podría convertirse en algo agobiante, posiblemente tedioso para ustedes y no es mi interés que eso ocurra, pero sí me gustaría en unos pocos párrafos platicarles sobre una figura que sigue de manera constante en mi memoria, algo que no deja de sorprenderme: la Virgen de Juquila.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el trayecto que hice en camioneta con mi hermano, su familia, y mi propia familia, ya estaba trazado un itinerario que habríamos de cumplir hasta en los detalles mínimos, todo con la idea de cubrir y abarcar en unos pocos días ciertos puntos indispensables del mágico estado de Oaxaca: Monte Albán, Mitla, el gigante árbol del Tule, las playas de Puerto Escondido, entre otros, pero jamás habíamos comentado o siquiera mencionado algo de visitar a una virgen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue hasta que nos encontrábamos en casa de los suegros de mi hermano, quienes por cierto viven cerca de la ciudad de Oaxaca, cuando escuché de manera sigilosa sobre esta milagrosa deidad, sobre la posibilidad de ir al santuario, y fue ahí cuando comprendí que visitar Juquila, ver a su virgen morena, era un plan preconcebido y que todo lo demás se ajustaba a ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El poblado de Santa Catarina Juquila, se encuentra a medio camino entre Oaxaca y Puerto Escondido, pero para llegar ahí es necesario transitar durante unas tres horas por la Sierra Madre del Sur, y para quienes no conocen este recorrido, e incluso para quienes ya lo conocen, realizarlo es completar un curso intensivo de pronunciadas curvas entre cañadas y precipicios en una angosta carretera-brecha que te tiene prácticamente al borde de un colapso, pero a decir de la suegra de mi hermano: “todo eso queda atrás cuando llegas y ves la imagen de la virgen, y pides lo que anhelas al llegar a su santuario”, no sé de cierto si ello le ocurre a otros, en mi caso recuerdo el camino a la perfección, al menos el sudor en la manos y las balatas derritiéndose al sentir la presión de mi pie en el freno de manera constante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el camino estuvieron presentes historias de peregrinaje, sin faltar la recurrente incluso en canciones populares o los mitos, como aquél de una pareja que durante el trayecto al santuario se convirtió en piedra por detenerse a fornicar en la noche, olvidando el sentido primero de “visitar” a la virgen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay dos espacios propiamente donde se venera a la Virgen de Juquila: el Santuario ubicado en el centro de la población de Santa Catarina, y el otro lugar es un sitio mágico, con un nombre también singular: “El Pedimento”, donde primero llegan los visitantes a, como su nombre lo indica, realizar la solicitud, el deseo que los ha llevado a recorrer cientos de kilómetros de curvas y empinados caminos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es ahí donde mi memoria ha quedado marcada, es justo en ese pequeño cerro en el cual se encuentra El Pedimento, a escasos diez minutos de la población, es en esa capilla donde no caben más de cien personas sin que parezca un tumulto, adornada con una larga fila de peregrinos formados para llegar a un altar&amp;nbsp; a pedir y depositar su ofrenda, en el que escuché por primera vez a mi hija, entonces de siete años, decirme algo como si ya fuera adulta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tú siéntate aquí pa’, yo voy a pedir para que regreses a casa y encuentres trabajo.- Me dijo mientras se formaba en la fila, con un convencimiento que todavía ahora lo recuerdo como si la estuviera viendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra característica de ese lugar, además de los innumerables vehículos adornados con unas pequeñas palmas en la parte delantera, como una acción para que la Virgen de Juquila los cuide, son las figuritas de barro que los visitantes elaboran de acuerdo a lo que desean pedir y/o pidieron al llegar a la capilla: pequeños carritos, casitas, una extremidad del cuerpo o toda la figura humana, que representan el milagro que buscan, la sanación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al terminar de formarse y pasar con la Virgen, mi pequeña hija me preguntó sobre la figurita que haría y me pidió que le ayudara, entre los dos hicimos una casa, también unos muñequitos a imitación de la familia y las colocamos a un costado de la pequeña capilla, en un lugar lleno de cruces, justo como todos los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Han pasado casi tres años desde entonces, está de más decir que poco después de regresar de ese viaje, encontré el trabajo que deseaba, la estabilidad que requería, incluso el jefe que nunca había tenido, en una palabra, me encontré conmigo mismo, y todavía hoy, mientras termino esta historia que inicié hace tanto, me encuentro con la sonrisa que esbozo casi a escondidas, un poco apenado con la suerte que tengo, y aunque no soy una persona religiosa, cuando algo se me atraviesa, cuando sé que resulta complicado no sólo para mí sino para las personas que me rodean, ya sea en el trabajo, en cualquier situación que lo amerite, les digo a quien me escuche que no está de más lo intenten con la Virgen de Juquila, quién sabe, igual y si lo hacen con el corazón como mi pequeña hija lo hizo, algo bueno resulte.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-1457764940620328743?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/1457764940620328743/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=1457764940620328743&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/1457764940620328743'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/1457764940620328743'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2010/08/la-virgen-de-juquila.html' title='La Virgen de Juquila'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-1392911854366108469</id><published>2007-12-19T14:19:00.000-06:00</published><updated>2007-12-19T14:51:48.456-06:00</updated><title type='text'>LA CARTA</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;…es la niebla errante en la noche,&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;es la noche dormida en tu cama,&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;es el oleaje de tu respiración,&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;tus dedos de agua mojan mi frente,&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;tus dedos de llama queman mis ojos&lt;/span&gt;,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;tus dedos de aire abren los párpados del tiempo…&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;" lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Octavio Paz&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Es extraño cómo pasan las cosas. Primero quieres buscar sólo algo parecido al amor, a la compañía, y en el camino te encuentras que todo ha cambiado, que en ese sentido o sinsentido, en esa búsqueda de cariño de exilio, hasta las caricias más pequeñas no son lo que parecen.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Un día le tocas la mano a una mesera desconocida, como al descuido, cuando le pides la cuenta y ella te sonríe. Después le preguntas su nombre, pero luego recuerdas que fue ella quien preguntó cómo te llamas, con una fórmula que sin querer te despierta ternura.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;No respondes nada, te tocas la frente, el cabello, cierras los ojos, sin pensamiento alguno, volteas a verla y le dices, ahora le preguntas, si quisiera ir a otro lado para conocerse, para platicar con calma, simplemente para ganarle la partida al tiempo mientras pasan las horas en el silencio de las palabras calladas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Ella, con una anacronía inocente, te pide algo, en estos años que corren, inusitado, te pide que le escribas mejor una carta, unas líneas donde le digas lo que sientes.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;No puedes evitar hacer un gesto de genuina sorpresa, y no sabes qué te sorprende más, si tú al sorprenderte por esa petición, o que todavía sientas que algo así, que algo dicho de esa manera, entre coquetería y timidez, a la hora de la comida, te cause esa reacción, y más aún cuando le contestas casi de inmediato que sí, que lo harás, que le escribirás.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;No se ponen de acuerdo, no hacen una cita ni mucho menos, pero pasan varios días sin que tengas la oportunidad de verla, finalmente regresas al sitio donde ella trabaja, es imposible dejar de notar que rehuye tu mirada, que se encuentra molesta por tu ausencia, y de nueva cuenta percibir eso te causa una rara sensación de agrado, un cosquilleo en el estómago, sientes una mariposa en tu interior.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;En la bolsa de la camisa llevas la carta que escribiste para ella.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Al acercarse a tu mesa, le dices con seriedad, le preguntas si no te ha extrañado, lo haces sólo para ver en sus ojos el enfado que sus gestos no disimulan, un enojo adolescente en una joven mujer que te esperaba, que te espera.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Sin darle tiempo para que conteste, le dices que tú si la extrañaste, mientras sacas la carta y le tomas la mano apretándosela suavemente, posando además tu mirada en su cuerpo que en ese momento parece estar desnudo cubierto sólo de rubor.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Esperas un instante para decirle que en la carta hay un secreto de los dos, algo que ambos comparten y que conocen bien.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Ya no dice nada pero toda ella habla sin cesar, es un verbo hecho mujer mientras camina hacia la cocina con tu sonrisa en la espalda y se pierde entre las mesas y la gente, pero antes de hacerlo, antes de que dejes de verla, voltea y en sus ojos hay una promesa.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Tú también le dices que sí con la mirada.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-1392911854366108469?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/1392911854366108469/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=1392911854366108469&amp;isPopup=true' title='7 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/1392911854366108469'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/1392911854366108469'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2007/12/la-carta.html' title='LA CARTA'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-5684601798894380653</id><published>2007-09-10T21:38:00.000-05:00</published><updated>2007-09-10T21:42:40.518-05:00</updated><title type='text'>SÓLO QUE REGRESES...</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Para todos &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;los fines de semana que son inolvidables&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Cuando no tienes dinero, siempre estás pensando en lo que harías si lo tuvieras. Sueñas con todas las cosas que podrías comprar, te imaginas realizando acciones que sin el dinero sería imposible e incluso te sientes generoso al imaginar a las personas que ayudarías si fueras rico.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Cuando eres pobre siempre te preguntas por qué eso te ocurrió a ti, por qué tú no tienes un pariente que te deje una enorme herencia o mínimo que te preste, y te repites continuamente por qué la suerte se empeña en darte esos embates, simplemente llegas a la conclusión que eres poco afortunado, alguien, no lo sabes, te echó la sal y estás en el hoyo, vives lamentándote.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;También eres de las personas que juegas cada semana el melate, la lotería, los pronósticos y hasta el rasca y gana, no sabes en qué momento eso te cambiará la vida de la noche a la mañana, lo dicho, vives para ese instante, te vienes preparando cada minuto, cada hora y cada día para cuando el dinero llegue, cuando tengas una enorme casa, cuando tengas un carro de lujo, cuando comas abundantemente, cuando no te haga falta nada.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;No te das cuenta de cómo la lluvia cae en tu cuerpo, lamentas que llueva y te mojes, no percibes la sonrisa de los niños ni la sonrisa de los demás que tratan de que tú sonrías, ni notas que alguien a tu lado se cansa en decirte que te necesita, ni que esa otra persona que ni te imaginas te desea o le gustaría estar contigo compartiendo miles de cosas. Tampoco sientes el sol en la cara, ni te alegras de que el viento agite tu cabello largo, que por cierto también quieres cortar, sólo te molesta el calor y sufres porque ese viento te hace cerrar los ojos…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Te sientes encerrado en todas partes y el universo te parece una caja de la que no puedes salir, en realidad no sabes que eres parte de la naturaleza y que en menos de un suspiro te habrás ido, que ya no estarás.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;A veces yo me siento de esa manera, pero luego pasa algo y todo eso se borra, se diluye, se queda atrás, como ocurrió este fin de semana cuando escuchaba en la radio sobre el ganador del “premio gordo”, de esa persona que se hizo millonaria.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Estaba con mis dos hijos, entonces el mayor, Sian, a sus catorce años comentó que él quería sacarse la lotería y ganar mucho dinero.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Yo, con cierta molestia, le pregunté que si eso pasaba qué haría, cuál sería la primera cosa que &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;compraría con esa fortuna.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Sin detenerse a pensar, de manera inmediata dijo algo que me dio justo aquí, en esa parte que está conectada con cada uno de mis sentidos, en realidad fue como una caricia interna que todavía me acompaña mientras escribo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Fue instantáneo:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;“Te traería de regreso acá”, sólo esas cinco palabras en su voz adolescente me hicieron que casi frenara el carro.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Porque ustedes ya saben que desde hace tiempo paso los días en Morelia, pero todas las noches mi corazón y mi mente viven en Irapuato, así como los fines de semana.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Ya lo saben.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-5684601798894380653?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/5684601798894380653/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=5684601798894380653&amp;isPopup=true' title='8 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/5684601798894380653'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/5684601798894380653'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2007/09/slo-que-regreses.html' title='SÓLO QUE REGRESES...'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-6495209662286035732</id><published>2007-08-30T07:52:00.000-05:00</published><updated>2007-08-30T07:53:28.925-05:00</updated><title type='text'>CARPAS PACHECO</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Para Hebbita, mirada celeste, con mucho cariño.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Perro, Miguel y el Licenciado entraron al lugar lleno de olores, a ese pequeño espacio con mesas cuadradas y letreros que le quitarían la sed a cualquiera con tan sólo un trago. Estaba repleto. Risas en cada rincón, rostros deformados por la alegría, un poco de aserrín en el piso, cuadros de imágenes antiguas con leyendas escritas al borde y música por todos lados, música para recordar y para olvidar a la ingrata.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Era apenas martes a las dos de la tarde, y los tres estaban en su elemento. Caminaron por entre las mesas, en busca de un sitio donde pudieran sentarse, siguiendo con la mirada los cuerpos opulentos de las meseras, “de pechos y caderas llenos”. Por fin encontraron mesa, cerca del último rincón, apenas a un lado del diminuto baño sin puertas, baño exclusivo para hombres.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Porque en “Carpas Pacheco”, en su planta baja, todavía continuaba esa tradición ya obsoleta de prohibir la entrada a las damas, pese a que en cualquier otro sitio era letra muerta, desde hacía mucho que el negocio de bar exigía el cupo mixto, y ahí parecía hasta una excentricidad no dejar que las mujeres lo hicieran, para eso estaba el segundo piso como una concesión.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Pero en verdad que eso poco les preocupaba a ellos, amigos hechos a la distancia y las diferencias, para los tres sólo bastaba que hubiera cerveza fría, rica botana y mucha conversación, el diálogo era lo de menos, el engañoso ruido de las palabras se convertía en mero pretexto, los temas también.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Uno de ellos, Perro, continuaba con una idea que venía arrastrando apenas subir al carro y durante todo el trayecto: que las pistolas eran celosas, y que no era cosa de hacerlas enojar, “por ningún motivo”, decía muy serio.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Aún no digería que en su nuevo rol dentro de la corporación le hubieran quitado a “la morena”, como llamaba cariñosamente a su arma, una vieja 38, la primera que le asignaron cuando se convirtió allá en su juventud en lo que ahora era.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Con la mano, Perro hacía un movimiento que por momentos parecía erótico, acariciaba la parte externa de su cintura, un poco arriba donde se encuentra la bolsa del pantalón, y luego sonreía de manera evocadora, como recordando cuando “la morena” le acompañaba.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;-Nunca me perdonará que la haya abandonado- decía melancólicamente.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Miguel y el Licenciado sonreían de manera condescendiente, ellos le pidieron guardar silencio con un gesto cuando una de las meseras se acercó con un plato rebosante de tostadas cubiertas con guacamole y ceviche por partes iguales, además de tres tazones con caldo de camarón picante.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;El que propuso el primer brindis fue Miguel, no muy original, pero efectivo: “Por ellas, aunque mal paguen”, y luego burlonamente: “Hasta las pistolas”, soltando una carcajada.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Ese fue el punto de arranque para levantar las botellas ambarinas y chocarlas, para perderse en la plática, para coincidir mientras la música seguía, mientras el trío norteño sin claudicar ofrecía cada dos por tres alguna melodía “baratita”.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Justo cuando trajeron los platos de carpa frita, después de muchas palabras flotando en el aire del bar, el Licenciado supo que ese día sería especial para él. No necesitó adivinarlo, lo escuchó a la distancia de labios de una mesera que repetía: “por favor, pase a la planta alta”, y en eso la vio.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Ella estaba en la puerta, con un suéter que hacía juego con sus ojos azules, un pantalón de mezclilla, y una gran sonrisa, el cabello castaño le caía en los hombros.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;En un segundo, casi en lo que los otros levantaban la botella para volver a brindar, él estaba a un lado de esos ojos, ofreciéndose a acompañarle, incluso platicar si así lo prefería, estar, simplemente estar. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Se había quedado de ver con unas amigas que por fortuna para el Licenciado nunca llegaron, así se lo dijo ella, mientras los dos subían las escaleras, en el último escalón, se detuvo y le dijo su nombre de dos sílabas y miles de significados: Eva.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Nadie pensaría, ni siquiera los sorprendidos Miguel y Perro, que hasta la fecha el Licenciado sigue acompañándola, no sólo de día sino también en las noches, desde aquella tarde cuando juntos se tomaron unas cervezas en Carpas Pacheco y empezaron a conocerse.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-6495209662286035732?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/6495209662286035732/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=6495209662286035732&amp;isPopup=true' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/6495209662286035732'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/6495209662286035732'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2007/08/carpas-pacheco.html' title='CARPAS PACHECO'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-8801721504755179984</id><published>2007-08-16T08:10:00.001-05:00</published><updated>2007-08-17T08:14:36.658-05:00</updated><title type='text'>LA NIÑA DEL PESERO</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Es de noche. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Afuera llueve como lo ha hecho casi todo el mes. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Él espera en una ancha calle llena de luces móviles que le agitan el cabello, apenas si atina a cubrirse las gotas que le resbalan por la cara, de cuando en cuando se pasa la mano por la frente, se sacude un poco y mueve los hombros que cada vez le pesan más.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Parece que se le ha hecho un poco tarde, porque la combi no termina de llegar para trasladarlo cerca de su casa: un espacio de cuatro paredes, una cama, un pequeño buró, una repisa con unos cuantos libros, un mueble viejo de múltiples usos que a él le sirve para planchar, y una lámpara que muy a fuerzas ilumina sus pensamientos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Pero él sigue en esa enorme avenida de relampagueantes bólidos, que llevan rostros sin forma, opacos y borrosos ocultos en cristales, mientras la lluvia continúa lenta y persistente, semejante a brisa marina de la ciudad, que difumina las cosas, las pixelea disminuyendo su calidad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Él busca con la mirada la ruta que habrá de transportarlo, no la azul ni la roja, tampoco es la verde, ni la amarilla, en realidad se trata de la ruta gris, la número uno, la que toma por el Libramiento y lo deja en el IMSS, la que todos conocen como Circuito.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Está a punto de darse por vencido, sabe que ya es tarde, no decide si tomar un taxi o emprender una larga caminata y empaparse de verdad, cuando ve que se aproxima un “pesero” que por obra de la providencia es el suyo. Levanta la mano para detenerlo, pidiendo mentalmente que no vaya lleno, lo que comprueba al verlo parar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Sube agradecido y se deslumbra ante el brillo de la luz interna que cubre el interior, tan brillante que por momentos lo enceguece. Toma asiento en la parte trasera casi sin darse cuenta en los demás pasajeros, abstraído como está por la larga espera,  tiene el deseo de cerrar los párpados, húmedos párpados, y dejarse llevar por las imágenes que desde hace tanto tiempo lo acompañan.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;En ese momento, justo entre la mitad de su cansancio,  a punto de encorvar también la espalda, se da cuenta que a su lado está un ángel: una pequeña niña sin edad que le sonríe.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;De pronto escucha música como de la nada; es una música nueva que invade, que se adueña de todo a su alrededor, y sin haberla escuchado nunca antes él se reconoce en ella, sabe de qué se trata, mira a la niña a los ojos y le devuelve la sonrisa.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Después, cuando la combi realiza todo el recorrido y llega a su base, en el momento en que ya todos los pasajeros han descendido, sólo queda uno, a simple vista él duerme, pero en verdad camina de la mano, desde mucho atrás con una pequeña niña sin edad, mientras los dos sonríen.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-8801721504755179984?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/8801721504755179984/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=8801721504755179984&amp;isPopup=true' title='7 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/8801721504755179984'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/8801721504755179984'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2007/08/la-nia-del-pesero.html' title='LA NIÑA DEL PESERO'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-874035047494358543</id><published>2007-07-19T20:59:00.000-05:00</published><updated>2007-07-19T21:01:35.359-05:00</updated><title type='text'>CASA DE CINCO</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right; font-style: italic;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Antes de alejarnos tuve lástima, cerré bien la puerta de entrada y tiré la llave a la alcantarilla. No fuese que a algún pobre diablo se le ocurriera robar y se metiera en la casa, a esa hora y con la casa tomada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right; font-style: italic;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right; font-style: italic;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"  style="font-size:12;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Julio Cortázar&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;El plan original era sencillo: vivir. Después, por desgracia, las cosas cambiaron. Todo fue iniciar sin reglas, en una verdadera anarquía si es que esto puede ser posible. Llegar, tirar, escoger un espacio, acomodarse con unas cobijas, dejarse ir hasta el ya veremos, al fin que lo importante era sólo seguir, como casi cualquier cosa mientras vives a la providencia o atrapado en la vida, con el destino demudado cada que alguien abre la boca.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;A los siete días hubo la primera manifestación que habría de prender, por lógica, una alarma, pero nadie quiso hacer caso, todos siguieron o pretendieron mirar hacia delante, no estaban las cosas para voltear en los rincones ni buscar algo y correr el riesgo de encontrarlo incluso en la mente de los otros.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Primero se acabó el gas. Luego se rompió la manija del baño. Más adelante las puertas comenzaron a tronar y a ponerse difíciles. Los muebles fueron desapareciendo sin ningún orden, a veces podía ser una taza, pero también el hueco de la mesa de centro era tan visible que se requería cerrar muy bien los ojos para no darse cuenta de ello.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;No habrían de pasar quince días, cuando una tarde se presentó la catástrofe a través de un diminuto individuo que tocó a la puerta con una sonrisa lineal que algunos cínicos podrían calificar de “romana”.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;-Vengo por la renta - dijo y extendió la mano, una pequeña mano transparente llena de venas azules, una mano que flotaba.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;La primera opción habría sido correr, salir huyendo al amparo de un pasado sin suerte entre camellones terrosos, dejando atrás no los recuerdos ni la memoria difuminada pegada en las paredes que todavía delimitaban un espacio, sino la propia suerte de vida que los cercaba en forzosa compañía, pero nadie se movió.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Optaron por la segunda opción: pagar lo que no tenían de los bolsillos vacíos. Juntar de las carencias lo necesario, apenas lo justo para continuar habitando lo inhabitable, para seguirse haciendo compañía dentro de su soledad, temerosos de cambiar el estado oprimido de la realidad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Todavía no habían terminado de reponerse del sobresalto, apenas si atinaban a deambular por los pasillos evitando encontrarse, silentes acompañados de sus propios ruidos, cuando el silencio fue tan profundo que ya no pudieron evitar el acercarse hacia ellos mismos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;El problema fue darse cuenta, justo en ese momento, que no tenían nada que decirse. Ni con la mirada podían comunicarse entre tanto silencio, el cuerpo no les daba tampoco para eso, en verdad que cada uno de ellos buscaba algo que ninguno de los otros podía darle.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Así, sin hablarse, uno a uno se dirigió a la salida, sin prisas, casi sin tocar el piso y las paredes, apenas sin rozar la puerta, cruzaron el umbral hasta perderse en el refugio de las calles.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-874035047494358543?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/874035047494358543/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=874035047494358543&amp;isPopup=true' title='7 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/874035047494358543'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/874035047494358543'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2007/07/casa-de-cinco.html' title='CASA DE CINCO'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-9002340954647501004</id><published>2007-06-28T08:59:00.000-05:00</published><updated>2007-07-04T11:11:34.909-05:00</updated><title type='text'>VIAJE A QUIROGA</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;" lang="ES-MX"&gt;Para Sian, en su día&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span lang="ES-MX"  style="font-size:12;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Salieron al atardecer, en un carrito sedán, alegres, los tres completamente despreocupados, como si intuyeran que los martes son días buenos para viajar. A la distancia se veían las nubes de junio, que anunciaban esa lluvia perfecta para enamorarse, y en el camino los árboles de capulín les fueron haciendo compañía.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Iban callados, era como si empezaran a conocerse, aunque en verdad ya sabían todo unos de otros o casi todo. Al que manejaba le decían “Perro”, un apodo que en realidad no lo era, pues se apellidaba Perrosquía, y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;era el más feliz, ya que él había propuesto el viaje a la que consideraba su tierra: Quiroga.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Ahí trabajó cuatro años. En ese pequeño pueblo estuvo comisionado durante ese tiempo que según decía, “pasó volando”. Aunque no hablaba mucho sus ojos no paraban de hablar, y su sonrisa lo decía todo, quería impresionar a otro de los pasajeros conocido como el “Licenciado”, el único extranjero en esa parte del mundo, halagarlo con una comida, una que “nunca olvidaría”.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;El tercero, un güero de rancho, grandote pero noble, de nombre Miguel, nacido también en la región, un poco más lejos, en Ario de Rosales, permanecía mudo entre la plática esporádica de los primeros dos que viajaban en la parte delantera, aunque de tanto en tanto se metía para opinar, en especial sobre el paisaje y para reforzar el tema de la comida.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Y es que ese día de junio la comida era el platillo fuerte y la razón de esa travesía por una carretera angosta, llena de curvas, entre cerros verdes húmedos, entre cientos de capulines y viejos cedros, porque en Quiroga, según dicho de “Perro” secundado por Miguel, y por los mismos pobladores, se hacen las mejores carnitas de México, la capital mundial de las carnitas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Ya era tarde cuando llegaron, apenas si había gente en el jardín con su viejo kiosko, algo que los promotores del viaje no consideraron, el que no hubiera comida.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Lo primero que le dijeron al “Licenciado” es que no se preocupara, porque encontrarían algo entre esos puestos que al parecer estaban cerrados, y otra opción sería ir a un establecimiento fijo, pero la desecharon al escuchar decir a su invitado que no se preocuparan, lo importante era conocer, estar juntos y disfrutar, ya habría un momento para degustar esas famosas carnitas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;En eso estaban, decidiendo qué hacer, cuando se les acercó una señora, una venerable anciana:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;-¿buscan de comer?- les preguntó, con un hilo de voz que no dejó de sonar extraño, morboso. Luego, con un gesto les pidió que la siguieran.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Pasaron por el mercado de artesanías, entre los puestos donde se veían guitarras de Paracho, colchas multicolores, sillas de madera y tambores infantiles. Caminaron a un lado de hileras de mercancías, sin que nadie les ofreciera nada, como si todos supieran cuál sería su destino.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Llegaron hasta la última calle del pueblo, y la dejaron atrás, subieron por el cerro, a un costado de casas de lujo con parabólicas y hombres que parecían estar armados, se adentraron entre los árboles un poco preocupados pero tratando de no perder a la mujer que pese a la edad iba con paso seguro tras un camino ya conocido.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;Los tres ni siquiera se volteaban a ver, como apenados de estar haciendo algo indebido, temerosos de que sus ojos pudieran traicionarlos, simplemente caminaban.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;En eso la anciana se detuvo, hizo a un lado las ramas de un viejo árbol, apenas las suficientes y les mostró lo que ya imaginaban, frente a ellos en una casucha de madera, toda pintada de amarillo, había carne pero no era comida, “Perro” “El Licenciado” y Miguel sonrieron.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;De regreso, si se puede más parlanchines que nunca pero sin mencionar nada, todavía tuvieron ánimos para pasar a Capula, a comprar unas ollas de recuerdo, aunque estaban seguros que nunca olvidarían el viaje a Quiroga.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-9002340954647501004?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/9002340954647501004/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=9002340954647501004&amp;isPopup=true' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/9002340954647501004'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/9002340954647501004'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2007/06/viaje-quiroga.html' title='VIAJE A QUIROGA'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-6438723462365409777</id><published>2007-06-13T20:49:00.000-05:00</published><updated>2007-06-13T20:51:23.966-05:00</updated><title type='text'>MI VIDA EN MORELIA</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;i style=""&gt;La vida, a la larga, son sólo circunstancias&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Borges&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Hoy vi llorar a una mujer y pensé que era afortunada. Me trajo a mi escritorio unos papeles y cuando le pregunté qué pasaba tragó saliva, entornó los ojos y desvió la mirada, hizo un gesto, uno de esos gestos que dicen “ahora no…”, luego se fue caminando rápido con cierta lentitud en los huesos. Me dejó inquieto.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Ya ha pasado casi un mes desde que llegué a Morelia, un mes con más días de los acostumbrados, un largo mes con sus múltiples noches de pocas cobijas y amaneceres fríos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;No supe cómo pasó, quizá no quiero recordarlo. De un día para el otro me quedé en el aire, en el suelo, entre la tierra y la blanca claridad de la nada, volteando para atrás, hablando en voz baja del presente, casi desnudo de futuro, sin expectativas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;En un momento sólo tenía las pocas palabras que he escrito en estos años, palabras que bien a bien no sentía ni siquiera mías, de pronto me quedé incluso sin palabras, fracturado de los dedos y, porque no, de las ganas de seguir, lleno de incertidumbre, me quedé solo, hundido, solo…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Siempre he creído que el trabajo nos justifica, pero nunca he sido un fanático de trabajar, y desde la primera vez que lo leí, desde esa juventud que no se va pero que ya se divisa a cierta distancia, cuando leí un comentario de Mario Vargas Llosa sobre el trabajo alimenticio y el trabajo que te alimenta el alma, comprendí que los dos se complementan, aunque el primero sencillamente paga las deudas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Creo que ya lo saben, estuve sin trabajar varios meses, estuve sin ninguno de los dos trabajos. Picando piedra aquí y allá, hablando, esperando también que el teléfono sonara, saliendo de casa con una sonrisa y regresando sin siquiera una mirada. Llega un instante que hasta mover los músculos de la cara cuesta fingir.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Lo sé, ni soy el primero ni soy el único ni lo seré: “eso le pasa a cualquiera”, eso me pasó a mí.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Una tarde sonó mi celular, cuando todavía entraban las llamadas y era la voz de un buen amigo, era la voz de Pascual que me decía, que me preguntaba con desparpajo que qué chingaos hacía. Yo la verdad ya había perdido las esperanzas con él y con cualquiera, estaba pensando sencillamente en no sé… le dije que me disponía a seguir viviendo y a rogar por esa pequeña cosa que te puede hacer levantar, le dije que esperaba su llamada.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;-Pues ya está, prepárate porque te vienes conmigo, ya se abrió la posibilidad.- Me dijo con un tono que me sonó mágico.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La propuesta era clara: trabajaría con él en un área operativa, cuesta creer que con uniforme, en una ciudad desconocida y en algo que en mi vida hubiera imaginado, hasta me visualicé como Pedro Infante, pero ahora las cosas han cambiado.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;En este poco tiempo ese primer proyecto se acabó, todo fue llegar y organizar papeles, escribir proyectos, revisar pendientes para que otra fuera la tarea encomendada, y qué les puedo decir, estoy en mi elemento, atrás de un escritorio, con una computadora, una ventana que da a una ciudad que ya no me parece tan extraña, a la que veo con otros ojos y sencillamente es bella.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;¿Pero recuerdan que hoy vi a una mujer llorar?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Sucede que ella se sintió desplazada, pero la realidad es que como todos o casi todos, trabaja por necesidad.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Ella me dijo que no le reconocen lo que hace, que pasa horas y más horas en la oficina, que le dijeron algo sobre echarle ganas para trabajar, fueron lágrimas porque en lugar de regaño esperaba un reconocimiento, fue ese sentimiento que aparece cuando crees que mereces más por lo que haces y los demás no lo ven.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Así pasa, le dije, y desafortunadamente le puede ocurrir a cualquiera, pero lo importante es que tiene la oportunidad de demostrar lo contrario, no fue un buen consuelo, lo sé, pero dentro de mí supe que ella siempre tendrá la posibilidad de llorar y desahogarse, y hay quienes tienen pocas cobijas y amaneceres fríos, donde sin embargo ya se vislumbra el sol.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Aquí en Morelia.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-6438723462365409777?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/6438723462365409777/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=6438723462365409777&amp;isPopup=true' title='7 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/6438723462365409777'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/6438723462365409777'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2007/06/mi-vida-en-morelia.html' title='MI VIDA EN MORELIA'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-117342471398873745</id><published>2007-03-09T01:13:00.000-06:00</published><updated>2007-03-09T01:22:10.967-06:00</updated><title type='text'>LA FLOR MÁGICA</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Y corrí por las calles tras esa voz para no perder de vista a aquella maravillosa corona de cuerpos que flotaban sobre la ciudad y supe con angustia en el corazón que ellos vuelan como pájaros y yo caigo como piedra, que ellos  tienen alas y que yo ya estoy para siempre sin alas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Milan Kundera&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El libro de la risa y el olvido &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Las pequeñas piedras del jardín, o de lo que debería ser un jardín, cubren la tierra en donde hace muchos años alguna vez hubo pasto, se encuentran amontonadas pero al mismo tiempo cada una tiene su sitio, parece raro pero existe una estética en su acomodo y también una sonoridad balanceada cuando son pisadas por alguien, como ocurre cada noche en ese pequeño jardín cubierto de piedras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahí está él, con los pies flotando en ese mar pedregoso, con el ánimo difuminado ahora que hasta las estrellas están ocultas, temerosas de aparecerse con su brillo y ser inoportunas en el marco que forman un hombre y un jardín de piedras, en el espacio oscuro líquido de pensamientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche se ha convertido en legión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se escucha nada, pero en ese silencio que forman tantos ruidos nocturnos, la sinfonía del silencio penetra en cada uno de los poros que casualmente están abiertos y con vida, porque eso es algo que la vida tiene pese a todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre está solo rodeado de miles de cosas, solo en la infinita gracia de sus innumerables propiedades y además de lo que no es suyo, de aquello que únicamente le es usufructuado durante un instante que para muchos es una eternidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero él se sabe solo y en el borde de la soledad al alcance de sí mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Está sentado bajo una lámpara, un farol que no ilumina, está buscando en el fondo de sus recuerdos ese destello que le permitió ver a los lejos –aunque no recuerda la distancia ni cuándo fue- esa mágica caléndula que le orientó en sus entusiasmos idos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y de pronto la ve, con su blonda cabellera de pétalos despeinados, con ese talle que se agita sin siquiera moverse de su propio universo que se encuentra en ella con una claridad que enceguece e ilumina que guía sin proponérselo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estira la mano a la mitad de sus pensamientos y siente la ternura de ese contacto que le provoca deseos, y sin querer, sin tiempo de sentir pena de sus propias necesidades, vuelve a rogarle por él y su porvenir, por sus sueños que todavía siguen siendo suyos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces abre los ojos, mueve los párpados igual que si fueran velas de un navío, y ve entre las miles de piedras, en un rincón más oscuro si se puede, una florecita del tamaño de su pulgar apenas libre, una pequeña flor que refulge como una promesa de algo más, que se abre paso y le anuncia sin decirle nada lo que él espera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se queda contemplándola muchos instantes que se convierten en uno sólo, en un latido que se abre paso como un tamborileo por todo su ser y de nuevo se siente vivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Levanta la cabeza, obliga a su cuerpo a levantarse también, se despabila, recuerda lo que es una sonrisa y, al mismo tiempo, se da cuenta que la flor empieza a brillar y que el día se abre paso como lo ha hecho tantas veces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como siempre.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-117342471398873745?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/117342471398873745/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=117342471398873745&amp;isPopup=true' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/117342471398873745'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/117342471398873745'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2007/03/la-flor-mgica.html' title='LA FLOR MÁGICA'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-116651278322851566</id><published>2006-12-19T01:11:00.000-06:00</published><updated>2006-12-19T01:19:43.233-06:00</updated><title type='text'>CREER EN LA GENTE</title><content type='html'>Casi cuando empecé a vivir solo, en la primera casa que tuve, que renté, todavía en mi época de estudiante, en esa etapa en la cual no eres adolescente ni adulto, pero que ya empiezas a ser independiente, a tomar decisiones, un día llegó un vendedor de cortinas, una de esas personas que te arreglan todo, y que te ofrecen lo que sea, entró a la casa a colocar unos cortineros, luego unas persianas, me ayudó con la bomba del aljibe y terminó por ofrecerme dejar los muebles de la sala “como nuevos”, esos dos sillones viejos que había conseguido gracias a una alma caritativa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llevaba una bolsa de herramientas que había tirado en una esquina de la sala, y me dijo que una cara rebosante de entusiasmo que sólo necesitaba comprar la tela, y algunas otras cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Mire patrón -me habló con mucho respeto- deme sólo lo del material ahorita y ya después vemos lo de la mano de obra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se me ocurrió desconfiar, pero previendo que pudiera hacerlo, el hombre me señaló que dejaría su “equipo”, incluso me lo encargó, hasta con una recomendación de tener cuidado con él pues eran cosas que le permitían sobrevivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salió con el dinero, nada del otro mundo, una cantidad que ahora ya no recuerdo, y nunca regresó. Como a las cuatro horas de su partida, poco antes de que oscureciera, me decidí a revisar su bolsa, hasta con un ligero cargo de conciencia, y ahí no había nada, unos pocos clavos, unos pedazos de madera, nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero recordar que en ese momento hasta sonreí, no me pareció algo de qué asombrarme, y siempre que lo comenté con los amigos no me bajaron de tonto y confiado, con frases como: “es increíble que le dieras dinero…” “Mira que se necesita ser inocente…”, algunos con palabras más mexicanas y otros con miradas condescendientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso pasó hace años, pero sigo fiel en la idea de que son pocos los que actúan así, y posiblemente algunos se llevarán el dinero pero la mayoría hará su trabajo, no por nada la frase que siempre me acompaña, hasta en los días más difíciles, en especial en esos días, es la de creer en el amor, en la amistad, y en la capacidad del ser humano de hacer cosas que parecen imposibles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como la de ser corrupto y honrado a la misma vez, como atestigüé también durante un viaje a la Ciudad de México.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resulta que me encargaron ir por una persona hospitalizada que sería dada de alta, no era parte de mi  trabajo, pero considerando que había vivido ahí y conocía bien cómo llegar, pues resultó lógico el manejar la unidad que trasladaría al paciente. La camioneta de marras, casi nueva, adolecía de algo que recién descubrí cuando ya había cruzado el límite entre el Estado de México y la capital del país: no tenía la verificación vehicular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viajar al D.F. sin este requisito, sin el engomado de que se ha revisado que el vehículo “no contamine”, es poco menos que firmar tu sentencia de, o pagar una multa costosa o desembolsar “una buena lana”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No quiero escribir sobre la “negociación” que sostuve con el oficial de tránsito que me detuvo ni mucho menos hacer una apología del estira y afloja que se dio para que me permitieran cumplir con la tarea de recoger a la persona, pero sólo señalaré que tras finalmente dejarme partir comprobé que el policía, además de una parte de mi dinero, también se había quedado con mi licencia de conducir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este viaje me acompañó un muchacho de la oficina, llamado Valentín, para ayudarme con el convaleciente, el que por cierto no fue posible trasladar por una recaída.&lt;br /&gt;Bien, dos días después de ese primer intento, nuevamente me pidieron que fuera por esta persona, pero ya me fue imposible viajar, no así Valentín, que de nuevo lo hizo, esta vez con el chofer de la empresa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este segundo viaje ocurrieron dos cosas que podrían parecer extraordinarias: la primera, que en el trayecto Valentín descubrió al oficial que nos había detenido la primera vez, en ese mar de gente, y que obligó a detenerse al chofer, todo con el propósito de decirle a este guardián del buen conducir sobre mi licencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y la otra cosa extraordinaria, es que el tránsito le haya dicho que ya me había enviado la licencia por correo, por un servicio de mensajería y que pronto estaría por llegarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando me enteré de esto la verdad no dejé de sonreír, sinceramente me costaba trabajo, aún me pasa mientras lo pienso, que algo así pudiera ocurrir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese mismo día que yo conocía tal noticia, al llegar a casa, mientras estacionaba el carro, y trataba de abrir la puerta, llegó un motociclista con el sobre donde venía mi licencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y de nuevo otra sonrisa, pero aún faltaba lo mejor, aún falta lo mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, en la semana que acaba de terminar, apenas el jueves pasado, en estos días que ando con la cabeza en otro lado, con la mente distraída si eso es posible, al salir para una reunión, al tratar de meter mi portafolio en la cajuela ocurrió lo que me sigue haciendo creer en la gente, lo que quiero compartir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese día puse mi portafolio, con mi lap dentro, sobre la cajuela y noté que no traía las llaves, entré por ellas y salí, subí al carro y me arranqué a dejar a mis hijos a su entrenamiento para asistir después a la reunión, ahí estuve un buen rato contemplándolos hasta que decidí ir a revisar unas cosas a la computadora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llego al carro, abro la cajuela y nada. Hago memoria, desquicio los recuerdos para valorar dónde dejé el portafolio y descubro con pavor que se quedó encima del carro, en la parte trasera, y llego a la conclusión que debió caerse en alguna parte del trayecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Regreso prácticamente enmudecido a la casa, sin respetar los semáforos con la mente atropellada, desesperado, rogando a todos los dioses, incluyendo a los de la red, que me ayuden, prometiéndome no ser nunca más despistado ni todos los adjetivos que se aplican a quienes no son cuidadosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Voy revisando cada bache, cada esquina donde pudo haber caído, pero han pasado un par de horas y es poco probable que todavía esté tirado en el piso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recorro nuevamente el camino que recorrí desde la salida de la casa, toco en la puerta de los vecinos, interrogo a los peatones, de nuevo veo las miradas condescendientes de todos y no me importa, vuelvo a preguntar por un portafolio negro de piel con una computadora portátil dentro, pero nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la calle, una señora me dice que ella me vio y que recuerda el portafolio atrás, que me hizo señas con las manos, pero yo no la vi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente me doy por vencido en mi búsqueda y decido pegar cartulinas donde ofrezco una gratificación a quien entregue el portafolio, llamo a la radio y llego a la reunión sólo con mi cara de imbécil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie da un voto por que yo recupere lo irrecuperable, y “menos en estos días”, dicen todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto suena mi celular y se corta la llamada y luego vuelve a sonar y yo de mala gana respondo y entonces escucho las palabras más dulces:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Perdón, usted acaba de perder algo- me dicen en el otro lado de la línea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La voz se me escurre para decir que sí, que yo soy, que yo fui el idiota que dejó un portafolio encima de su carro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego esta voz de niña-mujer se materializa de nuevo para decirme que ella lo tiene, que lo recogió en la calle, que vive en un rancho lejos de la ciudad, que se llama Monse, que puedo pasar por a recogerlo cuando quiera, que se tardó en hablar porque en su casa nadie se atrevía a abrir el portafolio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo sigo casi sin poder hablar, apunto sus datos y le doy repetidamente las gracias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este momento sigo haciéndolo Monse, de verdad que sí.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-116651278322851566?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/116651278322851566/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=116651278322851566&amp;isPopup=true' title='10 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/116651278322851566'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/116651278322851566'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2006/12/creer-en-la-gente.html' title='CREER EN LA GENTE'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-116547117128640296</id><published>2006-12-06T23:57:00.000-06:00</published><updated>2006-12-06T23:59:31.313-06:00</updated><title type='text'>ESCRIBIR A MANO</title><content type='html'>Han pasado varias semanas desde que una amiga itinerante me sugirió algo que, en su momento, me causó sorpresa, y todo por culpa de un comentario que le hice en el sentido de la incapacidad que tenía para poder escribir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No puedo escribir ahora- le dije.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Concretamente me refería a no tener un espacio, ni siquiera unos minutos robados, debido, entre otras cosas, al trabajo que se me presentó, o se me presentaba al menos en los 8 años anteriores, durante los últimos meses que para mi significaban agosto y septiembre; pero como casi siempre ocurre cuando te comunicas por una ventana de la compu, en lo que te das cuenta ya el otro, tu compañero de diálogo, ha avanzado en la escritura y detenerlo significa esperar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella me decía, ella me aconsejaba escribir en un cuaderno, hacerlo a mano, llevarlo a todos lados y ahí plasmar cualquier cosa que se me viniera a la mente, retazos de lo que fuera y después con calma hilvanar las ideas y hacer con lo escrito como uno de esos cobertores de las abuelas que se componen de una estampería llena de colorido, y claro, ya así completo “subirlo” para su lectura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando al fin pude decirle que no se trataba de eso, de lo que ella intuía como “falta de inspiración", cuando por fin le dije de qué se trataba el asunto, casi fue para despedirnos y desearnos como siempre suerte para coincidir en la red.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero a mi se me quedó en la cabeza su consejo, me estuvo rondando varios días, le daba vueltas y vueltas, no porque me haya parecido algo viable para hacer o que me hiciera falta, sino al contrario, me preguntaba cómo algunas personas pueden hacer eso: escribir fragmentos, ideas sueltas, pero sobre todo escribir a mano, es decir, con una pluma, un bolígrafo, a lápiz… yo que tengo años que sólo hago eso para estampar mi firma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No recuerdo en qué momento, primero la máquina de escribir, y luego la computadora, se volvieron imprescindibles, me parece que fue hace  20 años, casi después de salir de la facultad de Letras, al entrar a trabajar a una revista, fue que dejé de hacerlo, me resultaba más práctico teclear, de hecho me resulta más sencillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que escribo a mano, los garabatos que plasmo en una hoja, en esas raras ocasiones, tras quince minutos sólo un dios puede leerlo, o un grafólogo pero intuyendo lo que significa, así es y así ha sido desde siempre, y no puedo ni quiero cambiarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero a qué viene todo esto, bueno, es el preámbulo para justificar mi largo silencio en este sitio que reconstruyo con palabras. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta ausencia inició por el trabajo y ha continuado por la misma causa, aunque de manera distinta, ahora tengo un par de meses engrosando esa larga estadística de desempleo en el país, que para hablar con la verdad en mi pueblo no lo es tanto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de meterme de lleno en lo que he dado por llamar desde hace mucho la tarea alimenticia, luego de entregarme en ese ejercicio absorbente de la burocracia municipal por casi una década, incluso con el corazón, alguien llegó a concluir que mi presencia no entraba “en sus planes”, y bueno, de un día para el otro me encontré, no sólo sin trabajo sino también sin computadora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En conseguir una se me fueron los primeros días y los segundos y los terceros, no es lo mismo trabajar con equipo prestado que en propio, en especial por el costo y la selección del mismo, y obvio, sin un salario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras un mes de infructuosa búsqueda de una herramienta para escribir incluso llegué a valorar el consejo de hacerlo en una hoja, pero en verdad que estaba, estoy, más preocupado en lo otro, en el sustento, ya que ser el principal proveedor no te deja muchas opciones y los mecenas escasean en esta época, por fortuna existe una buena opción laboral en el 2007, empezando el año, ya veremos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Opción que a su vez me abrió la oportunidad de viajar a California a visitar a la familia, ya que consideré que una vez enrolado difícilmente podría tomarme unos días, pues bien así lo hice y quiero decirles que recién regreso con muchas imágenes de ese territorio que en otro siglo fue de México y que no le falta mucho para  serlo de nueva cuenta por la gran cantidad de mexicanos que ahí radican, y más si en ese numeroso grupo sumamos a los múltiples primos, sobrinos, tíos y hermanos que ahí viven.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya escribiré algún día mis crónicas de California, éstas últimas, y algunas otras, como cuando viví casi un año hace ya mucho tiempo, pero ahora sólo haré una pausa para respirar, para tomar aire, para contemplar no sin cierto orgullo esta compu en la que llevo días escribiendo un párrafo y luego otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como éstos que recién termino. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que he regresado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-116547117128640296?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/116547117128640296/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=116547117128640296&amp;isPopup=true' title='9 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/116547117128640296'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/116547117128640296'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2006/12/escribir-mano.html' title='ESCRIBIR A MANO'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-115976875655160344</id><published>2006-10-02T00:55:00.000-05:00</published><updated>2006-10-02T01:36:32.280-05:00</updated><title type='text'>EL HORRIBLE CASO DE LA VIRGEN LOCA, PARTE FINAL</title><content type='html'>Amalia, con las manos y con los ojos, les dijo a los demás que le ayudaran, que sujetaran al animal para que no siguiera ladrando, luego, con esa voz sin emitir sonidos sino verdades, le musitó algo en la oreja al perro, unas cuantas palabras que los demás no pudieron escuchar, y por un momento éste se quedó quieto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo fueron algunos segundos, tras los que el animal, desesperado, intentó zafarse de los muchos brazos, de las palabras de Amalia, de su silencio, pero ésta ya había tomado un costal y con la ayuda de todos lo metía rápidamente hasta amarrarlo para no dejar que saliera ni un solo ladrido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego, nadie lo supo, ni pudieron hacer nada para remediarlo, únicamente escucharon el golpe seco de la pala que se agitaba en los brazos de Amalia, un gemido y el silencio último del perro, que ya no sintió los otros golpes caer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento, todos, hasta los pequeños en su inocencia, supieron que algo pasaría esa noche que estaba por comenzar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tía, la hermana, la hija, la sobrina que era Amalia, había dejado de serlo, junto con esa furia que parecía salir de su interior también esparcía una especie de hechizo desconocido, un halo que les hacía bajar la vista, que los llenaba de incertidumbre, algo oculto entre los ojos extraviados de una mujer que ya no era la misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ellos estaban simplemente a la espera de que la noche los cobijara, en un día cubierto de horas sin alimento, alejados de todo, callados, llenos de zozobra, inundados de miedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escuchaban que Amalia rezaba y la imitaban, siguiendo sus palabras como una letanía, algo intuían que los ladridos del perro no habían sido otra cosa que la manifestación del mal y estaban temerosos de que no supieran detenerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No distinguieron cuánto tiempo, ni en qué momento los otros animales corrieron la misma suerte del primero, apenas si tuvieron un respiro para ver cómo eran acalladas esas “voces”, esas revelaciones de que algo demoníaco estaba ahí, en esas cuatro paredes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo cierto es que ya no era Amalia la única que había levantado la mano, ahora los demás habían participado también, con un palo, con un machete, con sus manos y sus pies, desesperados por la exigencia de silencio, como si el sonido alentara la llegada de alguien que pudiera hacerles más daño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces uno de los niños, el más pequeño empezó a llorar, y después le siguieron otros dos, menos la mayor, con un llanto que llenó cada uno de los rincones de esa casucha que parecía derrumbarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amalia, con las manos en la cabeza, con los ojos cerrados musitando plegarias, enloquecida, se puso de pie, y con voz enronquecida gritó como para sí, pero dirigiéndose a su familia: que ahora “el maligno” ya estaba en casa y, abriendo los ojos, miró a sus tres sobrinos que lloraban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue ahí cuando las pocas velas y veladoras que estaban encendidas se apagaron, temerosas de ver lo que en esos minutos, justo en es ese prolongado instante habría de pasar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después vino el silencio otra vez, un silencio tan profundo como la nada, un silencio de sangre derramada...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la puerta de la casa se abrió, cuando el estrépito de la madera rompió ese silencio, cuando las miradas incrédulas, y las voces se precipitaron llenando esas cuatro paredes y cada pedazo de tierra apisonada quedó cubierta por la desesperación de la impotencia, ya la vida había huido de la familia Raya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un rincón, con los ojos perdidos, en un espacio lleno de cuerpos inertes, Amalia seguía, de rodillas, murmurando apenas en un susurro que todos estaban bien, que todos fueron salvados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo que repite todavía a quien quiera escucharla.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-115976875655160344?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/115976875655160344/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=115976875655160344&amp;isPopup=true' title='11 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' 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pies llenos de aleteos hasta las tres viejas camas matrimoniales apiladas una tras otra, donde se encontraban, en una de ellas sus cuatro sobrinos desparramados casi encima unos con otros, entremetidos los cuerpecitos con los de sus padres: el cuñado de Amalia y su hermana menor de nombre Refugio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la otra cama estaban unos tíos ya ancianos, que nunca habían podido tener hijos, que se acompañaban en su soledad casi siempre dándose la espalda mientras dormían y viéndose de frente las demás horas, como buscando en los ojos del otro los recuerdos idos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente cubría el último reducto, en la cama más decrépita, si eso era posible, la madre de Amalia, viuda desde hace mucho, y acompañándola en su lecho desde entonces su hija, a un costado todavía se podía ver el hueco donde ella tenía poco de haberse levantado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amalia estaba agitando las manos de arriba hacia abajo y por momentos agarrándose los cabellos cenizos, hablando como para sí, emitiendo un balbuceo apenas audible, extraño, gutural, un lenguaje animal, de animal herido, asustado…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto se escuchó en las cuatro paredes un grito único, que despertó a toda la familia Raya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un aullido desesperado anunciando la llegada del maligno, del mal disfrazado de otra cosa, agazapado, escondido, inerte, oculto, ahí entre ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mayor de la familia les anunciaba con voz silenciosa después del estruendo que algo estaba pasando, que se prepararan para lo peor, que por favor no hicieran nada que los pusiera a todos en peligro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No hablen- les dijo. Luego, en un murmullo, les hizo un movimiento de que la siguieran hasta uno de los rincones de la casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí, casi con gestos, muecas y señas, les contó lo que había visto afuera, esa sombra que parecía cubrirlo todo, las voces que le avisaban protegerse y protegerlos…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Palabras en su cabeza que parecían tomar forma pero que no terminaban de concretarse, de anunciar y enunciar lo porvenir, lo que ella sabía y lo demás no, ese miedo callado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, mirándose apenas a los ojos, pasaron las horas, pasó el tiempo, o tal vez ellos fueron los que sintieron que éste se iba pero en realidad eran sus pensamientos volando alrededor de cada uno, en ese espacio acuclillado en el que estaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta que uno de los perros comenzó a ladrar, entonces las cosas cambiaron... (Continuará)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-115752133888091214?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/115752133888091214/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=115752133888091214&amp;isPopup=true' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/115752133888091214'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/115752133888091214'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2006/09/el-horrible-caso-de-la-virgen-loca.html' title='El HORRIBLE CASO DE LA VIRGEN LOCA PARTE 2'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-115614277225555386</id><published>2006-08-21T01:45:00.000-05:00</published><updated>2006-08-21T01:46:12.270-05:00</updated><title type='text'>EL HORRIBLE CASO DE LA VIRGEN LOCA</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:85%;" &gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; Y entonces el día se hizo noche y la noche ruido callado...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Es un pequeño cerro el que se ve a lo lejos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un promontorio de piedras peladas, tierra desolada, árida, llena de guijarros, unos pocos nopales escuálidos, cazahuates moribundos y pitayos desangrándose en el frío infernal de la noche...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una casucha de cuatro paredes y una ventana contrahecha, malamente iluminada por velas y veladoras, con un silencio que aterra por los gritos sosegados que salen de su interior, alejada de las otras en esa ranchería perdida...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es la muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una muerte ruidosamente callada, inocente, pecadora, de susurros y órdenes seudocelestiales apócrifas que nacen y mueren en un mismo sitio...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una familia que está a punto de cometer varios crímenes...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amalia, la hermana mayor de los Raya, se levantó muy temprano esa mañana de noviembre; en su cabeza seguían resonando las palabras de su dios que le avisaban de algo malo, que la prevenían, que le aconsejaban no salir en todo el día, recogerse, junto con todos los suyos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Voces en su oculto rincón que eran muchas y una sola, que la reconfortaban pero al mismo tiempo le infundían un gran temor...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella, una mujer de cuarenta y cinco años mal llevados, sin ningún amor conocido ni cuando todavía parecía joven; con unas maneras rígidas y un atuendo semejante al de toda esa gente que vive abandonada de las cosas materiales, pero más austero, más gris, un vestido de flores resecas, con un delantal ruinoso en la ancha cintura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese día que la muerte se arrimó a su casa, salió a darle el alimento a las cuatro gallinas y miró al cielo, ahí, en lo alto, divisó lo que creyó un aviso lleno de desgracias, y que no era otra cosa que un helicóptero como una libélula solitaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Azuzó a los animales hacia el cuarto donde todavía dormían todos, a las gallinas y a los dos perros, y cerró la puerta dejando la vida afuera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego empezó todo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(continuará)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-115614277225555386?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/115614277225555386/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=115614277225555386&amp;isPopup=true' title='12 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/115614277225555386'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/115614277225555386'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2006/08/el-horrible-caso-de-la-virgen-loca.html' title='EL HORRIBLE CASO DE LA VIRGEN LOCA'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-115406241343236427</id><published>2006-07-27T23:50:00.000-05:00</published><updated>2006-08-07T19:10:56.980-05:00</updated><title type='text'>ENCUENTRO EN LA GRUTA</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; "No duerme nadie por el cielo. Nadie, nadie. No duerme nadie.&lt;br /&gt;Las criaturas de la luna huelen y rondan sus cabañas." &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;García Lorca&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo empezó hace unas semanas, quizá unos meses...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No supe ni en qué momento le dije ésas dos palabras, aún antes de conocerla. No me di cuenta cuándo pude por fin acariciarla sin apenas haberle rozado esa parte descubierta de sus hombros, bajo una blusa blanca transparente, pero recuerdo su manera de caminar, su mirada ansiosa y sus pasos apresurados para recibir mis manos anhelantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el abrazo, ese instante que duró menos que una respiración. Cómo olvidar lo que había imaginado de tantas formas, bajo una minuciosa serie de situaciones, es algo que se queda aquí, aquí, en esta parte, cerca de todo lo que uno es.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Exactamente de esa manera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las eventualidades para poder vernos son difíciles de explicar, y en realidad no tengo deseos de hacerlo. Un día supe que ella viajaría a un sitio que llamaré La Perla, un lugar a tres horas de viaje de mi acostumbrada morada e intuí que esa sería la oportunidad para mirarla de frente, para hablarle, para acariciar un pedazo de su piel, para sentirla, sentirnos... y así fue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se tienen raíces en un sitio lo complicado es salir de la tierra y caminar, sobre todo si se busca un cielo distinto al que cotidianamente, de manera rutinaria, te cubre todos los días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero si el deseo se convierte en sueño, y el sueño se transforma en movimiento, los kilómetros son insignificantes centímetros y, algunas veces, lo sé, existe la suerte, y basta estirar la mano, mover los pies, levantar la mirada y sonreír, después lo demás llega de una u otra manera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He escuchado que los martes no debes casarte ni embarcarte, pero para mí, ahora, los martes son los mejores días de la semana, y fue un martes cuando salí temprano hacia la realidad embozada de esperanza y ansias, hacia lo que, diariamente, en un margen de tiempo son como granos de arena blanca que se multiplican pero que no se pueden tocar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese martes salí en la madrugada recibiendo señales en el camino, en un día despejado con mensajes cifrados que me guiaban hacia mi destino final, con el corazón agitado por una necesidad mal contenida y unos nervios parecidos a la primera vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegué al florido campo donde habría de encontrarme con ella, en medio de un gentío diminuto lleno de colores y números, en el centro del universo cubierto de vehículos para transportar almas puras y veloces saetas del quinto elemento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí me arrebujé en un nicho y envíe la primer señal de mi llegada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estuve a punto de inclinarme para lanzar una oración al cielo que brillaba más azul que nunca, y casi lo hice hasta que distinguí su silueta que sobresalía de las otras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa primera mirada nunca podré olvidarla, esos ojos llenos de ansiedad parecida a la aprensión, el gesto imperceptible de “aquí estoy”, el contacto de los dedos que sin tocarse tanto tiempo se entrelazaron por unos segundos, el compromiso de más sin palabras, el silencio lleno de sonidos y todo eso repleto de una realidad increíble.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después los minutos corrieron por un sendero interminable cubierto de luminosidad durante no sé cuánto tiempo y yo atrás de su estela dejada en el camino, siguiendo su huella con el único afán de tenerla a mi lado otro instante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaron horas y finalmente ella llegó con su inmensa sonrisa, con su rubia cabellera, y otra vez con su sonrisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A un costado de nosotros divisé una gruta, un lugar amplio y cálido, un espacio lleno de música silente, rodeado de contraluces y claroscuros, cubierto de intimidad en todos sus rincones, como si estuviera ahí sólo esperándonos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entramos sedientos de soledad, tomados de la mano para perdernos entre las sombras y encontrarnos con nuestra propia luz, para adivinarnos los gestos y bebernos las palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé lo que hablamos, no me pregunten qué nos dijimos ni cómo lo hicimos, porque el lenguaje que utilizamos no era el usual, no era el de todos los días, no era el de ayer ni el de anteayer, fue otro y el mismo de nuestros diálogos callados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero teníamos el tiempo condicionado y lo sabíamos, nada podía detener su transcurrir, ni siquiera nuestros deseos que se estrujaban como nuestras manos y se acariciaban con la mirada, que se comían con los ojos y se respiraban en los poros de ambos, en la piel de los dos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final, todavía quedó un beso en el aire, un último beso que permaneció en la epidermis y en la memoria, un beso que cubre ahora mis días y mis noches y también mis palabras.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-115406241343236427?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/115406241343236427/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=115406241343236427&amp;isPopup=true' title='13 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/115406241343236427'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/115406241343236427'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2006/07/encuentro-en-la-gruta.html' title='ENCUENTRO EN LA GRUTA'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-115273596854071211</id><published>2006-07-12T15:23:00.000-05:00</published><updated>2006-07-12T15:26:08.570-05:00</updated><title type='text'>TRES MUJERES DE COMPRAS</title><content type='html'>Janevium (en realidad ese no es su verdadero nombre), a quien todos llaman J, se encuentra sentado en la mesa de un café atiborrado, a la espera de algo, mientras mira sin ver unas hojas desperdigadas del periódico local de fin de semana, donde con grandes letras se puede leer que ya hay un triunfador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso no le importa, a J sólo le interesa el pasillo del gran centro comercial por el cual deambula la gente, ríos de personas de todas las edades, pero más adolescentes gritando y riéndose, perdiendo el tiempo, como si éste pudiera escaparse, como si las horas fuera posible dejarlas atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tiene un buen rato de estar sentado, el sabor del café en el paladar le golpea hasta el estómago, y las miradas las puede sentir en la espalda, un hombre solitario en un lugar lleno de gente siempre causa extrañeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unas semanas atrás, J había conocido a Crisálindat (ese tampoco era el nombre de ella) y él la piensa con cariño sólo C, como una letra en fuga que atrapó aquella noche mientras no esperaba nada, cuando ella llegó y además de mostrarle su luminosa sonrisa se mostró desnuda, dejándose únicamente los zapatos de grandes tacones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el recuerdo de J podía tocarla de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso venía haciendo desde que se despidió de ella con un gran beso, como esos besos que, le susurró al oído, pueden ser:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; “en silencio...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;roce impávido...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;que te encienda los poros...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;y te obligue...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;a sentirme...”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Todavía sentía sus palabras en todo el cuerpo, que subían y bajaban hasta la punta de sus pies, en cada uno de los dedos, era como un cosquilleo que no tenía comienzo ni fin, que se presentaba de pronto y le hacía estremecerse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La figura de C poblaba sus pensamientos, esas líneas que en algunas partes parecían desafiar la lógica, esos rincones secretos que le habían sido develados, y que aún así permanecían llenos de misterio, de magia...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo fue posible que estuvieron juntos? ni él mismo lo sabía ni existía explicación alguna, pero había sido en ese lugar, en ese mismo espacio donde ahora se encontraba que la vio y la sintió por primera vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella, la C de sus sueños y sus desvelos, caminaba con otras dos mujeres, viendo los aparadores, cuando su reflejo le dio de lleno en los ojos y le cubrió todo el cuerpo, y entonces cerró los ojos para verla mejor, para capturarla en ese instante en el que fue suya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahí la desnudó, la besó como siempre había deseado, en los ojos, en la punta de la nariz, en esos suaves pechos, en ese oscuro perfil...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora J permanece frente a ese mismo aparador, con los ojos perdidos en el gran pasillo, alejando a la gente con un gesto, y creyendo verla, algunas veces confundiéndola, cuando nota que se aproximan tres mujeres y ninguna es ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y él sigue a la espera...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-115273596854071211?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/115273596854071211/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=115273596854071211&amp;isPopup=true' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/115273596854071211'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/115273596854071211'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2006/07/tres-mujeres-de-compras.html' title='TRES MUJERES DE COMPRAS'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-115199352937125027</id><published>2006-07-03T23:59:00.000-05:00</published><updated>2006-07-04T09:45:24.023-05:00</updated><title type='text'>NIÑA DE OJOS TRISTES</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right; font-style: italic;"&gt; Sin duda, para ti Cristina&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Cuando terminé la secundaria salí tan mal (lo mío en definitiva no eran los números ni la química ni la biología), que pensé en dejar los estudios y en dedicarme a otras cosas, que en ese entonces consideraba más productivas, pero una de las razones para no continuar era más terrenal que cualquier otra: mi estatura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo medía, a los catorce años, poco antes de cumplir los quince, menos de un metro cincuenta y cinco, y era, por mucho, el más pequeño de toda la escuela, por no decir el más zotaco, algo difícil de resistir, hasta para mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todavía no sabía lo que era sentir un beso en la mejilla mucho menos en la boca, y una vez que me atreví a decirle a una niña, a preguntarle, la razón para que a mí no me saludara ni se despidiera de beso, como con otros amigos, su respuesta acompañada de una gran risa que todos escucharon, me hizo poner colorado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Miren, también Chávez quiere beso, qué tierno!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, en esas vacaciones de principios de los ochenta cuando todos empezaron a dejarse el pelo esponjado, yo decidí encontrar trabajo. Empecé en unas oficinas, en la empresa donde trabajaba mi viejo, como corre-ve-trae llevando papeles y, algunas veces, hasta cobrando la renta de unos departamentitos que administraba el licenciado, gerente de la compañía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí me ocurrieron algunas cosas buenas y otras malas que después les contaré, pero donde realmente sucedió algo que me cambiaría la vida fue trabajando, poco después, en un taller que reparaba televisiones ya viejas para la época, unas grandes, de mueble de madera, Philco creo, y otras, Admiral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En sí, el taller daba servicio a domicilio, ese era su fuerte. Poco se realizaba en el pequeño local, en el reducido espacio en el que trabajaban dos técnicos y un ayudante, ese último yo. Mi tarea consistía en las mañanas en limpiar las bases donde reposaban los transistores, los bulbos y esas pequeñas piezas que hacían funcionar las pantallas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya en la tarde mi labor tenía otro rostro, tanto uno de los técnicos, un señor flaco parecido a Viruta, como yo, nos vestíamos con unas batas ridículas que nos hacían ver como doctores de pueblo, y él muy serio y yo siguiéndole con una caja de herramientas metálica, grande para mi cuerpo, nos subíamos a un viejo vocho, un clásico todo destartalado que había conocido mejores tiempos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el primer recorrido descubrí algo que me maravilló, que a los lugares a los cuales íbamos, casas antiquísimas en colonias vacías de anquilosados patios y salas enormes, sólo vivían ancianos solitarios con dinero encima, algo que yo nunca había visto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mansiones señoriales abandonadas, en donde nos abrían la puerta sirvientes serios, con cara avinagrada y nos hacían pasar al cuarto de la tele, algo que siempre me despertaba una sonrisa, yo que dormía con tres hermanos en una misma habitación, pensar en sitios que tenían hasta teles con su propia recámara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así pasaron una dos semanas, y las casas todas parecidas, viejas pero con su televisor en cada una de ellas, y siempre era la misma falla, la imagen subiendo y bajando, y casi siempre, todo consistía en moverle atrás a una perilla del horizontal, corregir la antena y extender el recibo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día, uno de esos que sientes que no pasará nada y caminas como autómata, todo fue llegar a una de esas casas cuando percibí, desde afuera, que algo se movía en la ventana de la sala, antes de que nosotros tocáramos siquiera el timbre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran unos ojos café claros como suspendidos en el aire, y sólo yo los había contemplado en esa tarde que se quedó flotando en ese momento ya en mi memoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasamos a la sala, uno preocupado por una caja de bulbos, y otro en esos ojos ocultos. Por alguna razón pedí permiso para ir al baño, pensando encontrar en el trayecto esas dos pupilas que, podía jurarlo, sólo estaban esperando mi llegada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así fue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la mitad del camino ella me salió al paso. Tenía una sonrisa tan cercana a lo que yo imaginaba, que sentí cómo me cubría una especie de resplandor, un halo de colores en todo el espacio que ambos ocupábamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sonrisa parecía no tener nada de relación con sus ojos, unos ojos tan tristes que podías sentir la tibieza de la oscuridad si te metías en ellos, con una profundidad semejante a un pozo de los deseos y un imán hipnótico imposible de despegar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los dos nos quedamos de frente, viéndonos sin vernos en realidad, apenas respirando, y entonces ella se acercó y me dio un beso tan dulce que todavía lo recuerdo en la punta de mi pensamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No supe en qué momento alguien me tocó el hombro, era Viruta que esperaba por la herramienta, era el técnico enojado por mi tardanza, que requería de un desarmador de cruz, y de una mano para el trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Regresé a mi mundo, pero ese instante mágico se había quedado en el espacio donde me besó la niña de los ojos tristes, y a pesar de que poco después regresé al baño, y me di vueltas por otros lugares de la casa no pude volver a verla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después dejé ese trabajo, volví a la escuela, sin pensar en otra cosa que retomar mi vida, por fortuna las materias fueron cubiertas y a la vuelta de unos meses había crecido varios centímetros sin darme cuenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Casi siempre, juraría que todos los días desde aquel primer día, cuando paso por viejas casonas en cualquier ciudad o país donde me encuentre, trato de voltear las horas del reloj y buscar tras algún cristal, tras alguna ventana de la planta baja, unos ojos café claros suspendidos en el aire.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y hace poco, por fin, acabo de encontrarlos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-115199352937125027?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/115199352937125027/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=115199352937125027&amp;isPopup=true' title='12 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/115199352937125027'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/115199352937125027'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2006/07/nia-de-ojos-tristes.html' title='NIÑA DE OJOS TRISTES'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-115138275165065458</id><published>2006-06-26T23:30:00.000-05:00</published><updated>2006-06-26T23:32:31.670-05:00</updated><title type='text'>LAS FOTOS PROHIBIDAS</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Para ti, ya lo sabes&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Lo difícil fue mantener la postura, permanecer rígido, con el deseo latiendo, por más que en mi mente estuviera tu figura, por más que antes del flash toda entera te me presentaras, aún así era complicado plasmar como un bosquejo terminado un sueño, pero, pese a todo, logré que el secreto de mi ardor quedara reflejado para ti ese día de junio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo comenzó aquella tarde cuando me pediste que me mostrara tal como soy, que te enviara unas fotografías con mis ansias encima, que pudiera complacerte con imágenes que reprodujeran la esencia persistente de mis sentidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así lo hice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Busqué la madrugada exacta, el anochecer apropiado, el mediodía mágico y la medianoche de mis desvelos para poder crear en el papel todos los deseos que en esas horas me despertabas, y que hacías que surgieran en mi epidermis con sólo saberte a mi lado, con la pura idea de tenerte alguna mañana sin hora, sin minutos y sin segundos: robada a la existencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomé la cámara, la puse en posición, encima de unos libros, las últimas novelas de amor que leía para seguir ese laberinto de la fantasía que me convocaba tu recuerdo, para reconocer en esos personajes de ficción lo que éramos y somos en la virtual realidad transfigurada por nosotros mismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La coloqué una y otra vez, la moví, la hice girar, le clave la pupila hasta que encontró su sitio exacto, hasta que mi cuerpo embonara justo en la lente, sin necesidad de acrobacias, como en esa imaginación compartida se acomodaban los nuestros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reprogramé el tiempo, apenas lo necesario para esbozar una leve sonrisa, más atento al obturador y a esa pequeña luz roja intermitente que a las urgencias de mi ser, que a la apremiante necesidad de mostrar las partes ocultas, secretas, de lo que en la superficie nadie veía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue todo un rito mostrar tanta piel encima mío, mostrarme, sin otra cosa que las venas palpitantes al descubierto, como si estuviera renaciendo en la edad adulta, como un alumbramiento en cada flashazo y una libertad sin límites.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mostrarme desnudo, mudo, solo, con miles de gritos al silencio del sonido provocado por la cámara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ya lo ves, ahora estoy así, y tú me estás viendo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-115138275165065458?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/115138275165065458/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=115138275165065458&amp;isPopup=true' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/115138275165065458'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/115138275165065458'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2006/06/las-fotos-prohibidas.html' title='LAS FOTOS PROHIBIDAS'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-115069358674342576</id><published>2006-06-18T23:59:00.000-05:00</published><updated>2006-06-19T00:10:04.206-05:00</updated><title type='text'>CREO QUE LAS ABEJAS SE HAN IDO</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/1600/PARIS.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/PARIS.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Ayer me asomé al patio y no las escuché zumbar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hubo necesidad de cerrar la puerta con prisas ni pasar “a la carrera” como siempre. Simplemente ya no estaban, se habían ido, sólo la noche a solas, más hermética que nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ellas se apostaban en el foco de la entrada de la casa, en una pequeña cúpula que se forma en la parte alta de la puerta, ahí se agitaban de un lado a otro, tropezándose con la luz, borrachas de tanto resplandor, encandiladas con el destello, vueltas locas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada noche alguna aventurera entraba, desafiando la malla, en un alucine por descubrir algo en otra luz, en otras luces… esa solitaria alada parecía buscar en el suave reflejo del monitor algo desconocido hasta caer abatida, rendida, inerte en el suelo, con las alas quemadas entre débiles zumbidos. Sola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ya no están.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora que sólo escucho el silencio de la noche, en este momento que pienso en todas las cosas que terminan por irse, algunas de manera callada y otras estridente, no entiendo la razón de porqué las cosas no permanecen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como las abejas, como esas compañeras nocturnas que al principio quería alejar por temor al dolor que puede producir su aguijón, pero a las cuales me había acostumbrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente se fueron, ya no están.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y yo me pregunto si mi callada resignación ante la noche habrá sido la causante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si debí haber dicho algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero cómo detener las nubes, cómo obligar al sol a ser más brillante, cómo hacer brotar una lágrima en un ojo árido, cómo pedirle a las abejas que no se vayan.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-115069358674342576?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/115069358674342576/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=115069358674342576&amp;isPopup=true' title='10 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/115069358674342576'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/115069358674342576'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2006/06/creo-que-las-abejas-se-han-ido.html' title='CREO QUE LAS ABEJAS SE HAN IDO'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-115008882880602738</id><published>2006-06-12T00:04:00.000-05:00</published><updated>2006-06-12T11:38:22.606-05:00</updated><title type='text'>EL CINE</title><content type='html'>Es de noche. Han juntado lo suficiente para ir a la función de las ocho. Están, como siempre, los tres solos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Posiblemente la noche está más oscura que de costumbre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la calle no hay nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un principio, hace años, sólo era él, pero ahora, a la distancia también le acompañan sus hijos. No es de extrañar que los tres sean unos pequeños no mayores de diez años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Van en busca de un camión que los acerque a la vieja sala de cine.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche es en blanco y negro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto ven pasar las casas, los comercios, las luces mortecinas de la calle, de las calles que se pierden en la distancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lo lejos se ve, entre la bruma, el letrero de neón, que anuncia con letras brillantes el título de una película.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los tres se bajan del autobús, mientras el chofer sin rostro les dice que tengan cuidado, pues la noche no es la misma de siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La distancia entre ellos y la entrada del cine tampoco es igual, es un trecho que se alarga con sus pasos, que se estira y algunas veces se difumina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre de la taquilla, atrás de un mostrador desvencijado les pregunta si quieren butaca o prefieren algo mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ellos han ahorrado lo suficiente para tratar de ser distintos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pagan por algo que es otra cosa y no lo saben.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la mano, dentro de unas bolsitas de papel estraza, reciben por su dinero una especie de gelatina y un pedazo de hielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después entran en la gran sala y se apagan las luces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora nadie sabe dónde quedaron esos tres niños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie lo sabe.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-115008882880602738?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/115008882880602738/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=115008882880602738&amp;isPopup=true' title='8 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/115008882880602738'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/115008882880602738'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2006/06/el-cine.html' title='EL CINE'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-114955548128631747</id><published>2006-06-05T19:56:00.000-05:00</published><updated>2006-06-05T20:03:13.043-05:00</updated><title type='text'>EL VENDEDOR DE SEGUROS</title><content type='html'>Con un portafolio negro brillante, el cabello engominado, los zapatos perfectamente lustrados, con una sonrisa de circunstancias, y una mirada que no ve hacia ningún lado, así de esta manera el vendedor de seguros anda todos los días por la calle, por esa ancha calle de la vida, para ofrecer sus servicios a quien le haga falta lo que él lleva bajo el brazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se despierta al rayar el alba, y considera para su favor todos los augurios: pisa primero con el pie derecho el frío suelo, coloca la punta y después deja descansar el resto, en un ceremonial diario para la suerte; luego se dirige al baño, donde realiza la misma acción repetida en el espejo, abre los ojos hasta que parece que saldrán de sus órbitas, se quita los pelos de la nariz, se rasura con detenimiento, y se cepilla de arriba para abajo los dientes, sin olvidar la lengua; al final toma una ducha fría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus pasos no tienen dirección alguna, desde hace tiempo decidió dejarse llevar por la naturaleza de sus propios sentidos, y nunca descansa hasta que completa una venta que le permita dirigirse hacia otro rumbo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su largo recorrido por rutas perdidas, por calles sin nomenclatura, por avenidas como océanos en calma y callejones como ríos y privadas que parecen vialidades públicas, el vendedor no baja la vista ni la sostiene, sólo se deja llevar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha tenido la oportunidad, durante sus múltiples trayectos de encontrar ciertas cosas que no sólo le parecen verdades, sino que son el motivo para caminar otro día, para seguir buscando el sustento para vivir y despertarse a un nuevo amanecer por mucho que esté nublado y sea una mañana fría llena de aguaceros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su mercancía no es la misma de otros, él no te ofrece algo para protegerte de la vejez, ni de los terremotos, ni siquiera contra el robo o la enfermedad, tampoco le interesa si te accidentas en el trabajo... él no vende seguros de vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No recuerdo cómo lo conocí, en qué momento se cruzó en mi camino, seguramente fui yo el que sin querer tuve la fortuna de encontrarlo, coincidimos, tal vez fue eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se me acercó y me ofreció un seguro, yo hice una mueca con desgano, ya otros me habían ofrecido seguridad a lo largo de los años, casi de manera grosera lo iba a retirar, le iba a pedir que se alejara, que me permitiera seguir con mis negros pensamientos, pero él sólo dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿No te gustaría sonreír de nuevo? – mientras sacaba unos papeles de su portafolio y los acomodaba frente a mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí, entre sus cosas, guardaba seguros contra la desesperanza, contra la desilusión, contra el pesimismo, seguros para la depresión, para el desamparo, seguros contra la soledad y también para el desamor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo escogí uno contra el desamparo, pero él me dijo que podía quedarme con todos, a un costo irrisorio, sólo tenía que firmar los documentos, aprenderme de memoria sus cláusulas y aceptar las condiciones para disfrutar de los beneficios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde entonces las sonrisas me persiguen a la vuelta de cada esquina y, cuando creo que algo pasa, cuando siento que olvido las cláusulas, de inmediato me dirijo a esos papeles que guardo en el cajón de mi escritorio para releer de nueva cuenta lo que todos los días me depara su contenido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue precisamente en junio, el mes que conocí al vendedor de seguros, y en estos días lluviosos creo que lo he visto pasar cerca de donde juegan mis hijos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ojalá que también tú puedas verlo y que él se acerque a buscarte.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-114955548128631747?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/114955548128631747/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=114955548128631747&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/114955548128631747'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/114955548128631747'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2006/06/el-vendedor-de-seguros.html' title='EL VENDEDOR DE SEGUROS'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-114860429259791414</id><published>2006-05-25T19:43:00.000-05:00</published><updated>2006-05-25T19:44:52.623-05:00</updated><title type='text'>DOS NIÑOS</title><content type='html'>Camino a casa, ayer en la noche, me detuve ante un semáforo en rojo. A un lado de mi auto, se estacionó otro, un compacto, en el que iban dos pequeños juntos en el asiento a un lado del conductor, como de cuatro y dos años, un niño y una niña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo iba pensando en mil cosas y en una sola, había decidido, me había hecho a la idea, en relación a cierta persona, pretendía decirle algo, escribirle, mostrarme tal como soy, sin ropajes extraños, sólo mostrarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué difícil es hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así estaba en esas cavilaciones, un poco nervioso, no veía nada más, sólo aquello que se formaba poco a poco en mi cabeza, en el horizonte de mis pensamientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé, algo me hizo reparar en los dos niños. La chiquita me agitó la mano primero con timidez y sus ojos brillaron con esa chispa que da la inocencia, su boca esbozó una débil sonrisa, luego su hermanito la imitó, y ambos sonrieron y me saludaron con un suave movimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue imposible no sonreír ante ellos dos, de manera espontánea levanté mi mano en un gesto natural, como un reflejo de ellos mismos, casi sin darme cuenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al hacerlo, los pequeños sonrieron abiertamente y ya sin pudor ni pena, dejaron atrás la timidez y me dijeron además en coro un “hola” alargado, mientras el vehículo en el que viajaban arrancaba y dejaba como una estela sus palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me quedé un rato degustando esas dos sonrisas, ese saludo nocturno, hasta que escuché el claxon sonar como una campana que te despierta de un sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguí mi camino rumbo a casa, mientras la noche parecía también sonreírme, no dudé que todo eso era un augurio de muchas cosas buenas que me traería el futuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora sé que era una realidad, ahora lo sé, todo es cosa de creerlo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-114860429259791414?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/114860429259791414/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=114860429259791414&amp;isPopup=true' title='7 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/114860429259791414'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/114860429259791414'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2006/05/dos-nios.html' title='DOS NIÑOS'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-114819435776892027</id><published>2006-05-21T01:50:00.000-05:00</published><updated>2006-05-21T01:52:37.783-05:00</updated><title type='text'>AMOR CIBERNÉTICO</title><content type='html'>Mientras afuera llueve y la noche cae como plomo derramado en miles de lágrimas hirientes, en la cueva que habito un extraño resplandor ilumina esos retazos de lo que podría ser mi vida o lo que podría llamarse otra vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una luz que chisporrotea y brota de manera intermitente. Esa luz que aleja la lluvia, que la parte y la aparta de mí, la distribuye como un prisma, no es otra cosa que un brillante monitor cortado por las palabras y ondulante por las imágenes que se presentan aliándose con la oscuridad, tan cercanas, pero… sin la posibilidad de tocarlas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace poco se mostraron sin avisar, llegaron como un eco de mis propias letras en fuga y mis sentidos abiertos a los ojos de los demás, de los otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando recibí la señal creí ciegamente en ella. Llegó como una ala, ola de energía, desde un mar distante, azul y profundo, de una belleza triste, desolada pero genuina, con las articulaciones de fuera, de ropa escasa, vestida con una gran sonrisa que también puede caerse como la noche, desaparecer a cualquier hora sin mediar tiempo, sin causa, como todas las cosas ajenas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo estaba ausente, desangelado de las realidades que no dejan de ser ficciones, y de pronto la vi sin verla, escuché su voz en una lectura con mi propia resonancia, con mis propios deseos de querer oír en escritura lo que no se puede en palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acudí a su llamado sin pensar en el porvenir, sin distinguir otra naturaleza que la de lo inmediato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella se mostró tal cual es, con sus grandes temores, con sus enormes deseos, se mostró, se desnudó, me dejó verla entera, me permitió disfrutar con ella de la superficie que le cubre el alma, y que no tiene epidermis sin importar lo turgente de sus formas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me dio la esperanza de hacerla mía, de capturarla de manera momentánea y pensar que siguen existiendo cosas de las cuales sorprenderse. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me hizo feliz. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de todo, hasta de ella misma.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-114819435776892027?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/114819435776892027/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=114819435776892027&amp;isPopup=true' title='8 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/114819435776892027'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/114819435776892027'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2006/05/amor-ciberntico.html' title='AMOR CIBERNÉTICO'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-114732535186539275</id><published>2006-05-11T00:26:00.000-05:00</published><updated>2006-05-11T14:01:08.010-05:00</updated><title type='text'>EL HOMBRE QUE SÍ</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tiempo soy entre dos eternidades.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Antes de mí la eternidad y luego&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;de mí, la eternidad. El fuego;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;sombra sola entre inmensas claridades.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Carlos Pellicer&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Jaime se levantó de la cama. Estaba desnudo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atrás, entre las sábanas se encontraba Leonor, la primera mujer con la que había tenido relaciones después de dieciséis años de monogamia forzosa, obligada forma de mantenerse en paz con su conciencia y con la conciencia colectiva, con esos otros ojos que le miraban en la mesa, en el autobús, en la calle, en el trabajo, a todas horas, incluso mientras dormía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento nada le importaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él caminó hacia el baño, ya no era joven, su cuerpo daba muestras del andar cansino de quien ha bregado para abrirse paso sin otra meta que seguir viviendo sólo con sueños, con una vida sedentaria llena de otras que le componían el ánimo con su energía e inocencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se detuvo frente al espejo, pudo verse a sus anchas, en esos espejos que inundan los cuartos de hotel, que se te aparecen de manera insospechada en las paredes y en las puertas blancas y muchas veces hasta en el techo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Observó una ligera curvatura en el abdomen, una pancita de cuarentón que hace dietas y un poco de ejercicio, se miró las canas que empezaban a aparecer formando líneas claras entre su cabello. Hizo un gesto de extrañeza, apenas si había notado el transcurrir de los años, todavía recordaba sus vigorosos veinte, todavía podía percibir cómo la sangre circulaba por su cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras se lavaba el pene, mientras lo frotaba con jabón y abundante agua, sintió que esa juventud que anidaba en la cama lo requería, como un susurro desde esas pálidas sábanas parecía decirle que ahí encontraría la paz que desde hace mucho él solía anhelar, y su miembro empezó a transformarse con una calidez, un calor interno que le despertó una sonrisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era la tercera vez que Jaime hacía ese recorrido, que circulaba entre espejos por ese pasillo que lo conduciría al amor oculto, vedado, secreto, y en cada recorrido del baño a la cama, seguía sorprendiéndose porque al caminar notaba cómo su miembro se agitaba orgulloso de sí mismo, de su naturaleza, envalentonado de su propio ímpetu, autónomo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La joven Leonor lo esperaba casi como si fuera la primera vez, como si su vientre no se hubiera agitado ya antes, con un cuerpo propicio, húmedo, sensible al tacto, incansable, con unos ojos de fuego y una lengua cantarina y unas piernas a las que sólo les hacía falta para estar completas cientos de caricias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habían pasado una, dos, tres horas, es cosa de no saberlo, nadie podría describir lo que en esa habitación se dio entre los dos, pero las manos de ambos, los poros de estos amantes tuvieron vida propia en esos instantes sin reloj, sin nada de por medio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la semioscuridad del encuentro, sólo podían percibirse susurros agitados, cosas sin nombre, o llamadas de otra forma, inventándose sobre el crepitar del colchón nuevos movimientos entrelazados en escalas que bien podrían ser melódicas, líricas, de sexo puro, del buen sexo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de terminar por cuarta ocasión, los dos sonrieron, cada uno con sus propios pensamientos, cada uno disfrutando de la entrega, cada uno imaginando ya nuevos encuentros, pero también percibiendo que éste podría ser el último.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo que Jaime ya sabía algo, que después de tantos años sin sexo con otra, con otras, intuía con claridad que al abrir la puerta, estaba recobrando a ese otro yo que había mantenido sosegado en su interior, y comprendía que a partir de ese mediodía de invierno, él simplemente sería desde entonces el hombre que sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y que pronto habría de descubrir otras muchas nuevas formas de amar, sin restricciones.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-114732535186539275?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/114732535186539275/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=114732535186539275&amp;isPopup=true' title='13 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/114732535186539275'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/114732535186539275'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2006/05/el-hombre-que-s.html' title='EL HOMBRE QUE SÍ'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-114711328662075287</id><published>2006-05-08T13:32:00.000-05:00</published><updated>2006-05-08T13:34:46.700-05:00</updated><title type='text'>NOCTURNO EN QUE NADA SE OYE</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;En medio de un silencio desierto como la calle antes del crimen&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;sin respirar siquiera para que nada turbe mi muerte&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;en esta soledad sin paredes&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;al tiempo que huyeron los ángulos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;en la tumba del lecho dejo mi estatua sin sangre&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;para salir en un momento tan lento&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;en un interminable descenso&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;sin brazos que tender&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;sin dedos para alcanzar la escala que cae de un piano invisible&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;sin más que una mirada y una voz&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;que no recuerdan haber salido de ojos y labios&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿qué son labios? ¿qué son miradas que son labios?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Y mi voz ya no es mía&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;dentro del agua que no moja&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;dentro del aire de vidrio&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;dentro del fuego lívido que corta como el grito.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Y en el juego angustioso de un espejo frente a otro&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;cae mi voz&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;y mi voz que madura&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;y mi voz quemadura&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;y mi bosque madura&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;y mi voz quema dura&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;como el hielo de vidrio&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;como el grito de hielo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;aquí en el caracol de la oreja&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;el latido de un mar en el que no sé nada&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;en el que no se nada&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;porque he dejado pies y brazos en la orilla&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;siento caer fuera de mí la red de mis nervios&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;mas huye todo como el pez que se da cuenta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;hasta ciento en el pulso de mis sienes &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;muda telegrafía a la que nadie responde&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;porque el sueño y la muerte nada tienen ya que decirse.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;XAVIER VILLAURRUTIA&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-114711328662075287?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/114711328662075287/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=114711328662075287&amp;isPopup=true' title='7 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/114711328662075287'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/114711328662075287'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2006/05/nocturno-en-que-nada-se-oye.html' title='NOCTURNO EN QUE NADA SE OYE'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-114663961736287427</id><published>2006-05-03T01:54:00.000-05:00</published><updated>2006-05-03T13:17:34.840-05:00</updated><title type='text'>SÓLO IMÁGENES</title><content type='html'>Cae la noche a mi alrededor…&lt;br /&gt;Mientras a lo lejos escucho &lt;br /&gt;con claridad &lt;br /&gt;un suave maullido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me parece que también&lt;br /&gt;es un aleteo apagado,&lt;br /&gt;como escarcha de hielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debo estar alucinando…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo son mis pensamientos&lt;br /&gt;que vuelan&lt;br /&gt;con un cruel remordimiento&lt;br /&gt;por haber pecado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y la lluvia ha vuelto&lt;br /&gt;de nuevo, otra vez&lt;br /&gt;atrás de mi ventana. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por no haber callado...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-114663961736287427?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/114663961736287427/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=114663961736287427&amp;isPopup=true' title='7 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/114663961736287427'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/114663961736287427'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2006/05/slo-imgenes.html' title='SÓLO IMÁGENES'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-114612063739310492</id><published>2006-04-27T01:49:00.000-05:00</published><updated>2006-04-27T01:50:37.413-05:00</updated><title type='text'>UNA NOCHE DE ABRIL</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Ya sabes que es para ti&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Ángel sonrío. Era la tercera vez que se iba la luz en menos de una hora. Tenía la intención de terminar un trabajo que había pospuesto por falta de tiempo, por falta de deseos, pero que era necesario concluir. Dejó las cosas a un lado y salió a la oscuridad encendida y plena de la noche y fue como entrar a su casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volvió a sonreír al contemplar las estrellas, se dejaban acariciar con la mirada, luminosas a pesar de la lejanía, estrellas sin luna, miles de lunas lejanas y solitarias en una noche caliente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacía tiempo que prefería tomarse todo con calma cuando algo no le salía bien, de ahí la sonrisa que apareció en su rostro al escapar la luz de manera repetida, muy diferente a la otra, esa que surge de la nada o de ese entendimiento que se da con los elementos que muchas veces nos son tan semejantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Asomado en el balcón de su viejo departamento, descubrió a lo lejos a una mujer que venía por el arroyo de la calle, sin prisa, daba la impresión de flotar en el asfalto, traía una pequeña blusa, una falda diminuta y unos grandes tacones… por alguna razón, sin saber porqué se dijo a sí mismo: “parece una lady”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde la distancia no podía ver lo que ella llevaba en la mano, pero conforme Ángel la vio más de cerca descubrió que lo que brillaba era un gran helado de limón, una bola verde fosforescente que destellaba con un resplandor plateado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin pensarlo, como un acto reflejo, se ocultó tras una de las columnas para poder mirarla a sus anchas, para regodearse con esa aparición nocturna de abril.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era linda, pero lo mejor, parecía feliz, irradiaba confianza y libertad, en realidad se veía que la felicidad le acompañaba en ese momento como si fuera posible tocar, palpar un sentimiento así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por unos segundos, aunque Ángel estaba oculto, sintió que sus ojos se encontraron y pudieron percibir lo que estaba atrás de cada uno de ellos… luego desapareció a la vuelta de una esquina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento llegó la luz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ángel volvió al trabajo con una sonrisa, pensó que no todos los días y menos en las noches, puedes ver a la felicidad pasar a tu lado y mirarla a los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y saber lo que significa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-114612063739310492?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/114612063739310492/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=114612063739310492&amp;isPopup=true' title='11 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/114612063739310492'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/114612063739310492'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2006/04/una-noche-de-abril.html' title='UNA NOCHE DE ABRIL'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-114534129388260137</id><published>2006-04-18T01:17:00.000-05:00</published><updated>2006-04-18T01:32:28.080-05:00</updated><title type='text'>EL BESO</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:85%;" &gt;Para &lt;a href="http://cieloazzul.blogspot.com"&gt;Cristina&lt;/a&gt;, por recordarme esto… y para &lt;a href="http://laurasmog.blogspot.com"&gt;Laura&lt;/a&gt; por tocar a la puerta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Yo tenía dieciséis o diecisiete años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacía poco tiempo que había conocido a J., ella era mi novia, con ese cuerpo transparente, delgada hasta el punto de que su figura zozobraba con el viento, grácil, esbelta como una figurilla de porcelana, pero no era delicada ni tierna, tenía la capacidad de sobreponerse a la tempestad como esas palmeras salvajes que se dejan llevar, que se agitan sin romperse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día, unas semanas después de andar juntos, me invitó a jugar con unos amigos de la infancia, con amigas y amigos de su vieja calle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese día supe que estaba enamorado de ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos reunimos en casa de unas primas, sin adultos presentes, entre risas, con miradas llenas de malicia, con la expectativa que surge cuando sólo hay adolescentes, cuando el juego es el pretexto y una manera de conocerse, de abrir espacios que se encargan de abrir otros que nos llevan por pasillos desconocidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguien propuso la botella. Pudo haber sido cualquiera o una voz colectiva, eso era lo de menos, ya estaba decidido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se formó un gran círculo de muchachas y muchachos, unos enfrente de los otros, alrededor de una deidad cristalina, ídolo de vidrio, sin extremidades ni rostro que empezó a girar, a girar, a girar hasta detenerse apuntando con sus extremos a dos participantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debo decir que uno de ellos fui yo, la otra una prima de J., una niña sonriente de cara tierna, dulce e inocente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El castigo no se hizo esperar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos empezaron a gritar “beso, beso, beso…”, como ese coro que se forma durante las peleas, como ese escándalo cuando se festeja un triunfo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la sala, con miradas nerviosas, ella y yo pasamos a la cocina, junto con dos chaperones, dos vigilantes, dos sacerdotes de este ritual, donde habríamos de consumar la penitencia, de pagar la ofrenda a ese Dios de la juventud que nos ordenaba cumplir con su mandato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Iluso de mí, consideré que sólo era un requisito, que no habría prenda, que tras unos minutos regresaríamos intactos a nuestro lugar, con nuestras respectivas parejas, a continuar divirtiéndonos de esa singular manera, con castigos sin daño, sin pago alguno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo yo pensaba así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestros celosos guardianes no cedían un milímetro, mientras yo me empecinaba en pedirles que todo terminara, que nadie se iba a besar, pude ver que la primita no decía nada, sus ojos sólo se movían de un lado a otro, ella esperaba la decisión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No quise prolongar más lo que habría de pasar de cualquier forma y acepté que un simple beso no haría la diferencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todavía cerré los ojos y acerqué mis labios hacia ella, cuando sentí la punta de su lengua ávida que se abría paso entre mi boca y tocaba mis dientes urgiéndolos con fuerza… buscando entrelazarse con la mía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin pensarlo, la hice a un lado con fuerza, me sorprendió ese gesto, descubrir esa lengua en mi boca, y ver su cara confundida me hizo sentir mal, pero lo peor fueron las risas de nuestros testigos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me salí de la cocina confundido, seguido por la prima de mi novia, sin saber qué hacer, aún con el sabor de haber roto algo, de no haber cumplido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego se unió con todos nosotros la pareja de acompañantes y con una sonrisa corroboraron lo que habíamos hecho, festejando que fue un gran beso, sin decir nada más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No podía voltear a ver a J., me sentía culpable, pero ella parecía feliz, era como si yo hubiera dejado de participar en ese juego, como si todos fueran ajenos a lo que en ese momento sentía, tenía ganas de irme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La botella volvió a girar, volvió a dar vueltas en esa especie de tómbola para elegir a dos nuevos concursantes que tendrían que cumplir con la sanción establecida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta vez le tocó el turno a J. con uno de sus mejores amigos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ambos pasaron a la cocina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo me quedé en la sala mientras todas y todos reían, pero ahora estaba solo, sentí una opresión en el estómago y un vacío que ahora sigo recordando, un deseo de terminar con aquel juego, en una noche que apenas comenzaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y todo por un beso, por unos inocentes besos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-114534129388260137?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/114534129388260137/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=114534129388260137&amp;isPopup=true' title='12 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/114534129388260137'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/114534129388260137'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2006/04/el-beso.html' title='EL BESO'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-114454711317865475</id><published>2006-04-07T00:40:00.000-05:00</published><updated>2006-04-08T20:49:07.186-05:00</updated><title type='text'>VIAJE A SAN LUIS</title><content type='html'>Este fin de semana salí, junto con Sian, mi hijo de 12 años, a San Luis Potosí, con el objeto de que él participara en el Primer Torneo Nacional de Tenis del 2006.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para estar presentes en este importante evento pedí unos días de vacaciones y Sian faltó a unas clases, todo con el propósito de llegar con tiempo a la firma de registro, requisito indispensable un día antes del torneo, para poder ser considerado en el sorteo para la conformación del cuadro de juegos, el “draw”, como le dicen en este deporte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegamos con suficiente anticipación y nos dio oportunidad de llevar nuestras cosas a un hotel cercano al club sede, por un momento estuve tentado a deshacer las maletas, pero era tanta nuestra emoción que no bien tiramos en el cuarto lo que llevábamos cuando ya habíamos salido rumbo al lugar donde se llevaría a cabo la firma y el registro de participación, así como el sorteo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ambos nos sentíamos nerviosos porque en esta selección puede tocarte un jugador difícil, con más experiencia, y no queríamos quedar eliminados en primera ronda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sian se registró, le entregaron una playera conmemorativa, un manual y a los dos nos pusieron una pulsera de color brillante para poder ingresar a los clubes donde se jugarían los encuentros de las distintas categorías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de esto nos fuimos a comer algo, ya era tarde y con las prisas y el deseo de llegar a San Luis, no habíamos probado alimento desde muy temprano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el restaurante se nos unió el maestro de mi hijo, y otro pequeño, compañero de él, de su misma academia, junto con su padre, y ahí pudimos compartir un poco el nerviosismo y el deseo de que todo saliera bien, fue cuando surgieron las frases de “ojala que nos toque alguien a modo, que no vayan a tener un contrincante fuerte…”, así hasta que nos fuimos a una cancha para que entrenaran un rato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al término del entrenamiento ya todos nos sentíamos desesperados por conocer el cuadro de juego, así que decidimos esperar en la sala acondicionada donde habrían de pegar en unas mamparas las hojas con los participantes en este torneo de calificación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaron largos minutos, más largos que los normales, y ya sin ganas de platicar, sólo a la expectativa, finalmente trajeron las hojas los encargados de colocarlas en cuatro distintos lugares, de acuerdo a las categorías correspondientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gente se arremolinó entorno a las mamparas, pero ya Sian, y su amigo Diego, el otro niño, estaban en primera fila, empujándose con los demás, queriendo ser los primeros en conocer a sus rivales y el horario del día siguiente, en que habrían de jugar en sus respectivos encuentros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todavía flotaba entre nosotros el temor de que ellos dos se enfrentaran en primera ronda, pero no imaginábamos que ocurriría algo peor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras un largo rato de ese enjambre humano, de niños y adultos, padres e hijos emocionados por saber, vi aparecer la cara larga de Sian, y sentí que algo malo había pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me dijo: “No estoy, no veo mi nombre, no lo encuentro”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo no quise alarmarme antes de verificar, estuve repasando la lista una y otra vez, de arriba para abajo, leyendo cada apellido, cada nombre, como si con esta acción pudiera aparecer o cambiar el cuadro de jugadores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No, no estaba en la lista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento escuché que otros niños decían algo semejante a lo dicho por mi pequeño, que tampoco aparecían en el cuadro, en el “draw”, y me tranquilicé un poco suponiendo un error en la integración del rol de participantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba pensando en eso cuando se acercó un arbitro con su gafete de organizador, y sin tomarme un minuto para analizar el problema, le grité que mi hijo no estaba, él sólo volteó y me dijo: “entonces no va a jugar, está fuera del torneo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No pude creer lo que con tal desparpajo salió de su boca, me dejó callado.&lt;br /&gt;Justo frente a mí se plantó su maestro y me comentó todavía con una sonrisa, “no te preocupes, ven vamos a hablar con el arbitro general y responsable del torneo”, y yo también supuse que todo se arreglaría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De nada nos valió rogar, reclamar, enojarnos, gritar, se nos comunicó que el reglamento del torneo era muy claro, ahí se señalaba que en caso de superar el número de participantes, esto, de acuerdo con su “ranking”, serían eliminados, y así quedó fuera Sian, así, de esta manera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No había nada que hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todavía tuvimos que despedirnos de mano y agradecerle al desgraciado organizador su amable atención por explicarnos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Camino al carro, me di cuenta que mi hijo iba llorando, mientras yo me tragaba mi rabia, ya era noche, no supe qué decirle, yo me sentía probablemente igual que él, aunque lo mío no era tristeza, era rabia, era decepción, coraje…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora estoy escribiendo aquí en el hotel, mientras mi hijo duerme, pensando en esas palabras que me dijo por último el árbitro general del torneo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Mire, qué puedo decirle, ya ve como son tan desorganizados en este país, pero yo le propongo que se queje, que escriba una carta de reclamo a la Federación Mexicana de Tenis”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo pienso que todo esto es una mierda, es lo único que pienso y también una gran chingadera, y sigo viendo la playera del torneo en la cama, y yo que tenía temor de que le tocara un jugador más fuerte a mi hijo, no sabía que habría de enfrentarse a un sistema infame de des-organización deportiva y a un reglamento que no se preocupa por las lágrimas de los niños.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-114454711317865475?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/114454711317865475/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=114454711317865475&amp;isPopup=true' title='11 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/114454711317865475'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/114454711317865475'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2006/04/viaje-san-luis.html' title='VIAJE A SAN LUIS'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-114421703334351717</id><published>2006-04-05T00:59:00.000-05:00</published><updated>2006-04-05T01:03:53.360-05:00</updated><title type='text'>MARIPOSA NEGRA EN PRIMAVERA</title><content type='html'>Hoy, hace rato, ella vino a verme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De nuevo, con esa sonrisa que sólo en su cara luce tan bien pero que no puedes aprehender, me dijo entre desolada y seria, con los ojos transparentes: “por qué ya no me hablas como lo hacías, por qué siento que me odias, por qué me tratas así…”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por un momento, un ligero instante con alas rosadas y negras, llenas de tornasol, me quedé callado, pero mis manos hablaron de manera despiadada por mí, también mis hombros y mi aliento, y es que seis meses evitando mirarla pero haciéndolo disimuladamente, esquivándola, sonriendo sin sonreír al invocarla, indiferente, se esfumaron en la nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No sé… no entiendo, no sé de qué me hablas- fue lo primero que se me ocurrió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero sí lo sabía. Aún estaba… aún está fresco en mi, en cada pedazo de esto que soy yo, en estos poros que se desarman y caen y ruedan y supuran y vuelven a transpirar frío, hiel, en esta carne que debería estar pudriéndose pero que palpita todavía como un cadáver viviente, aquí, en la mitad de lo que soy, en esta parte que piensa sin sentido, exactamente en este lugar, aquí, sigue ella aunque tenga la mirada extraviada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando abrió la boca y de su interior salieron esas palabras, yo supe, otra vez lo volví a sentir, ahora lo sé de nuevo, y es que ya lo sabía, estaba latente el virus, que ni los meses, ni la distancia, ni las paredes frías y las miradas con los ojos bajos, ni cualquier otra cosa evitarían algo que sólo yo sé, y que conocí al juntar esas cuatro letras como una desgracia, como una fortuna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Era necesario cruzar de nuevo esa puerta con preguntas? ¿No era mejor mantenerla cerrada?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después le dije aquello que quise enterrar, eso que se había agazapado, que permanecía oculto tan bien, al menos así lo creía, y el muerto que estaba en mi interior comenzó a levantar las manos, sus órganos empezaron a reconstruirse, fue como estar en una crisálida simplemente acurrucado, inerte, listo a desplegarse, pendiente de la llamada de esa voz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ese muerto ahora está vivo y gime, suplica, tiene deseos, quiere alimentarse de ilusiones, no importa que sean falsas, que sean vedadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con sencillez, sin traba alguna, sin pena, con una sonrisa desnuda, con los ojos humedecidos, le dije a la sacerdotisa del amor lo que quería escuchar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No era desinterés, no era odio, no era otro cosa que un mal entendido, no era ni siquiera indiferencia, lo sabía, era claro y a la vez oscuro, pero también era imposible, esa mariposa negra que una noche de octubre había llegado junto con ella, nunca pudo llevarse mis temores, nunca logró borrar de la realidad la verdad que brilla en las incertidumbre, que destella cegadora y te detiene, te frena, te hace cobarde y te hace herirte a ti mismo para no herir a los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba enamorado pero perdido, sin remedio alguno, sin nada que hacer, sólo a la espera de… a la espera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta vez, al escucharme, ella no sonrío, no intentó brindarme quimeras, ni el brillo de sus ojos fue el mismo, el pergamino que tenía en sus manos estaba en blanco, sin respuestas, sin ninguna palabra para mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo me miró unos segundos a los ojos y en ellos tampoco vi nada, entonces agaché la cabeza y pude comprobar que no tenía lágrimas, comprendí que la había perdido, que ya no podría adorarla, que se había ido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final, después de un instante como el peso de unas horas, percibí el suave aleteo de una mariposa negra en la cueva donde usualmente habito, ahora no se detuvo… salió por el hueco de la entrada, salió, dejándome con las imágenes de ella, con los idénticos miedos, con tantas preguntas, con todo lo que ahora guardo en mi exterior, con tantas cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y lo peor era saberlo y no poder hacer nada y menos a mitad de la noche en pleno día.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-114421703334351717?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/114421703334351717/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=114421703334351717&amp;isPopup=true' title='9 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/114421703334351717'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/114421703334351717'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2006/04/mariposa-negra-en-primavera.html' title='MARIPOSA NEGRA EN PRIMAVERA'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-114343974975648746</id><published>2006-03-27T00:02:00.000-06:00</published><updated>2006-03-27T00:12:30.426-06:00</updated><title type='text'>REGRESO</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Uno&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;es el misterio&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Donde&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;habita&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El silencio&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;...&lt;br /&gt;P.E.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;Apenas hace unas horas me bajé realmente del avión, no ha pasado mucho tiempo de eso. Y pensar que cuando era niño me aterraban los sueños de aviones… alguien me dijo, o tal vez lo leí en algún lado, que Dios es como un gran avión y soñar con ellos en realidad es acercarte un poco a ese concepto de divinidad que cuando eres pequeño tanto temes y que cuando creces no lo encuentras en ninguna parte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También escuché, creo, que soñar con aviones es presentir la muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No lo sé, pero de ese primer sueño, a los cinco o seis años, todavía queda un sentimiento de temor hacia lo que no conoces, hacia lo que viene, hacia lo que va… posiblemente sólo sea el miedo a elevarse, a planear.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero una cosa es cierta, voy llegando, he dejado atrás mi niñez, he dejado un poco atrás tantas cosas que ni cuenta me di en qué momento se quedaron allá, a lo lejos…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la ventana del comedor, muy cerca de donde me encuentro, puedo ver un patio de cuatro paredes, pintado todo de naranja, y en él, estoy seguro, no hay nadie, pero si me esfuerzo, también eso lo sé, si pienso que en ese espacio puedo encontrar algo, si lastimo mis ojos como lo hago ahora habré de tropezar con lo que busco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No necesito salir para encontrarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora, ya lo ven, aquí estoy, buscando cómo decirles que voy llegando, que apenas hace un rato encontré el camino de regreso y que las horas de vuelo, de sueños, de recuerdos, de imágenes con rostro, edad, cargadas de tiempo, siguen ahí...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-114343974975648746?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/114343974975648746/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=114343974975648746&amp;isPopup=true' title='8 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/114343974975648746'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/114343974975648746'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2006/03/regreso.html' title='REGRESO'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-114168369819586795</id><published>2006-03-06T16:11:00.000-06:00</published><updated>2006-03-06T22:37:38.673-06:00</updated><title type='text'>UN SUEÑO DULCE Y ETERNO 6-3-2006</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Para María Vaca Raya, que se encuentra “en la vil gloria”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, hace unas horas, murió mi abuela, la Ma’María, como le decíamos todos sus nietos y bisnietos, de los muchos que dejó, de los muchos que le sobreviven.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo fui el tercero de una legión, y no creo que el único que le llora y la recuerda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se fue mientras dormía, se fue en ese dulce sueño que sólo es posible tener a los ochenta y cinco años, cuando has vivido plenamente, cuando has llorado por los hijos que se te adelantaron en el camino y cuando has reído por esos nuevos seres que de cuando en cuando se aparecen con una sonrisa llena de lágrimas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La semana pasada recién fue su cumpleaños y, según me cuentan, fue una verdadera fiesta, a pesar de vivir en una tierra extraña, lejos de sus fresas y sus camelinas y todas sus plantas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hubo mariachi y también baile, ella, a su edad, pudo bailar y gozar de su música ranchera, disfrutar de los acordes de la guitarra y de los violines y trompetas, del grito despechado y de la cumbia, me dicen que pidió que la complacieran con “El troquero”, una canción que no conozco, como seguramente no conocí muchos de sus gustos... pero afortunadamente sí conocí esa mirada alegre escondida entre muchas arrugas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apenas este fin de semana comentábamos, entre la poca familia que vive en esta tierra, que no ha emigrado al Norte, sobre ella, sus frases que se convirtieron en célebres, sobre su manera de decir las cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguien recordó esa manía suya de ofrecerle de comer a los amigos, diciéndoles de una forma contundente: “ándale, cómete ésto, sino de todas formas lo voy a tirar”... cómo nos reímos al recordarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O la plática de una señora muy piadosa del rancho, que en estos días nos dijo:&lt;br /&gt;-Ay, a Doña Mari, era un gusto preguntarle cómo estaba, porque siempre decía lo mismo, “en la vil gloria mujer, en la vil gloria”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, la Ma’María se encuentra, por fin, en la vil gloria, ya habrá tiempo de hurgar en la memoria, de hacer a un lado la rutina diaria, y encontrar entre los recuerdos, muchas de esas sonrisas suyas para nunca olvidarlas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pronto iré a verte abuela, para decirte, mirándote mientras duermes, sueña ese dulce sueño, sigue soñando para siempre.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-114168369819586795?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/114168369819586795/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=114168369819586795&amp;isPopup=true' title='12 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/114168369819586795'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/114168369819586795'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2006/03/un-sueo-dulce-y-eterno-6-3-2006.html' title='UN SUEÑO DULCE Y ETERNO 6-3-2006'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-114119480368522262</id><published>2006-03-01T00:29:00.000-06:00</published><updated>2006-03-01T00:33:23.700-06:00</updated><title type='text'>SÓLO SI TENEMOS SUERTE</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; “...El impulso de la vida de que hablamos consiste en una exigencia de creación... No&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;puede crear absolutamente, porque ante sí encuentra la materia, es decir, el&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;movimiento inverso al suyo. Pero se agarra a esa materia, que es la necesidad misma, y&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;tiende a introducir en ella la mayor cantidad posible de indeterminación y de&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;libertad...”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;Henry Bergson&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con las manos crispadas y el aliento entrecortado, con el cabello revuelto y los ojos enrojecidos… como un aire helado, como una tormenta llena de nubes negras, como ese sonido callado que se escucha en las noches detrás de los árboles, igual que las palabras que se quedan en los labios, así llegó él a tocar a la puerta de ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba cansado, había comprendido algunas cosas y éstas le daban vueltas en la cabeza, no podía dejar de repetirse que la vida no es sencilla, y quería que lo fuera, realmente lo necesitaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Giró sobre sí mismo, buscó los pasos andados, la huella sin sombra, los años idos y volvió a escuchar de su boca, como una letanía: “La vida no es sencilla”, atrás, el rumor del río plateado crecía como si fuera un mar negro gigantesco presto a levantarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la puerta se abrió y las palabras estuvieron a punto de perderse, él se sintió más indefenso que nunca. Con la punta de los dedos empezó a frotarse los párpados, esperando retardar con esta acción algo no deseado, mirar y no mirar, atreverse .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces surgió ella, prístina, con una sonrisa, ligera y transparente, singular en su comunión con otros,  cercana, capaz de asirse, tan a la mano a pesar de todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo invitó a pasar, le ofreció su casa, su bendito espacio lleno de luz, le dio la bienvenida, lo hizo sentirse mejor, le dio una sonrisa como primer regalo y después lo abrazo fuertemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él encontró lo que buscaba, aún había en su interior un cúmulo de dudas, aún había pesadumbre y miedo, temor ante la muerte y la soledad, muchas interrogantes, miles de ellas, pero ya no estaba solo, había cruzado la puerta, no tuvo miedo de pedir auxilio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ambos tuvieron suerte.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-114119480368522262?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/114119480368522262/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=114119480368522262&amp;isPopup=true' title='10 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/114119480368522262'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/114119480368522262'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2006/03/slo-si-tenemos-suerte.html' title='SÓLO SI TENEMOS SUERTE'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-114049750577617069</id><published>2006-02-20T22:48:00.000-06:00</published><updated>2006-02-20T23:13:36.600-06:00</updated><title type='text'>HOY ME VESTÍ PARA TI</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt; &lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ya lo sabes... es para que sonrías otra vez y es verdad&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer aprendí a hacer el amor de nuevo, no, más bien supe lo que es hacer el amor de una manera distinta, de una forma especial, sin necesidad de utilizar el sentido del tacto, sin hacer esfuerzo por tener un contacto físico, ayer por fin hice el amor con la mirada, con el olfato, con el pensamiento, con las palabras, ayer fui tuyo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace tiempo me preguntaba si esto sería posible, te mentiría si te dijera que mi respuesta fue afirmativa, incluso hace unas horas, antes de verte, todavía no estaba seguro de nada, ahora ya lo estoy, sé que juntos lograremos grandes cosas o pequeñas, no importa que no tengan tamaño, los dos podremos realizar sueños o soñaremos por el puro placer de soñar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de que tu sonrisa se apagara me resultaba difícil creer en ese algo, creer en la posibilidad de hacerlo, de crear un mundo aparte, de construir una realidad paralela, un espacio alterno donde pudiéramos estar y existir, donde eso que aún no tiene nombre, un día cubriera las paredes, el piso y el cielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos vimos como todos los días a la misma hora, muy de mañana, es imposible no hacerlo, tú te veías indiferente o diferente, hay quienes dicen “ausente”, yo también lo noté y preferí no callar, te dije - ¿qué te pasa? Te veo distinta-, tú como siempre permaneciste callada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decidí continuar. Sin tocarte, acaricié con mis ojos tus manos primero, deteniéndome un poco en tus uñas, en tus nudillos, en tus azules venas, en tu piel traslúcida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después continué hasta llegar a tus hombros, percibí el aroma de tu cabello castaño recién peinado, me detuve un poco en tus oídos, contemplé el suave vello con reflejos dorados en el lóbulo izquierdo y me estremecí, te llamé sin querer muy despacio: “Mariposa”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis pupilas se posaron un largo rato en tus ojos, en tu delicada nariz, en tu boca, más tiempo en tu boca, mucho más tiempo, y alcancé apenas a retirarme no sin antes colocar uno, dos besos pequeños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajé hasta la parte descubierta de tu cuello, exactamente en ese punto donde colocabas un toque de “Allure”, de manera morosa permanecí oliendo esa fragancia que ahora descansa en mis dedos y me acompaña, en ese momento supe que podía lograrlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abrí tu bata. La contemplación de tus pechos me desarmó un instante pero no retrocedí, ni el candor de unos botones en flor habría de hacerme desistir, recordé el pudor de esa primera vez juntos, el sentimiento fue similar, y la mirada se convirtió en una lengua ávida pero también tímida y suave.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando escuché mi propia voz de nuevo diciéndote tantas cosas no me hice caso, recorrí tu cintura, con emoción acaricié las marcas que me recuerdan que eres humana, el paso del tiempo sobre tu cuerpo y sobre el mío, tu madurez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente llegué al centro de tu cuerpo y permanecí ahí minutos interminables en comunión, entrelazados, buscándote los ojos, encontrándote sin hablar, dando gritos sin emitir ningún sonido, juntos por fin, otra vez juntos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Mi Mariposa, hoy me vestí para ti como todos los días, pero hoy tenía la esperanza de que esto pasara-, te repetí al oído muchas veces, te susurré en los ojos y en tu cabello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando me despedí de ella más tarde, cuando tuve que abandonar el hospital donde se encuentra flotando a la deriva en su mente, supe que así como ayer, hoy y mañana, estaré a su lado, esperando verla despertarse, esperando que su sonrisa regresé de nuevo, con el consuelo de haberla hecho mía sin necesidad de tocarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí estaré para ti, le dije, aquí estaré.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-114049750577617069?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/114049750577617069/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=114049750577617069&amp;isPopup=true' title='18 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/114049750577617069'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/114049750577617069'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2006/02/hoy-me-vest-para-ti.html' title='HOY ME VESTÍ PARA TI'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>18</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-113989739805058527</id><published>2006-02-14T00:08:00.000-06:00</published><updated>2006-02-14T19:31:50.316-06:00</updated><title type='text'>EVA CORONADA...</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right; font-style: italic;"&gt; Para Marcela, por sus voces nómadas&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Emerges de la luz, emerges de la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Asomas con tu sonrisa felina, elástica, atenta en tu rutinaria distracción, en tu verde infinito lleno de rocío, inmersa en la delicada fiereza que se refleja en cada uno de tus movimientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eres tú y eres otras, repetida y multiplicada en los latidos de ese corazón que no para de gemir, que renueva en un alargado tamborileo las palabras de la vida, lo que significa estar palpitando cubierta del oscuro reflejo solar y de esa brillante claridad nocturna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Días eternos y noches que nunca mueren.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eres oriente y occidente, así como te vas, así de esa misma manera vienes, regresas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ir y venir… desdoblas la mirada cada cierto tiempo, acaricias la palidez de la noche y te desvelas con los amaneceres rojos, iridiscentes en la pupila.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las plantas de tus pies echan raíces en la epidermis del tacto de esa otredad, bifurcándose hasta unos hombros que te acogen y te ofrecen reposo, como esa calma antes de la tormenta, como ese beso trémulo primero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y luego tus piernas, cual palmeras salvajes, se agitan ante el vendaval de las caricias que no cesan, humedeciendo la savia de todo tu cuerpo, de los cuerpos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unos dedos fugitivos de ti, nerviosos, temerosos y titubeantes ante lo desconocido, exploran los rincones solitarios de la naturaleza que eres tú, que es él, en busca de refugio, en busca de sosiego y llegan hasta ese monte con tu nombre cubierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te reconocen, se reconocen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tus brazos, semejantes a ramas del árbol de la vida, cubiertos del rubor matinal se estremecen en la quietud del abrazo, y ciñen, oprimen, quieren fusionarse en ese estrecho contacto en el aire, el agua y el fuego, en la tierra de tus ancestros, en la fresca y árida hierba que también eres tú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eres, en el reposo que da sentirte viva, una Eva coronada llena de estrellas fulgurantes a tu alrededor, que chisporrotean en las noches desiertas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sonríes al sentirte plena, en paz con tu diálogo corpóreo, y vuelves a sonreír una y otra vez. Después cierras los ojos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-113989739805058527?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/113989739805058527/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=113989739805058527&amp;isPopup=true' title='13 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/113989739805058527'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/113989739805058527'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2006/02/eva-coronada.html' title='EVA CORONADA...'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-113951175626120925</id><published>2006-02-09T12:57:00.000-06:00</published><updated>2006-02-09T13:06:32.893-06:00</updated><title type='text'>JUGAR TANKA</title><content type='html'>Haber, a petición de Ale, desde &lt;a href="http://aieux.blogsome.com"&gt;Aieux&lt;/a&gt;, un juego literario, una forma poética oriental, un pequeño poema de sílabas precisas (5 – 7 – 5 – 7 - 7), que debe continuar partiendo de la frase marcada con rojo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;La rueda muerte&lt;br /&gt;gira sincopada ya...&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 0, 0); font-weight: bold;"&gt;fuego voraz que&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;atraviesa el aire...&lt;br /&gt;y domina tus sueños.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Me gustaría que este poema, este jugar tanka, que viene desde tan lejos formando eslabones en sitios distintos, se hiciera presente también contigo &lt;a href="http://puertoa.blogspot.com"&gt;Vir&amp;amp;&lt;/a&gt; y contigo &lt;a href="http://noemi.guzikglantz.com"&gt;Noemí&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ojalá no tengan inconveniente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Para más instrucciones pueden visitar el blog &lt;a href="http://cuentosquecuentan.blogspot.com"&gt;cuentos que cuentan&lt;/a&gt;)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-113951175626120925?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/113951175626120925/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=113951175626120925&amp;isPopup=true' title='7 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/113951175626120925'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/113951175626120925'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2006/02/jugar-tanka.html' title='JUGAR TANKA'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-113885998669576201</id><published>2006-02-01T23:55:00.000-06:00</published><updated>2006-02-01T23:59:46.713-06:00</updated><title type='text'>LA LLAMADA</title><content type='html'>Eran como las siete, las ocho de la noche. Afuera, através del hueco de la ventana, se escuchaban con cierta claridad las voces de los adolescentes que no pueden parar de expresar su desenfado. En la oficina, solo, con el monitor frente a mí, mirando de vez en cuando mi celular, a la espera de algún mensaje cifrado, me despierta de pronto el repiqueteo del teléfono.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde el conmutador una voz neutra, con acento profesional me dice:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Le llama M, me pregunta si puede atenderla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No conozco a ninguna M, pienso, y luego recuerdo a esa mujer, la amante oficial de un gran amigo, a quien me ha dado por llamar en el pensamiento, el hedonista empedernido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Descarto que sea ella, hasta que escucho su voz. Está llorando, al principio no entiendo qué quiere, permanezco callado, no sé qué decirle. No pasa mucho tiempo para que comprenda lo que me quiere comunicar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha visto, desde un autobús, a mi amigo el hedonista, lo vio acompañado por otra, lo ha visto que va con una sonrisa, lo ha visto y ha comprendido que es feliz también si no está ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé si me olvidé decirles que mi amigo es casado, y ella lo ha visto y sabe que la que va del brazo de él no es su esposa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella, M, con voz entrecortada por los gemidos y el llanto, me pide que le diga a ese hedonista empedernido que no vuelva a buscarla, que se olvide de que alguna vez hubo algo entre ellos, que se olvide del hijo que engendraron... me pide muchas cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me explica que se ha cansado de marcarle a su teléfono, que no encontró otra salida que hablarme a mí…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y yo sigo callado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de un rato cuelga, y me quedo escuchando el sonido del teléfono lo que dura una mirada perdida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todavía, ahora, no sé qué decir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-113885998669576201?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/113885998669576201/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=113885998669576201&amp;isPopup=true' title='10 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/113885998669576201'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/113885998669576201'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2006/02/la-llamada.html' title='LA LLAMADA'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-113804933265107719</id><published>2006-01-23T14:46:00.000-06:00</published><updated>2006-01-24T10:33:24.473-06:00</updated><title type='text'>LA CUCHILLERA DEL BAR TEXAS</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right; font-style: italic;"&gt;Para Gerardo, por hablarme de ella&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La música sale de la vieja sinfonola tostonera como atravesada por gargajos, parece que también está ebria:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Que casualidad...&lt;br /&gt;que nos encontramos...&lt;br /&gt;hoy en este día...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si vieras&lt;br /&gt;anoche soñé de ti...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que me acariciabas...&lt;br /&gt;y me despertaba con tus amores&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que casualidad..&lt;br /&gt;encontrarnos otra vez...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que casualidad...&lt;br /&gt;que casualidad...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;En las desvencijadas mesas del Bar Texas, las meseras se afanan por servir más rápido los tragos, mueven las piernas varicosas y los vientres gelatinosos sin descansar. Ni cuenta parecen darse de las manos cochinas, callosas, que de cuando en cuando les agarran como al descuido las nalgas bofas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afuera, en la calle Insurgentes, los carros cruzan la noche, los pocos transeúntes se agitan el frío caminando más de prisa, apenas si voltean a la luz mortecina que despiden las lámparas del bar, los destellos iridiscentes, las voces y la música se quedan adentro, como avergonzadas de salir, parecen tener miedo de perderse en el infinito, fuera de su reducto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las casas cercanas, pasando la vía del tren, pueden distinguirse también temerosas algunas lucecitas de colores navideños, tímidas por romper con la nocturna rigidez del decorado gris del barrio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Manuel, un viejo inquilino del Texas, repasa con sus ojos vidriosos el vaso que tiene enfrente, las yemas chatas de los dedos van y vienen por el cristal sucio, de borde lleno de saliva seca, no puede creer que el contenido se hubiera vaciado tan pronto… está triste, las bolsas del raído pantalón tampoco tienen ya nada, en pocos minutos habrá de marcharse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todavía no puede creerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Agita el vaso, esperando o soñando que su contenido regrese, pero hasta el sabor del aguardiente de caña se ha evaporado de su garganta, entonces decide irse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se levanta, se acerca hasta donde se encuentra, con una sonrisa gélida, Azucena, la mesera más vieja del bar y le dice con un tono mordaz:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Otra vez sin un pinche cinco pa’ nosotras, mmmmmm, debes tantas propinas, que al rato vas a querer que te disparemos la peda...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él ni siquiera hace un pequeño esfuerzo por verla, menos escucharla, está tan abatido por la falta de dinero y alcohol, siente tan reseca la boca que imita el intento de escupir con fuerza, y sólo un hilillo se queda en su labio inferior que se limpia con la manga de la camisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sale hacia la noche. Manuel se topa con un viento frío pero al mismo tiempo distante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dando pasos vacilantes llega a la esquina de la calle y, al refugio de la soledad, se sienta en la banqueta terrosa... es otro día perdido, lleno de nada, sin el consuelo de haberla visto, necesitaba cuando menos otra botella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Han pasado más de quince años desde que la viera por primera vez saliendo del Bar Texas, mientras caminaba rumbo a su casa... podía escuchar los gritos que se le clavaban en la cabeza, en el corazón, y otra vez en la cabeza, arrinconándolo, ya no quería llorar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante su mirada perdida, ella vuelve a salir corriendo del bar perseguida por otra mujer, se escuchan reclamos, Manuel no recuerda las palabras, sin embargo recuerda sus ojos negros suplicantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También recuerda el enorme cuchillo de la otra mujer y ese loco afán por intervenir sin importarle nada, esa locura que lo mantuvo en la oscuridad tantos años y ese rostro que le permitió aguantar tantas noches sin sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí, en su mente, está la escena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las dos mujeres se desgreñan, dan vueltas en el suelo, se rompen la ropa, vomitan mentadas de madre que se pierden entre las calles, de la nada brota como pus la gente, se arremolina enardecida deseando sangre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Manuel se mete entre ellas, sus ojos están imantados: por un lado no se desprenden del enorme cuchillo cebollero y por el otro ese mirar femenino suplicante que brilla con destellos tristes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni cuenta se da cuando el cuchillo queda entre sus manos, casi ni siente la tibieza del cuerpo a su lado, ni la humedad, pero si nota la sonrisa de agradecimiento, sus labios entreabiertos, en donde se ve un diente áureo. Entonces recibe el golpe, por inercia se voltea y sólo levanta las manos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La otra mujer, la que no le interesa, la que no tiene rostro ni palabras, la rabia, la violencia nocturna, está muerta a su lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rodeado como por un halo, en blanco y negro, al otro costado, está ella con sus enormes ojos suplicantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una borrosa, opaca, y la otra, luminosa y radiante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando quiere acercarse hacia esos ojos, esos labios… siente las manos, muchas manos agarrándole, no sólo le toman de los hombros y la cintura, también lo jalan de las piernas, de los cabellos, lo levantan del suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni tiempo le dan de acercarse a ella, hablarle, decirle tantas cosas y posiblemente nada, nunca la había visto y ahora siente que ya lo conoce.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de que se lo lleven, alguien le susurra al oído que lo esperará, que estará ahí cuando regrese. Él no puede voltear, no lo dejan, pero sabe, intuye en esas palabras algo que lo llena de esperanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Manuel abre los ojos, ve a lo lejos la luz tenue que sale del Bar Texas, todavía parece escuchar la sirena de la ambulancia, los gritos, pero sobre todo lo que ella le dijo: “te esperaré cuando regreses…” .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vuelve a cerrar lo ojos, ahora está en la cárcel, en sus manos tiene un periódico borroso y sólo una nota sobresale, que ya se sabe de memoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un marco rojo sangre está una foto con un encabezado que dice: “Muere asesinada a cuchillazos conocida meretriz”, en el cuerpo de la nota lo único sobresaliente es que Manuel es un lenón de la zona, que acabó con la mujer, a la que apodaban “La Cuchillera”, todo por no darle las ganancias del día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la otra, de ella, no dicen nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras un largo juicio, como todos los juicios, lleno de incongruencias, él se queda encerrado, el tiempo suficiente para que la mente se le llene de recuerdos que no existen y el deseo de volver a verla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Manuel todavía recuerda su primer día libre, después de años de sólo soñarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llega al Bar Texas, pregunta por ella, nadie parece recordarla, nadie ha visto nunca esos negros ojos suplicantes, todos esperan oír un nombre, él se desespera y entonces pide un trago y luego otro y otro, y así pasan días enteros y meses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una noche, de tantas, tras terminarse una botella, alguien se sienta a su lado…es ella. Ninguno de los dos habla, permanecen mudos. Pasan varios minutos así, sólo viéndose, después ella le sonríe y luego desaparece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde entonces Manuel acude religiosamente al bar Texas, puntualmente cuando tiene algún dinero, a buscarla entre los rostros ajados, entre las sombras, entre el humo y la música, a perseguirla con su memoria.&lt;br /&gt;Ya es muy noche, Manuel abre los ojos de nuevo y el corazón se le oprime cuando ve que a su lado está ella, no sabe qué hacer, siente que algo se agita en su interior y deja de tener frío, se mira las manos transparentes mientras ve que ella le ofrece una mano blanca igual que la suya, cuando se juntan sus dedos los ojos de ambos se iluminan, entonces él se levanta con una sonrisa y comienza a caminar a su lado hasta que los dos se pierden en la distancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allá atrás, sobre la banqueta terrosa, queda el cuerpo de un borracho que a nadie le importa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-113804933265107719?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/113804933265107719/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=113804933265107719&amp;isPopup=true' title='19 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/113804933265107719'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/113804933265107719'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2006/01/la-cuchillera-del-bar-texas_23.html' title='LA CUCHILLERA DEL BAR TEXAS'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>19</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-113460126584100507</id><published>2005-12-14T16:48:00.000-06:00</published><updated>2006-01-05T12:29:57.723-06:00</updated><title type='text'>SOBRE LA ESCRITURA Y LA AMISTAD (EN BLOGS)</title><content type='html'>Recuerdo como desdibujado el día que un prospecto de amigo de la vida real, ahora un buen amigo, me pidió escribir en un blog... lo que yo quisiera, a la hora que me diera la gana, sólo por el placer de hacerlo. No me pareció mala idea pero tampoco muy buena. Tenía años de dedicarme única y exclusivamente a redactar mierda burocrática, de hecho sigo haciéndolo, avatares de la vida, el trabajo alimenticio lo llama Vargas Llosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mentiría si dijera que la propuesta de este amigo me emocionó, la perspectiva de hacer eso me representaba algo más allá de cumplir, de no decir que no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca he sido -o nunca lo fui- aficionado a los chats room, a escribirle a un desconocido, a los afectos sin rostro, siempre he dicho que a mi la internet me llegó muy tarde, pero decidí que no habría de perder nada, unas palabras por aquí, otras por aquel lado, algunas más disfrazadas de otro cosa y haber qué salía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero aclarar que jamás, hasta ese día en que me pidieron participar, había oído hablar de un blog, que tampoco pregunté en qué consistía, ni cómo funcionaba eso de escribir en la red, ni si alguien más lo hacía, ni la extensión de lo escrito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los términos post, subir, y las palabras cortadas como tmb, q, o escribir con k, y tantas otras fueron a partir de ahí como reveladas, fue como ingresar a otro mundo, algo muy distinto de las aulas y de lo oficial, y la verdad no me desagradó, aunque todavía siento raro cuando las leo y escribo en mi celular, en el messenger y el google talk, no se diga en un post.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo único que quise saber para escribir, lo único que me interesó fue el tema. Se me ocurrió sobre cine, con el claro propósito no de hacer una crítica “culterosa” (creo que así le llaman algunos blogueros), sino de hablar descaradamente de la trama de la película, desentrañar su contenido a lo pelón, así lo intenté, ese fue mi primer post, después me hice trampa a mí mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Subí un cuento que me habían publicado en un periódico hace mucho tiempo: &lt;a href="http://cepequeno.blogspot.com/2005/04/la-devoradora_29.html"&gt;“La devoradora”&lt;/a&gt;, con algunos ligeros cambios, y cuál fue mi sorpresa cuando me dejaron algunos comentarios, recuerdo muy bien el de &lt;a href="http://nolimit-studio.com/lafamosax/"&gt;Martha X.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí debo hacer un apartado, tampoco sabía que alguien o yo mismo podría dejar un comentario, y eso me pareció y me sigue pareciendo extraordinario, el hecho de escribir algo y recibir aparte unas palabras sobre lo escrito o sobre la percepción de lo escrito es algo increíble, ese vínculo con otras y otros a través de las letras no tiene comparación con nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que escribir siempre lo consideré como un ejercicio solitario. Durante años publiqué crónicas disfrazadas de cuentos y viceversa, sin esperar otra cosa que una satisfacción personal, y las más de las veces una retribución económica, nunca me preocupé por el qué dirían o podrían pensar los demás de lo que escribo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso también fue nuevo para mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero regresemos a esa trampa de subir al blog un cuento viejo maquillado y recibir comentarios, lo hice unas cuantas veces más por un afán de cumplir con cierta periodicidad exigida, pero de pronto empecé a escribir cosas inéditas, post frescos sin compromisos, por el único placer, ahora sí, de reflejar un sentimiento, de sacar esos “demonios personales” como los ha llamado tan atinadamente el buen Marito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y fue entonces cuando decidí salirme del blog colectivo en el que participaba y escribir realmente cuando se me pegue la gana, cuando tenga ganas y tiempo y sin condicionar lo escrito a nada, sin ponerle etiqueta de ninguna especie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo con cariño un comentario que leí de &lt;a href="http://www.noemi.guzikglantz.com/"&gt;Noemí&lt;/a&gt; sobre escribir en blogs, lo dejó en su propio espacio, y fue en contestación, raro en ella, de otro comentario, fue más o menos así: “yo no me creo escritora, ni lo soy, escribo aquí sólo por hacerlo, para mí esto no es literatura, no tengo esa pretensión...”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese comentario me hizo más fácil, aunque lo duden, escribir. Pensé y sigo pensándolo en las trabas que mucha gente tiene para escribir hasta en blogs, no por nada inventan términos como el de “culturoso”, ni sé bien si así le dicen, la verdad, me imagino que refiriéndose a quienes ven en estos espacios una manera alternativa de literatura, algo que me parece muy valioso, y se escudan en decir, yo no lo soy pero aún así me arriesgo a escribir y si me sale mal pues me vale madres, lo que también es válido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No pretendo en una sentada agotar el tema de escribir, incluso me atreví a redactar este mega comentario (pues no creo que sea un post) para compartir, antes de que termine el año, lo que ha significado hacerlo durante estos meses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ustedes me dirán, bueno y la amistad donde queda, y es que para mí lo mejor de haber empezado a subir posts, de tener estas ruinas, es haber logrado conocer a muchas y muchos de ustedes gracias a este espacio, gracias a la escritura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya lo ha escrito tan bien &lt;a href="http://auscafe.blogspot.com/"&gt;Aus&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://puertoa.blogspot.com/"&gt;Vir&lt;/a&gt;, que hasta me siento raro, pero esos encuentros y afectos sin rostro me han hecho tanto bien, me han ayudado cuando menos lo esperaba, que ahora no me imagino el futuro sin ellos, hasta el amor he tenido oportunidad de conocer en estos meses y todo por un blog.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué más puedo pedir, si acaso su paciencia para continuar leyéndome, para disculpar que en ocasiones no deje comentarios, prometo no volver a echar este tipo de choro, eso lo haré, si me lo permiten, algún día en persona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, como un compromiso para mí y para ustedes, porque ya lo dijo Ibargüengoitia, yo cuando escribo lo hago primero para mí y después para mis amigos, seguiré atosigándolos, de cuando en cuando (espero que sea más continuo), con unas palabras por aquí y otras por allá, disfrazando un poco la realidad, sólo lo necesario, y ver qué sale, ya han ocurrido tantas cosas buenas que espero lo mejor.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-113460126584100507?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/113460126584100507/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=113460126584100507&amp;isPopup=true' title='8 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/113460126584100507'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/113460126584100507'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2005/12/sobre-la-escritura-y-la-amistad-en.html' title='SOBRE LA ESCRITURA Y LA AMISTAD (EN BLOGS)'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-113350272789737069</id><published>2005-12-01T23:50:00.000-06:00</published><updated>2005-12-01T23:52:07.916-06:00</updated><title type='text'>GRACIAS</title><content type='html'>El anciano extendió primero su brazo derecho hacia el cielo y abrió la palma de la mano, empezó a mover los dedos hacia adelante y hacia atrás, una y otra vez, parecía querer con este movimiento calmar algún tipo de dolor; después levantó el otro brazo y de manera idéntica comenzó a hacer lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se encontraba sentado en una banca de un parque, frente a él había un enorme lago, y a sus pies, donde podían verse las piedras de la ribera, entre tierra negra y musgo, una poca de hierba y unos árboles pequeños parecidos a pirules, había varias ardillas correteándose.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie parecía darse cuenta de su presencia. Ni la señora con la carreola, ni el ciclista, ni siquiera los encargados de dar mantenimiento a las áreas verdes. Estaba solo, acompañado de miles de pequeñas cosas, en medio del universo con las manos como implorando plegaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto, en un segundo callado, lleno sólo por el canto de las aves, sus lágrimas se derramaron sin prisa bajando por las mejillas hasta llegar a sus pies y correr libremente hasta mezclarse con el agua del lago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con los ojos mirando hacia adentro, sin apenas darse cuenta de su llanto, el anciano bajó lentamente la cabeza, encogió los hombros, dejó caer las manos hacia los costados y luego las cruzó sobre su vientre, empezó a temblar sin poder controlarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras un largo rato se levantó de la banca, se sacudió la ropa, movió la cabeza varias veces, empezó a caminar y se alejó del parque, simplemente se fue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni cuenta se dio que otro hombre igual a él, igual de cansado, se sentó en la banca, levantó el brazo derecho, abrió la palma de la mano, la extendió hacia el cielo… ni tampoco que atrás de ese hombre había una fila interminable de otros, semejantes, y con la misma mirada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos esperando su turno.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-113350272789737069?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/113350272789737069/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=113350272789737069&amp;isPopup=true' title='10 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/113350272789737069'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/113350272789737069'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2005/12/gracias.html' title='GRACIAS'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-113201833706726131</id><published>2005-11-14T19:15:00.000-06:00</published><updated>2005-11-14T19:32:17.076-06:00</updated><title type='text'>NO, ES NADA...</title><content type='html'>Es como un viento helado&lt;br /&gt;una rendija llena de grietas&lt;br /&gt;algo así que se agazapa&lt;br /&gt;y amarga aquí adentro...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una lluvia fina&lt;br /&gt;que golpea lentamente,&lt;br /&gt;es un vendaval, &lt;br /&gt;es una tormenta&lt;br /&gt;que no se siente...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una noche oscura,&lt;br /&gt;solitaria, cargada con una bolsa llena de sombras...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una imagen&lt;br /&gt;es un deseo&lt;br /&gt;es la soledad,&lt;br /&gt;es esa soledad que llevo aquí adentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y que tú puedes llevarte lejos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-113201833706726131?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/113201833706726131/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=113201833706726131&amp;isPopup=true' title='13 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/113201833706726131'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/113201833706726131'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2005/11/no-es-nada.html' title='NO, ES NADA...'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-113099702914712807</id><published>2005-11-02T23:19:00.000-06:00</published><updated>2005-11-03T12:46:01.873-06:00</updated><title type='text'>LÁGRIMAS AMARILLAS EN LOS OJOS DE UN DUENDE</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/1600/dibujo.1.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/dibujo.0.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Hace unas horas, en la oficina, mi niña levantó la mano con un plumón fosforescente y me preguntó ¿qué es esto papá? Sólo se me ocurrió decirle que era un pequeño lápiz de color, con el que podía dibujar lágrimas amarillas en los ojos de un duende, y ella se rió, hizo la cabeza para atrás, los ojos pispiretos, incrédulos, y siguió rayando las hojas blancas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me sorprendió su risa espontánea, pero más sorpresa me causó percibir en sus gestos la parte escéptica de la gente adulta, y me hizo pensar en lo misterioso de la mente infantil que puede creer miles de cuentos, pero no que un lápiz pinte lágrimas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/1600/duende.0.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/200/duende.0.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Entonces le dije que dibujara, que intentara dibujar una sonrisa en el duende, y sin titubear hizo un gran semicírculo en la cara parecida a un payaso que había hecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me dijo: “éste eres tú, así te veo”, con una gran carcajada… a veces con la felicidad también te dan ganas de llorar, y más cuando tu pequeña hija te ve con esos ojos, cuando te ve de esa manera, siempre con una sonrisa, aunque por dentro puedas estar llorando.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-113099702914712807?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/113099702914712807/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=113099702914712807&amp;isPopup=true' title='12 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/113099702914712807'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/113099702914712807'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2005/11/lgrimas-amarillas-en-los-ojos-de-un.html' title='LÁGRIMAS AMARILLAS EN LOS OJOS DE UN DUENDE'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-113074154330925754</id><published>2005-10-31T00:48:00.000-06:00</published><updated>2005-10-31T00:52:23.320-06:00</updated><title type='text'>BECERROS PERDIDOS EN LA NOCHE</title><content type='html'>Eran las cuatro, cinco de la mañana. Afuera sólo la luna estaba despierta, al alba, con ese resplandor a medias que no arde, apenas asomando sus párpados por entre los huecos, como escondiéndose, un poco cansada también de tantas noches de octubre, hasta ella se hallaba en ese suave sopor de la madrugada, cuando un inesperado mugido interrumpió el descanso de las nubes…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí entro yo en escena. No sé cómo pero en ese momento, justo en ese instante, me encontraba plácidamente soñando, creo recordar, casi estoy seguro que era N., con el cabello así de largo, que me decía tantas cosas con su mirada, con su sonrisa, y otra vez con su mirada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No podía creerlo, tenía días enteros sin poder pegar los ojos, sin soñar con ella , desperté con sobresalto, con disgusto, y no puedo negar que con un poco de espanto, pero ya la ilusión, el ensueño estaba por completo resquebrajado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me quedé un rato en la estúpida contemplación del techo de la recámara, todavía sin entender ese peculiar sonido que había salido de la noche, guardado como un eco en el patio de mi casa y de pronto otra vez ese mugido persistente, allá, atrás de las paredes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resignado salí de la cama, toqué el frío piso sin cuidarme de posar primero el pie derecho, esa cábala de todas las mañanas, me levanté directo a las escaleras, abrí la puerta y me adentré sin meditar en la oscuridad de la calle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frente a mí, como una quimera, en medio de la nada, tres becerros me contemplaban con fría insolencia. Sus ojos acuosos, líquidos, se posaban sin curiosidad, sin reserva en los míos, era como si quisieran decirme algo pero no encontraran las palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin pensarlo levanté una piedra, un pequeño pedrusco, lo apreté con la mano y de manera amenazadora hice el intento de arrojarlo hacia los tres animales, que de nueva cuenta volvieron a contemplarme sin emoción alguna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así estuvimos no sé cuánto, pero ellos, estoy seguro, parecían más sorprendidos que yo, incluso se les veía decepcionados, había como un dejo de desilusión en sus miradas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto los becerros comenzaron a caminar por la calle, se fueron alejando, antes de perderse entre la noche se detuvieron de nuevo y como si se hubieran puesto de acuerdo voltearon hacia donde me encontraba, al mismo tiempo levantaron la cabeza y emitieron el mugido más triste que he escuchado, luego desaparecieron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me quedé parado un largo rato viendo hacia donde se habían ido, todavía con la mano apretando la piedra, después simplemente la dejé caer con un sentimiento culpable y entré a la casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, todas las noches, pienso si esos tres becerros perdidos que me despertaron traían consigo un secreto mensaje.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-113074154330925754?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/113074154330925754/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=113074154330925754&amp;isPopup=true' title='10 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/113074154330925754'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/113074154330925754'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2005/10/becerros-perdidos-en-la-noche.html' title='BECERROS PERDIDOS EN LA NOCHE'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-112974178401506338</id><published>2005-10-19T11:44:00.000-05:00</published><updated>2005-10-19T12:09:44.033-05:00</updated><title type='text'>LAS DOS LUCHAS</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Para &lt;a href="http://puertoa.blogspot.com/"&gt;Vir&amp;&lt;/a&gt;, aunque no le gusten las rancheras&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;.&lt;span style="font-size:85%;"&gt;..Bajo el árbol solitario del silencio,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; cuántas veces nos ponemos a soñar,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; todos vuelven por la ruta del recuerdo,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; pero el tiempo del amor no vuelve más.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;El llanto de un pequeño se escucha a lo lejos, así como el constante ladrido de los perros en la oscuridad, esos sonidos y muchos otros no se pueden ocultar al cerrar los ojos, ni con la almohada encima de la cabeza, tampoco es posible acallar en la memoria las palabras, el eco, y otra vez las palabras, esa voz…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era intolerable para Lucila no poder encerrarse en su propio mundo, tenía que participar forzosamente en ese otro que tanto le reclamaba, pero era aquel en el cual entró hace ya cientos de noches, en donde quería habitar, como ese nocturno sueño que se pierde entre la neblina y permanece flotando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acababa de apagar la radio. El dulce sonido de ese viejo vals que repetían siempre a la misma hora, ese en el que utópicamente todos vuelven, y que a ella le hacía necesario creer, se escuchaba tan bien como si fuera verdad, se deslizaba en sus oídos con tanta facilidad que algunas veces terminaba con lágrimas en los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba sola y ella era conciente de ello, desde que su padre murió siendo una niña, nunca había conocido a nadie que le brindara cariño. Pero un día, hace algunos años, le habían susurrado algo que no podía olvidar:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Creo en lo que eres, pero tú necesitas creer en lo que soy para que podamos estar juntos…”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo escuchó cerca de su oído derecho, mientras permanecía recostada viendo hacia la pared en esa habitación que compartía consigo misma, y sintió un escalofrío por toda la espalda que la dejó paralizada, agonizante, muda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una anciana, vecina de su cuarto, a la que necesitó confesarle lo que había vivido, imaginado, alucinado, fríamente le dijo en ese entonces:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Ay Lucha! a ti el que te habló fue otro muerto, ya no le busques, esa era su voz, pero ya se fue, olvídate de eso… él no va a regresar… piensa que a las palabras se las lleva el viento, así me pasa siempre eso a mi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No era tan fácil, no para ella. Las palabras eran cálidas, invitadoras, sugerentes, únicas, necesarias, la atormentaban pero la hacían sentir menos muerta, con ese hálito de vida que sólo sentía por las noches.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recordaba cada una, sílaba por sílaba, pero en especial resonaba en su cabeza y en su pecho la necesidad de creer para estar junto a esa otra persona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quería creer, estaba dispuesta a hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminaba con los ojos abiertos hacia lo demás, pero vueltos hacia adentro todas las mañanas, tardes y noches en que iba y regresaba en ese deambular sin sentido, por un largo pasillo colmado de puertas y ventanas completamente cerradas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una mañana vio a otra mujer, muy parecida a ella misma, que se encontraba recargada en una de las blancas paredes, cerca de una ventana, murmurando algo entre dientes, su cuerpo tiritaba, apenas podía distinguirse algo como una vieja canción:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;“Mañanita...Mañanita...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;sabes lo que sufro yo...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;triste vengo a suplicarle&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;que me vuelva a dar su amor...”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se acercó para tratar de ayudarla, la tomó de los brazos, sin apenas tocarla, y comprobó lo que temía, lloraba sin derramar una lágrima, pero en lo profundo de sus ojos se veía un pozo oscuro líquido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le recostó la cabeza en su hombro, ni cuenta se dio ni supo cómo lo hizo, pero al sentir su respiración cerca, esa calidez que brinda un abrazo, las lágrimas de las dos empezaron a fluir, a confundirse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin ponerse de acuerdo comenzaron a caminar hasta llegar al cuarto de Lucila, ahí, como un reflejo, se sentaron al mismo tiempo al borde del catre, siempre las dos calladas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus ojos empezaron a murmurar palabras, iniciaron un sencillo diálogo, se intuyeron iguales, sonrieron, esbozaron primero una sonrisa tímida, luego ésta les cubrió todo el rostro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mujer se presentó, su rostro pálido, fantasmal, contrastaba con la tez morena de Lucila, pero se parecía tanto a ella misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Me llamo María de la Luz, pero todos me conocen como Lucha -le dijo, con una voz idéntica a la suya- No recuerdo cómo llegué a este sitio, estoy confundida, apenas hace rato soñaba con alguien y cantaba una canción, no sé qué hago aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No te preocupes –le contestó ella-, nadie lo sabe, puedes quedarte el tiempo que sea necesario, yo seré tu amiga, somos casi iguales, a mí también me llaman como a ti, ya no estaré tan sola, ni tú tampoco, nuestra amistad será un secreto...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lucila se queda callada de pronto, ve cómo entra una mujer de bata blanca moviendo la cabeza, con una cara de reproche, casi ni escucha lo que le dice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Otra vez hablando sola Lucha, de nuevo vas a empezar con eso, haber tómate tus pastillas, si no nunca te vas a curar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No le importa, abre la boca sin protestar, incluso le da tiempo de sonreírle a la otra Lucha que sólo se queda viendo la escena sin participar, ambas hacen un guiño cómplice casi al mismo tiempo, las dos saben que nunca van a separarse.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-112974178401506338?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/112974178401506338/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=112974178401506338&amp;isPopup=true' title='11 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112974178401506338'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112974178401506338'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2005/10/las-dos-luchas.html' title='LAS DOS LUCHAS'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-112922744876946820</id><published>2005-10-13T13:13:00.000-05:00</published><updated>2005-10-13T13:17:28.793-05:00</updated><title type='text'>LA TAREA DE SEBASTIÁN</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/1600/libro.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/libro.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Hace unos días me puse a corregir un trabajo escolar de mi hijo de doce años, mientras peleaba con la instalación de una nueva impresora, lo hice sin que él lo supiera, nunca le ha gustado que meta mano en sus cosas, seguramente por eso tiene tan buenas calificaciones… pero esperen, no se espanten, no se trata de un panegírico sobre mi vástago, realmente me sorprendió leer un párrafo que voy a transcribirles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;“Momo era una niña que sabia escuchar muy bien, aunque a muchos esto les parezca que no es nada, ella era capaz de resolver problemas sencillos o grandes con solo escuchar y es que esto es muy importante porque el o la que escucha bien es gente con valores y con la que te da gusto platicar.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo pongo tal cual, sin agregar acentos ni cambiar la redacción, viejo vicio que tengo desde hace muchos años, porque me interesa compartir esa visión de mi pequeño, aunque esté describiendo al personaje principal de una novela de Michael Ende, parecería que habla de sí mismo, pero sin saberlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo que cuando estaba en tercero o cuarto de primaria, un día le pregunté sobre su buen desempeño en la escuela, bastante intrigado porque nunca lo veía estudiar o tomar un libro, sólo al hacer la tarea, y jamás se me va a olvidar su respuesta, que por cierto fue inmediata, sin meditar lo que me diría:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sólo pongo atención a lo que dice la maestra, eso es todo, la escucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Realmente este párrafo escrito por Sebastián, un párrafo escondido entre treinta de la tarea de mi querido Sian, como le decimos en casa, despertó en mí el deseo de leer “Momo”, sobre esta niña que sabe escuchar, pero mentiría si no dijera que lo hice motivado también por encontrar más recuerdos de él, de su niñez, ahora que está creciendo tan rápido.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-112922744876946820?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/112922744876946820/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=112922744876946820&amp;isPopup=true' title='9 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112922744876946820'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112922744876946820'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2005/10/la-tarea-de-sebastin.html' title='LA TAREA DE SEBASTIÁN'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-112898491710771723</id><published>2005-09-13T23:55:00.000-05:00</published><updated>2005-10-10T17:56:19.230-05:00</updated><title type='text'>MARIPOSA NEGRA</title><content type='html'>&lt;p align="right"&gt;&lt;i&gt; Para quienes todavía creen en esa palabra&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;Hace algunos días, acompañada de una sonrisa, como un aliciente para seguir adelante, para tapar esos agujeros profundos en mi corazón, para concretar viejos anhelos, como una promesa de mejores cosas, la sacerdotisa del amor se presentó ante mí...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya la había visto antes pero con otros ojos, estos nuevos que ahora tengo los estrené poco después de su llegada, también son café oscuro, también tienen iris y retina, pero les juro que son diferentes, se parecen pero no lo son, ven algo que los otros no veían, ven palabras en gestos y miradas, descubren formas, sentimientos, no me pregunten cómo pero lo sé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella, la sacerdotisa, era una diosa coronada, sonreía como un rayo de luz, como miles de estrellas en el firmamento haciendo nuevas constelaciones sólo para que yo pudiera disfrutarlas, para mi nocturno goce personal... se veía segura, irradiaba paz y serenidad, aceptación, también era otra y la misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con su cintura brevísima, cara de ángel, tez morena, pelo rizado, así pausadamente entró en la cueva que habito -bendita mi suerte- todo el santo día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin hablar apenas, con los labios ligeramente entreabiertos, pronunció mi secreto nombre, el que nadie sabe, el que está oculto ante los ojos de los demás, me dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Aquí estoy, sin falsas promesas, vengo a leerte tu destino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como siempre, no supe quedarme callado, me dio miedo que desapareciera, así de pronto, empecé a articular millones de palabras, pensando que con ellas podría obligarla a permanecer conmigo. Recuerdo todo lo que le dije en unos pocos segundos, mi boca se abría y se cerraba con desesperación, pero tengo la certeza que sólo yo podía escucharme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin vacilar sacó de entre sus ropas, como una daga, un pergamino que se desenrolló varios metros, no obstante, se veían pocas letras escritas en esas hojas carcomidas por cientos de años, cuatro eran las letras que destacaban, parecían fundirse unas con otras, haciendo la lectura, al menos para mi, imposible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comenzó a leer con voz pausada:&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;i&gt;“Hoy tendrás, sin duda, cierto brillo interior... es hora de aprovechar la meditación... la noche te otorga los medios para dar un poco de luz a tu vida... para encontrar o redescubrir el amor... hoy decides también controlar la marea de tus sentimientos... pero bajo tu aparente fantasía, se presiente que tu corazón late con sinceridad...”&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;Hasta ese punto la escuché, comencé a llorar, recordé escenas de cuando era niño, como aquella en un viejo parque, solitario, sentado en el piso mientras contemplaba a una princesa columpiándose desnuda, haciéndome sentir culpable por verla, como un castigo a mis deseos liberados pero al mismo tiempo reprimidos, recordando que los sueños no pueden ser contados porque no se cumplen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cerré los ojos y al abrirlos, en el techo abovedado de mi cueva, blanco como la luz que sólo el reflejo de la noche puede dar, podía verse una mariposa negra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Levanté la mano, sin fuerza, para tocarla, creyendo lo que había escuchado por generaciones, que esas mariposas son como ángeles guardianes que te protegen el alma, necesitaba depositar en ella el único pedazo de esperanza que aún conservaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto voló alrededor mío, se posó en mis manos que estaban mirando al cielo, ella me tocó a mí, y se llevó consigo mis miedos, los fracasos de mi vida, la desesperanza, la envidia, el falso orgullo, los malos recuerdos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se fue por un pequeño hueco de la pared, me levanté sin prisa, caminé hasta la salida y pude por fin reconocer cuáles eran esa cuatro letras escritas para mí desde el principio de mis días, ahora estoy buscando unirlas, estoy seguro que lo lograré.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-112898491710771723?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/112898491710771723/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=112898491710771723&amp;isPopup=true' title='8 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112898491710771723'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112898491710771723'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2005/09/mariposa-negra.html' title='MARIPOSA NEGRA'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-112898464142302526</id><published>2005-08-29T22:48:00.000-05:00</published><updated>2005-10-10T17:50:41.433-05:00</updated><title type='text'>ADIÓS SAMUELITO</title><content type='html'>&lt;p align="right"&gt;&lt;i&gt;Para todos los que se van pero se quedan con nosotros&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;Ayer en la tarde murió Samuel Fonseca, mejor conocido como Samuelito, un oficial de Tránsito, con 24 años de servicio, pero jubilado desde hace un par de años por estar mal del corazón, a causa de dos infartos que lo dejaron en condiciones delicadas. Él era, es y sigue siendo mi amigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo conocí en el trabajo, pues se encargaba de vigilar la vialidad, de cuidar los espacios “oficiales”, y era divertido ver cómo se conducía con la gente: enérgico pero bromista, mal hablado y respetuoso a la vez, un ser humano completo a pesar de su corta estatura (él sabe que es una broma).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No recuerdo haberlo visto nunca tranquilo, siempre andaba de un lugar a otro, hablando fuerte, con ganas de hacer mil cosas, alguna vez me contó que fuera de su chamba de toda la vida, estaba aprendiendo a reparar lavadoras, incluso se ofreció a revisar la mía sin cobrarme un centavo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A sus 47 años era difícil imaginar que tendría problemas de salud, y menos con la vitalidad que emanaba de su ser, he conocido más gente con rostro fúnebre y mirada de muerto que siguen todavía aquí, pero ni hablar, él simplemente se fue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando tuvo los infartos, cuando supe de su estado, no lo podía creer, fui a verlo y me dijo que ya no regresaría a trabajar, que habrían de operarlo, que le harían una cirugía a corazón abierto, en sus palabras, en su mirada podía leerse el miedo, yo mismo no sabía qué decirle, evite la tristeza y le comenté que tenía la oportunidad de quedar “como nuevo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esa operación, aunque exitosa, quedó claro que Samuelito ya no fue el mismo, pero de tiempo en tiempo se daba sus mañas para venir a saludarme, para traerme unos “blanquillos” que sus gallinas ponían, para regalarme una sonrisa, para darme las gracias por algo que según el buen Sami yo hice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resulta que por su edad, y pese a sus problemas de salud, era difícil otorgarle su jubilación, sobre todo cuando realizas tareas de gobierno, este trámite puede durar varios meses e incluso años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues él me pidió que intercediera para agilizar sus papeles y yo lo hice gustoso, porque aparte de ser mi amigo, es mi trabajo y una de mis obligaciones, así se lo dije, pero para Samuelito fue un gran favor, un gesto noble de mi parte, de ahí su agradecimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de nuestras pláticas reiterativas era esa precisamente, él me agradecía y yo le repetía que no había sido nada especial, en este zangoloteo verbal de lo mismo pero con diferentes palabras fuimos aprendiendo a conocernos más, a hacernos amigos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada cierto tiempo me invitaba a su casa los sábados y yo siempre le decía que sí, pero por alguna u otra razón nunca iba. Eso no lo enojaba, de pronto pasaban unos días y regresaba para preguntarme si el siguiente sábado sí estaría con él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La semana pasada me visitó en la oficina de nuevo, se veía radiante, uno de sus hijos entraría a la prepa y me venía a platicar de eso, esperaba grandes cosas para ellos, nuevamente me invitó a pasar a su casa, otra vez le prometí que iría y no lo hice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy me entero por el periódico que ha muerto. Le han hecho un homenaje por su trabajo, por sus años de servicio, a mí me gustaría hacerle uno por su amistad, por su paciencia, por invitarme a saludarlo, pero sobre todo por nunca enojarse cuando lo dejé esperando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca se me olvidará aquel día, cuando al ir por el tianguis con  mi hija de 4 años, Mich, le dije que era su cumpleaños y le “cantó” las mañanitas entonando la melodía con su silbato de Tránsito, ese recuerdo y el de su sonrisa siempre los tendré presentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Descansa en paz Samuelito amigo, desde acá te estaré recordando.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-112898464142302526?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/112898464142302526/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=112898464142302526&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112898464142302526'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112898464142302526'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2005/08/adis-samuelito.html' title='ADIÓS SAMUELITO'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-112898445783525945</id><published>2005-08-28T21:46:00.000-05:00</published><updated>2005-10-10T17:51:26.593-05:00</updated><title type='text'>OTRO DOMINGO MÁS</title><content type='html'>&lt;P&gt;Apenas enciendo el día y ya la tarde se ha puesto,&lt;BR&gt;en mi interior la libertad gime, se acurruca ahí dentro.&lt;BR&gt;Corren mis ojos, intentan escapar, no pueden...&lt;BR&gt;cae esa pesada cortina,&lt;BR&gt;es noche cerrada llena de luminosidad,&lt;BR&gt;llena de tantas cosas,&lt;BR&gt;pero algo me dice: "deja, no es el momento".&lt;/P&gt; &lt;P&gt;&lt;/P&gt; &lt;P&gt;Entonces vuelvo a lo mismo una y otra vez,&lt;BR&gt;a lo mismo siempre, mil veces siempre&lt;BR&gt;me miro los dedos, el teclado negro... &lt;BR&gt;como un mar en movimiento&lt;BR&gt;pero es la lluvia que escucho en mi ventana cayendo.&lt;/P&gt; &lt;P&gt;&lt;/P&gt; &lt;P&gt;En realidad es la noche que nunca termina...&lt;BR&gt;esa noche que todos conocemos llena de lluvia.&lt;/P&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-112898445783525945?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/112898445783525945/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=112898445783525945&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112898445783525945'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112898445783525945'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2005/08/otro-domingo-ms.html' title='OTRO DOMINGO MÁS'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-112898418222300528</id><published>2005-08-24T20:46:00.000-05:00</published><updated>2005-10-10T17:44:17.080-05:00</updated><title type='text'>LA CALLE DE LAS VIUDAS</title><content type='html'>&lt;p align="right"&gt;&lt;i&gt;Para &lt;a href="http://auscafe.blogspot.com"&gt;Aus&lt;/a&gt; con afecto&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;Primero se fue el señor Gonzalo, luego le llegó el turno a Don Esteban, más tarde fue el licenciado Manríquez, después los nombres se fueron olvidando, poco a poco todas las figuras paternas desaparecieron...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unos lo hicieron de manera en apariencia apacible, a otros les llegó la muerte violenta, algunos simplemente salieron de sus casas y nunca regresaron, dejaron atrás lo que todo el mundo empezó a llamar “la calle de las viudas”...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cerca del parquecito conocido como “De las bombas”, a tres calles del mercado, poco antes de llegar al basurero, junto a dos talleres mecánicos llenos de carros viejos, inicia la calle Esperanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante muchos años era imposible transitar entre sus banquetas y pavimento, niños de todas las edades andaban por aquí y por allá; gritos, algarabía, ganas de jugar en cada esquina, los sonidos de la vida se escuchaban por todas partes, se podía respirar a la gente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día todo esto se acabó. Los juegos se terminaron, de pronto dejó de escucharse “el bote pateado”, los “declaro la guerra en nombre de...”, el que meta su gol para... ya nadie saltaba la cuerda, y también dejaron de pintar el suelo con gises, a todos se les olvidó buscar una teja, un pedazo de papel mojado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque hace mucho que no se habla de ello, apenas si alguna anciana se atreve a pensarlo, ellas saben porqué los niños se fueron, y también porqué sus esposos ya no están, saben la razón... ésta se encuentra en su mente y en sus diarios pensamientos.&lt;br /&gt;A ninguna de ellas se le olvida cómo ocurrió el accidente, en su interior le llaman: “Aquello”, “Ese día”, “No”... se dicen a sí mismas cuando piensan en eso.&lt;br /&gt;Pero todas lo saben, toda la gente que conoció la calle, que transitó por ahí, que caminó entre sus niños, sabe muy bien lo que pasó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era un día normal, así es como suelen ocurrir las cosas, apenas si las nubes estaban terminando de instalarse, todavía se podía sentir en el olfato la frescura del pasto cuando el rocío empieza a evaporarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella se llamaba Flor, pero hasta quienes no la trataban le decían Florecita, la pregunta que todos se hacen es ¿cómo no la vieron? Ya los vecinos estaban acostumbrados a sortear los obstáculos infantiles, a detener el tiempo cuando entraban a la calle, a quitarse la cara dura, el gesto amargo, algo cambió ese día, cuando esta pequeña niña quedó bajo las ruedas de ese carro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo peor, el responsable o irresponsable, el padre de su mejor amiga. Fue en ese momento, durante esa matinal desventura que todas las sonrisas terminaron, en ese instante que la naturaleza de las cosas desvió su curso. Empezaron los odios, hubo culpables. No sólo fue el conductor, sino los mismos padres y madres que no supieron cuidar lo que tenían, también las niñas y niños perdieron su inocencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La discordia terminó con todo.  Entonces se presentó la primera muerte, después otra y otra más, así se acabaron los hombres. Los pequeños, por su parte, desaparecieron entre las cortinas, atrás de las ventanas se podían ver muy al principio sus ojos, poco después nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora sólo existen en esa calle, antes de la Esperanza, ancianas solitarias, sin ilusiones, que muy de cuando en cuando reciben en esas casas, también olvidadas, la visita rápida de quien ya no puede vivir entre esas cuatro paredes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-112898418222300528?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/112898418222300528/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=112898418222300528&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112898418222300528'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112898418222300528'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2005/08/la-calle-de-las-viudas.html' title='LA CALLE DE LAS VIUDAS'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-112898396843039103</id><published>2005-08-17T21:37:00.000-05:00</published><updated>2005-10-10T17:39:28.433-05:00</updated><title type='text'>LA CORTESANA DE SAN LUIS</title><content type='html'>No me pidió nada y yo le di todo. Nunca me sonrió ni sus ojos se iluminaron, pero eso no me importó. Ella simplemente estaba ahí, bajo una luz mortecina; delgada, morena, con tacones altos, piernas esbeltas y cintura diminuta, así de pequeña…y de su boca sólo salió un “vamos” que cubrió toda la noche cuando estuvimos juntos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apenas si la recuerdo ahora, han pasado semanas, meses, posiblemente años, tal vez un minuto, acabo de cerrar los ojos y al abrirlos ya no estaba… ¿Qué significa el tiempo? ¿Acaso se puede medir el horizonte, un pedazo de silencio, un trozo de apariencia?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo caminaba por la avenida Carranza, distraído, revisando con la mirada la basura amontonada en las banquetas, las luces de los locales, la gente, sin siquiera distinguir otra cosa que siluetas difuminadas, pensando sin pensar, apartando cada cierto tiempo con un guiño involuntario mis demonios personales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces la vi como escondida entre la noche, su semblante no me dejó ninguna duda, pude pasar de largo pero la soledad que salía de su interior se encontró con la mía que pedía a gritos un refugio, a veces se requiere de tan poquita cosa para callar ese silencio tan pesado que algunos llevamos dentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me acerqué. No sé qué le dije, ahora eso ya no importa. Pero si lo prefieren le susurré un “te necesito”, posiblemente cualquier otra cosa, ella no requería entenderme, pude acaso hablar en otro idioma y el resultado habría sido el mismo, lo importante fue la palabra “vamos” que me contestó, si hubiera sido un no… pero para mi felicidad o desgracia no fue así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos deslizamos entre las calles, recorrimos pasajes inmundos, paraísos perdidos, subimos y bajamos veredas, nos internamos por bosques, en poco tiempo dejamos la ciudad atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando por fin llegamos mi ropa estaba hecha jirones, no supe cómo ocurrió, en qué vuelta de ese laberinto nocturno extravié mis sentidos, porque sólo mi oído y mi vista seguían funcionando, todo lo demás se había perdido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me busqué en los bolsillos y encontré mi cartera, se la ofrecí, también le di mis lentes, mi reloj, hasta una flor que llevaba escondida en un libro, también le regalé ese libro, le firmé un documento en blanco, me quité la ropa, quedé como un niño recién nacido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella tomó todo lo que le di, se quedó quieta, siguió sin decirme nada, apenas si sentí el primer golpe y luego el otro, pronto fue una lluvia de patadas, pero yo no quería cerrar los ojos, temía perderla…al poco rato todo cesó, todavía en el suelo escuché sus pasos y el de su acompañante mientras se alejaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El único dolor fue saber, estar completamente seguro, en ese instante, que no volvería a verla y mucho menos a tocarla.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-112898396843039103?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/112898396843039103/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=112898396843039103&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112898396843039103'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112898396843039103'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2005/08/la-cortesana-de-san-luis.html' title='LA CORTESANA DE SAN LUIS'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-112898372067932260</id><published>2005-08-09T23:38:00.000-05:00</published><updated>2005-10-10T17:35:20.680-05:00</updated><title type='text'>SEGADOR DE RECUERDOS</title><content type='html'>Ahí estaba esa sonrisa y esa mirada de niño,&lt;br /&gt;las tomé rápidamente,&lt;br /&gt;alcancé a guardarlas en la bolsa de mi camisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allá, a lo lejos, descubrí un rastro de inocencia,&lt;br /&gt;no pude alcanzarlo,&lt;br /&gt;y me quedé sólo con su aroma de flores blancas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En aquella esquina un primer beso,&lt;br /&gt;que siempre busco a la vuelta de cada noche,&lt;br /&gt;y nunca lo encuentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cerca está mi calle, o ¿ya no es la mía?&lt;br /&gt;en donde dejé presencias... fantasmas... evocaciones...&lt;br /&gt;me pregunto cómo, cuándo, porqué.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es mi ciudad anónima, bella y fría,&lt;br /&gt;era mi ancha casa,&lt;br /&gt;me mudé y ahora los inquilinos son otros.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-112898372067932260?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/112898372067932260/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=112898372067932260&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112898372067932260'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112898372067932260'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2005/08/segador-de-recuerdos.html' title='SEGADOR DE RECUERDOS'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-112898355735824556</id><published>2005-08-08T23:10:00.000-05:00</published><updated>2005-10-10T17:32:37.363-05:00</updated><title type='text'>HOTELES DE LA MERCED, HOTELES DE LA ROMA, UN POCO DE TRAUMA</title><content type='html'>Hace unas semanas, y de nuevo ayer, tuve la oportunidad de viajar a la Ciudad de México, a la Ciudad de Dios, al menos del emplumado, a la capital del país, al Detritus Defecal, a la Región Más Transparente… y muchas cosas pasaron por mi mente, pero una emergió de entre las demás: “ya no soy de aquí, posiblemente nunca lo fui, ya soy otra persona…”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leyendo un post de &lt;A HREF="http://auscafe.blogspot.com"&gt;Aus&lt;/A&gt;, “Variaciones de una Ciudad”, en donde aparte de la desesperación por la situación que vive el defe, el autor señala que la razón de escribir fue derivada de un texto de José Emilio Pacheco, quien entre otras cosas apunta: &lt;I&gt;“Hasta hace poco me despertaba un rumor de pájaros. Hoy he descubierto que ya no están…”&lt;/i&gt; y obligó al posteador o bloguero a preguntarse:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;I&gt;¿Será que nuestra Ciudad murió y aún no nos hemos dado cuenta?, ¿estaremos en proceso de descomposición?, personalmente prefiero la incineración a seguir viendo cómo los gusanos acaban con cada una de nuestras fibras sensibles...&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas preguntas me motivaron a dejarle un comentario, pero también a reflexionar sobre la que una vez fue “Mi Ciudad”, y por ahí se comentaron varias cosas, y una de ellas es que no debemos hacer literatura del árbol caído, me gustaría compartir con ustedes mi comentario y después describirles los veinte minutos que caminé por las calles, algunas de las cosas que vi, sólo por el puro afán de que este lastre que llevo conmigo sea más ligero con su ayuda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;I&gt;Viví durante 28 años en la Ciudad de México, cuando nació mi primer hijo decidí emigrar a la tierra de mis abuelos y de mis padres, al lugar donde nací, y no me arrepiento. Hace poco fui al Detritus por razones que no viene a cuento mencionar, tuve la oportunidad de caminar desde Izazaga hasta Bellas Artes, en ese recorrido de 20 minutos curioseando pude comprobar que algo está pudriéndose, y no es la ciudad, es la gente. Desafortunadamente no encontré una sonrisa en ninguna calle, ni en el metro, ni en las librerías a donde entré, no sólo los pájaros han dejado de cantar. Lo bueno es que mis hijos aquí los escuchan a diario y eso es un alivio.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las razones que me obligaron a regresar al D.F., -se lee y se oye horrible, verdad- fueron variadas, pero la que me hizo caer a la calle de Izazaga fue una muy concreta: solicitar una copia de una acta de nacimiento, ya el sólo pensarlo puede aterrorizar a cualquiera, estar en la Oficina del Registro Civil es otra cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Está de más decirles que duré cerca de dos horas formado, llegué a la ventanilla y me acosaron con preguntas tan terrenales que no vale la pena nombrar, lo concreto es que me fue imposible responderlas y en el proceso de investigarlas tuve que hacer fila nuevamente hasta que obtuve una ficha que me obligó a regresar tres días después por el citado documento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al salir de esta oficina, tuve algunas opciones: tomar un taxi, tomar el metro, caminar un rato por las calles y después hacer cualquiera de las dos primeras, opté por lo último, quería recordar esos viejos tiempos cuando me “perdía” entre la gente, observando todo y deteniéndome de vez en cuando en alguna librería de viejo.&lt;br /&gt;Emprendí la marcha por Izazaga hasta llegar al Eje Central, en esas dos o tres calles escuché todas las fórmulas para tener una piel fresca sin ronchas, sin barros, sin paño, el cutis de “una artista de cine”, también una bocina te aconsejaba el mejor remedio para mantener en alto tu virilidad, para que no deje a la chica a medias, lo extraño es que nadie sonreía ante estas cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todavía no llegaba al Eje, cuando percibí que la calle no sólo era un hormiguero de personas, sino también de puestos ambulantes o semifijos, que sabrá el peje cuándo se quitan, si es que lo hacen, la mayoría de ellos con mercancía “de primera” y lo mejor a la vista de todos, con una democracia genuina, sin distinción de sexo, edad o clase social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin detenerme noté que algo prevalecía en casi todos ellos, se peleaban por mostrar de la mejor manera posible sus productos, discos en formato VCD o DVD con material pornográfico de toda clase, con imágenes “duras” sin mayores rebuscamientos, pero algo me pareció “novedoso”, y no sé si lo sea, pero tuve la oportunidad de preguntarlo y no lo hice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En portadas completamente blancas, sólo con letras grandes se leía en muchos de los discos a la venta: HOTELES DE NATIVITAS, HOTELES DE LA ROMA, HOTELES DE TEPITO, HOTELES DE ACAPULCO… así hasta agotar la imaginación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No quise buscar, pero estuve tentado a hacerlo, esperando encontrar hoteles de mi tierra, ya no sabía si sonreír o ponerme serio como todos, así que seguí caminando.&lt;br /&gt;Les juro que cada cierto tiempo volteaba a ver a la cara a la gente, pero nadie tenía los ojos fijos en algo, andaban como huyendo, yo mismo me sentía así, pero en eso me detuve en un puesto de libros que estaban tirados en el piso, creí ver por un momento un título que me interesaba, así estaba yo cuando a mi lado escuché que un muchacho le decía posiblemente a su novia: “fíjate, ese es el video que te había dicho”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No debí de haber hecho caso a mis oídos ni respetado lo que mis ojos vieron, en el puesto a un lado de mí, otro puesto de infames películas, les estaban “calando” una, se trataba de escenas de la vida real sobre muertes violentas, asesinatos de la guerra de Afganistán, corridas de toro, casos de tortura, mientras el vendedor juraba por su madre que eran genuinas, y que tenía las tres partes, su título: TRAUMA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me quedé helado, en los dos minutos que tardaron en darme el cambio, se vendieron más de ocho discos y se hizo una bolita en torno del puesto, me sentí mal, tomé mi libro y casi me fui corriendo, subí al metro y empecé a leer para olvidarme de lo que había visto y escuchado, hasta la fecha no lo consigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Creen ustedes que la gente de esa Ciudad no se esté pudriendo? Yo ya no sé qué pensar, y lo malo es que acabo de cumplir años y ese al parecer fue uno de mis regalos, la verdad no lo quiero, prefiero seguir recreando la realidad con ustedes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-112898355735824556?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/112898355735824556/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=112898355735824556&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112898355735824556'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112898355735824556'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2005/08/hoteles-de-la-merced-hoteles-de-la.html' title='HOTELES DE LA MERCED, HOTELES DE LA ROMA, UN POCO DE TRAUMA'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-112897223655550596</id><published>2005-07-27T21:21:00.000-05:00</published><updated>2005-10-10T14:23:56.556-05:00</updated><title type='text'>EL CHINO HILARIO</title><content type='html'>Habita en un oscuro callejón, sumergido e inerme...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su cuerpo yace tendido horas y horas, sólo se levanta para conseguir el sustento diario: un desperdicio recogido en la calle, cualquier sobra de comida que alguien le regale.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vive cerca de la vieja estación del tren, a pocos metros de las “chabelas”, cortesanas milenarias con sonrisas compradas que lo conocen bien sin conocerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su origen es dudoso, una mezcla informe corre por sus venas: sangre india, sangre del oriente, es el “Chino Hilario” para los del barrio, un lumpen para todos los demás.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Una cosa lo caracteriza, además de la mugre, la espalda encorvada y que siempre anda descalzo, ese murmullo de palabras intermitente que sale de su boca, las cuales, si uno escucha con atención, no significan nada. Repetición obstinada de frases sin sentido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los años corren sobre su cuerpo dejando la huella imborrable de la desolación, marcando arrugas en la corteza rugosa llena de costras formadas por el tiempo. Una edad sin números, una edad hecha con extractos regados en las esquinas de las calles Primero de Mayo, Isabel la Católica, Bolívar, Avenida del Trabajo, Lindavista, donde ha dejado huella con sus pies costrosos morbosamente desnudos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada lo perturba, el “Chino Hilario” permanece, parece una más de las estatuas de héroes ilustres y nobles, con sus cacas de palomas sobre el hombro y la calle como un pedestal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si una persona intenta acercarse a él y le pregunta algo, su murmullo inteligible cesa, los ojos se agrandan simulando un asombro que no existe, una mueca de farsa cruza el rostro ajado, luego, el parloteo vuelve constante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al verlo dormitando el único pensamiento es que así debe ser la muerte mientras descansa, pero al verle a los ojos sólo encuentras algo parecido al purgatorio reflejado en las láminas de Doré. La rutina puede ser para el “Chino Hilario” una forma de flagelarse, y es posible reconocer el miedo en ese cuerpo marchito, un miedo a la nada.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Han pasado varios días en que nadie lo ha visto, para mí el viejo vagabundo es un ser extraviado, una catarsis que nunca acaba, es la representación de la tragedia sin gozo, de la pérdida sin realización y me he acostumbrado a verlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Voy a buscarlo, me han dicho que ha muerto presa de un delirio verbal pero no lo creo, salgo fuera de su “territorio” preguntando por él, sólo yo parezco conocer al “Chino Hilario”, es como una sombra que al salir de sus límites no deja nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguien me dice que lo vio por el Estadio, pasando la colonia Moderna, cerca de las vías del tren, apenas alcanzo a ver cuando sube a un vagón, lo noto distinto, cuando escucho el pitido de la máquina anunciando el movimiento del tren, el “Chino Hilario” me mira, sus ojos brillan y entonces sin que yo lo espere él me sonríe, luego se sienta y con la mano me dice adiós, antes de que pueda contestarle el gesto, bajo la mirada y compruebo que ya está calzado, extrañamente trae unos tenis viejos pero brillantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No puedo evitar sonreír, le deseo la mejor de las suertes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-112897223655550596?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/112897223655550596/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=112897223655550596&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112897223655550596'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112897223655550596'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2005/07/el-chino-hilario.html' title='EL CHINO HILARIO'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-112897205249851953</id><published>2005-07-26T22:04:00.000-05:00</published><updated>2005-10-10T14:20:52.500-05:00</updated><title type='text'>YO TAMBIÉN HABLO DE LA LUNA</title><content type='html'>&lt;p align="right"&gt;&lt;i&gt;Por los 36 años cuando la luna dejó de ser virgen&lt;br /&gt; y nacieron otros astros en una tarde de julio&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;Había pensado escribir acerca de la luna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De hecho hice varios intentos utilizando párrafos iniciales como los siguientes: “Han pasado treinta y seis años desde que el hombre pisara por primera vez el solitario satélite...”, “Permanece lejos de nosotros, impávida, blanca y serena...”, “En la noche, y algunas veces en el día, aparece ella, como una compañera distante, pero permanente: la luna...”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos ellos de una sobriedad visible, aunque también intenté ser festivo: “Luna, lunera cascabelera...” y popular: “Cuando la luna se pone redondota como una pelotota y alumbra el callejón...”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero al estar en el momento más inspirado y ya dispuesto a plasmar en palabras poesía de corte celestial, abrí la ventana para poder contemplar con devoción ese objeto femenino distante y sereno. Entonces, vi que unos gatos le cantaban con melancolía a la luna desde la azotea de enfrente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después, al voltear hacia la esquina de la calle donde vivo –gesto característico de un vouyerista nocturno- pude observar a una pareja que, entre besos y suspiros, miraban con deleite hipnótico el inefable rostro lunar, tal vez pensando en el goce amoroso que provoca su delectación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También comprobé que en los periódicos del día, veinte reporteros distintos habían escrito una nota sobre ella: desde sus cráteres hasta su tamaño y distancian mencionaban con fría prosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La televisión reseñaba en imágenes cómo la luna había perdido su plenaria virginidad con los pies de un hombre, y repetían la escena una y otra vez como en un acto orgásmico interminable con el voluptuoso regocijo del comentarista en turno.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-112897205249851953?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/112897205249851953/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=112897205249851953&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112897205249851953'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112897205249851953'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2005/07/yo-tambin-hablo-de-la-luna.html' title='YO TAMBIÉN HABLO DE LA LUNA'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-112873407897760398</id><published>2005-07-24T23:34:00.000-05:00</published><updated>2005-10-07T20:17:59.133-05:00</updated><title type='text'>CULITOS DE MELÓN</title><content type='html'>&lt;p align="right"&gt;&lt;i&gt;Para &lt;a href="http://www.noemi.guzikglantz.com/"&gt;Noemí&lt;/a&gt;, con cariño&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;La fruta se desparramaba entre mis dedos, tenía hueva de levantarme por un tenedor, sentía la frescura resbalosa de los trozos desvergonzados y pulposos de la papaya, la sandía y el melón, hasta la manzana con su dulce dureza se retraía al sentir mi contacto, en ese momento todo me valía madre, aún estaba intacto en mi recuerdo y en mi piel el cuerpo de ella...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podía escuchar a lo lejos, como en un sueño goloso, la música de Los Alegres de la Sierra, como telón de fondo de una tarde redonda que inició poco antes del medio día y concluyó en un gozoso y delirante estallido después de las seis:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;i&gt;"Suerte he tenido de conocerte...&lt;br /&gt;pues yo estaba triste con mi soledad...&lt;br /&gt;Llegaste a mi vida como una paloma&lt;br /&gt;me enseñaste el camino a la felicidad..."&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;Sabía muy bien que no podría levantarme de la cama en las próximas horas, en toda la noche. Estaba exhausto pero feliz. A pesar de que tenía buen rato que ella se había ido, todavía estiraba la mano y podía tocarla, podía sentir su consistencia, la tersura de cada una de las porciones que tuve la fortuna de degustar hasta saciarme, hasta decir: "estoy lleno de ti".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me gustaría contarles cómo comenzó todo, cómo fue todo, y posiblemente, si lo hago, si ustedes comparten mi secreto, ella seguirá conmigo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era un martes de vacaciones, como quien dice un domingo para el espíritu y un día para el disfrute, estaba acostado y no sé cómo pero de pronto me vi en la calle, caminando entre los puestos de un mercado, no había nadie cerca, todo se encontraba desierto, quería ver más allá de lo que mi ojos me permitían al andar sin lentes pero después de unos metros nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podía sentir en mi nariz el dulce aroma del pecado, casualmente los otros olores no los encontraba, estaban perdidos para mí, caminaba casi a tientas, era como una bruma que me rodeaba, de pronto su figura se abrió paso llenándome de color la mirada.&lt;br /&gt;Su piel de un tono ligeramente amelocotonado se distinguía con claridad, nos vimos sin vernos y como si nos hubiéramos puesto de acuerdo caminamos uno al lado del otro, sabiendo que pronto pasaría algo, rozándonos de cuando en cuando como sin querer pero deseándolo ambos más que nada en el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto me sentí con las manos repletas de fruta, una enorme canasta de mimbre a punto de desbordarse conteniendo un racimo de plátanos, uvas, fresas, melón, rebanadas de sandía, manzanas y una enorme papaya se mecían alegremente al compás de mis pasos, ella se sonreía, parecía divertida de verme en esa situación, sin darme cuenta, en un momento, los dos llevábamos la canasta, a pesar de todo no pude sentirme ridículo, al contrario, una suave excitación comenzó a subir por mi cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé cuánto tiempo caminamos así, pero en un parpadeo estaba abriendo la puerta de mi casa, que por cierto no era la mía o al menos me era difícil reconocerla, todo seguía envuelto en una bruma, sólo nosotros dos nos encontrábamos enmarcando esa neblina ámbar parecíamos rodeados en una enorme áurea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando me di cuenta ya estábamos en la pequeña barra de la cocina. Ella sostenía la fruta y lentamente me la iba dando para que yo la partiera con un cuchillo afilado que despedía un brillo cegador de manera continua, esta sencilla acción aparentemente sin importancia era todo lo contrario, la realizábamos como un ritual y con cada porción de fruta que caía en el plato mi excitación crecía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ambos estábamos desnudos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empezamos a compartir los trozos de papaya, de sandía, de melón, las fresas que parecían de temporada, cada quien introducía un pedazo en la boca del otro y cuando menos nos dimos cuenta ya nos comíamos entre nosotros, en la barra, en el piso, de pie, sentados, podía escuchar claramente mi respiración pero no así la de ella, en ese momento eso no me importaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuánto tiempo estuvimos, no tengo idea, lo cierto es que como si nos hubiéramos puesto de acuerdo siempre sin hablar, tomamos el inmenso cóctel y, antes de tumbarnos en la cama, la cubrimos con toda la fruta para sentirnos parte de ella y confundirnos, de pronto sus pezones eran dos uvas, su pubis una rebanada de sandía…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Les repito que no puedo medir en horas lo que pasó esa tarde de bruma, nunca he vista tan cerca la felicidad, nunca he sentido en mi boca la frescura que tuve oportunidad de saborear, de pronto quise abrir los ojos para verla y no pude, tenía que mantener los ojos cerrados para sentirla a mi lado, para seguir oliendo su esencia, para continuar con ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando finalmente abrí los ojos, sólo un plato de fruta estaba en mi cama y los trozos se desparramaban entre mis dedos, pero el recuerdo de ella se mantenía intacto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy seguro que en la noche, cuando vuelva a cerrar mis ojos, mientras me como unos cubitos de melón, éstos dejarán de ser simples trozos de fruta y se convertirán en otra cosa para mí, como esa tarde cuando la conocí entre mis sueños.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-112873407897760398?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/112873407897760398/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=112873407897760398&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112873407897760398'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112873407897760398'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2005/07/culitos-de-meln.html' title='CULITOS DE MELÓN'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-112873364093537633</id><published>2005-07-11T20:03:00.000-05:00</published><updated>2005-10-07T20:07:20.936-05:00</updated><title type='text'>UNA PREGUNTA Y UNA RESPUESTA</title><content type='html'>¿Qué son las palabras sin cuerpo y sin sentimiento? Me gustaría pensar que todas ellas, cuando las acaricias, cuando les abres la puerta de tu casa, cuando te les quedas viendo y las invitas a pasar, se convierten en otro cosa, son parte de ti, pero también parte de los demás, se convierten en parte de todos, algo de esas palabras se desvanece y deja de pertenecerte, es cuando empiezas a compartir lo que tienes en el corazón para que éste siga palpitando sin parar, eternamente... ojalá que tú pensaras eso, sería extraordinario.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-112873364093537633?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/112873364093537633/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=112873364093537633&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112873364093537633'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112873364093537633'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2005/07/una-pregunta-y-una-respuesta.html' title='UNA PREGUNTA Y UNA RESPUESTA'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-112873310690385481</id><published>2005-07-07T20:55:00.000-05:00</published><updated>2005-10-10T14:17:09.856-05:00</updated><title type='text'>EL SONIDO DEL BAJÍO</title><content type='html'>&lt;p align="right"&gt;Para &lt;a href="http://www.elpeorblog.com/"&gt;Disquet&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://www.nolimit-studio.com/lafamosax"&gt;Martha X&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Este post lo escribí hace doce años, lo publicaron en un periódico de la vida nacional y ahora lo reproduzco, con ligeros cambios, como un homenaje a Memín, el “símbolo del racismo”, para morirse de risa o de coraje. Y también me pregunto cómo el personaje de un cuento puede provocar esas mafufadas gringas, al rato van a salir conquel Payo es una burla a los “vaqueros” texanos del proyecto, ese sí racista.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;En el barrio de Mixcoac hay dos hermanos que tienen un local de revistas usadas. Llevan en ese changarro ya cerca de quince años. Lo inició primero uno de ellos –el mayor, Pedro- pero su hermano Ramón tuvo la iniciativa de introducir revistas “prohibidas” y el negocio prosperó...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo los conocí hace muy poco tiempo. Nunca pierdo la oportunidad para husmear siempre que me encuentro un lugar de esa naturaleza, no me da pena confesar que soy uno de esos admiradores de cuentos viejos: El Payo, El Charrito de Plata, Memín Pingüin, Kalimán... y me encanta revisar la mercancía sin fijarme mucho en el aspecto del sitio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hago referencia a esto último, por la impresión terrible que despierta la simple vista del lugar, cuyo nombre. “El sonido del Bajío”, mas parece indicar el de una taquería, pulcata o, en el mejor de los casos un café de lectura de tárot, pero si a ello le añadimos la oscuridad que impera dentro del establecimiento, nos da para pensar en muchas otras cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, el caso es que yo caminaba tan quitado de la pena por Centenario, cuando al ver el nombre del local recordé mis raíces y quise sentirme cerca de mi tierra, de plano busqué amparo a los problemas diarios sumergiéndome en la búsqueda de cuentos e historias inverosímiles, me dije a mí mismo: “chingao, un retorno a la niñez, no pasa nada”, y entré.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decidí en primer lugar preguntar la razón del singular nombre y Ramón fue el que me atendió, sin conocerlo comprendí que una de las características de este señor, a diferencia de mí, no es la cháchara interminable, sino al contrario, su mandíbula cuadrada parecía atascada entre sus dientes, pero todo fue cosa de mirarlo y decirle la causa del bautizo del local, cuando su rostro se transformó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me reveló que habían escogido ese nombre, su hermano y él -en ese momento salió el regordete de Pedro- porque ambos recordaban su Sanfe querido cuando el aire de la calle penetraba las revistas viejas, mohosas, derrotadas, tristes por lecturas voraces de una mirada, y susurraba o parecía susurrar una antigua melodía que les cantaba su madre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tuve tiempo de enternecerme, cuando intenté decir algo, incluso confesar que yo era de Guanajuato, los dos me hicieron un guiño y con las manos un gesto displicente, recorrieron a un lado las cortinas que separaban el cuarto y pude ver la colección de revistas prohibidas, los tres sonreímos al mismo tiempo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-112873310690385481?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/112873310690385481/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=112873310690385481&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112873310690385481'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112873310690385481'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2005/07/el-sonido-del-bajo.html' title='EL SONIDO DEL BAJÍO'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-112873281394767085</id><published>2005-07-04T22:51:00.000-05:00</published><updated>2005-10-07T19:53:33.956-05:00</updated><title type='text'>EL PUENTE DE LAS ENCUERADAS</title><content type='html'>La noche no terminaba de caer en el agujero que había escogido para pasar el temporal, tenía más de tres días de caminar por la carretera, y finalmente me sorprendió una lluvia como agua bendita, que fue creciendo hasta convertirse en un diluvio, faltaba poco para llegar a mi destino, lo sabía, pero necesitaba un espacio para descansar, un lugar donde no se confundiera mi sudor con el agua del cielo, lo que no podía saber es que el sitio elegido habría de colapsarse casi igual que mi vida entera…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí estaba yo, agazapado, cubriéndome entre las piedras y las ramas de los huizaches, con los pies mojados y enlodados, hasta podía sentir entre mis dedos la tierra húmeda encharcada y el agua que corría como delgadas serpientes líquidas mordiéndome cada cierto tiempo. Casi sin darme cuenta la oscuridad empezó a cubrirme todo el cuerpo, primero fue ennegreciendo el suelo llenándolo de sombras y luego me tocó a mi, casi podía sentir la materia viscosa de la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de hundirme en su dominio levanté la vista y pude todavía ver muy cerca de donde me encontraba, a menos de seis metros, un puente, en la parte alta colgaba un letrero verde con letras borrosas y temblorosas que se movían con las gotas del agua: “PUENTE ARROYO ZARCO”, alcancé a leer y después desapareció ocultándose entre  la penumbra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Intenté cerrar los ojos para dormir un rato, con la esperanza de que la lluvia me permitiera poco después continuar mi camino, pero las imágenes que se me presentaban al hacerlo me obligaron a despegar los párpados y contemplar los destellos que de cuando en cuando aparecían a la distancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esas imágenes están siempre conmigo, en mi interior, me acompañan a todos lados los mil cuatrocientos cuarenta minutos del día, es algo que no puedo evitar, no puedo escapar a ellas y la noche es su aliada más firme, su mejor amiga, su confidente y por lo tanto mi enemiga, pues me obliga a verlas, a pronunciar su nombre en voz baja, la primer letra de su nombre como una negación, como un llanto: No… No… No... hasta hacerme desfallecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy con la mirada perdida en lo negro de la noche, sé que tengo los ojos abiertos porque veo de cuando en cuando los faros intermitentes pasar, semejantes a bolas de fuego en hileras hormigueantes, puedo percibir el rumor del viento y siento la lluvia agitarse afuera de mi refugio improvisado, entonces, todo el espacio que habito temporalmente se ilumina, parece arder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es un estruendo que no termina, un vehículo acaba de impactarse en el puente, cierro y abro los ojos para comprobar que no estoy dormido pero permanezco en la misma posición, no atino a moverme, han pasado, creo, varios minutos y el fulgor continúa, entonces sale del carro una sombra brillante sin rostro, se voltea hacia donde estoy y desaparece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me quedo atónito, con los pies entumecidos camino hacia donde se encuentra el auto, la escena está completamente iluminada como por lámparas divinas, llego y sin transición abro la puerta sólo para comprobar lo que me temía: en su interior están dos cuerpos, parecen sin vida pero brillan en la oscuridad, son dos mujeres completamente desnudas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento, cuando las contemplo sintiéndome extrañamente “normal”, sin temor, compruebo que no sólo brillan, sino que ellas, cada parte de su piel, tiene una palidez increíble, estiro la mano para tocarlas y entonces, en un segundo, todo desaparece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escucho que algo se mueve, pienso que soy yo que estoy temblando, que son mis dientes que tienen rato de castañear, pero es algo más profundo, viene de todas partes, volteo hacia una lado y otro, fatalmente compruebo que es el puente que empieza a derrumbarse por un costado, no sé cómo pero mis piernas se mueven y salgo corriendo hacia mi escondite donde pierdo el conocimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde muy lejos percibo el llanto que producen los frenos, ese chillido lastimoso, molesto, de las llantas al embarrarse en el pavimento, en pocos minutos toda la carretera empieza a llenarse de luces, de voces, de gritos, de gente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mi lado, sin verme, están dos oficiales de la policía, señalan la parte del puente, el lugar donde la tierra se desgajó, comentan por lo bajo lo extraño del caso, recuerdan cómo hace muchos años en ese mismo lugar se mataron tres personas, y al hacer su reporte por radio, uno de ellos, entre sorprendido e irónico señala que el accidente es en el “Puente de las Encueradas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo me acurruco y cierro los ojos, prefiero ver las imágenes que quiero borrar de mi mente que continuar observando a los curiosos que se amontonan, y a los reporteros que preguntan una y otra vez cuál fue la causa del derrumbe, porque eso es algo que sólo yo sé y que me acompañará a partir de hoy, como las imágenes que quiero borrar desde hace tanto tiempo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-112873281394767085?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/112873281394767085/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=112873281394767085&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112873281394767085'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112873281394767085'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2005/07/el-puente-de-las-encueradas.html' title='EL PUENTE DE LAS ENCUERADAS'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-112812675550878177</id><published>2005-06-22T23:39:00.000-05:00</published><updated>2005-10-06T20:25:11.760-05:00</updated><title type='text'>EL HOMBRE QUE NO</title><content type='html'>Tengo años con el deseo genuino de engañar a mi esposa, creo que me lo merezco, por ahí me han dicho que soy un padre modelo, un esposo responsable y esta acción sería un justo reconocimiento a mi abnegación, a la cruz que llevó cargando desde hace tanto tiempo, el problema es que no puedo, simple y sencillamente no se me da y les voy a decir por qué.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando me casé, mi mujer era una y la única, su sola presencia llenaba cualquier lugar donde yo me encontrara, al hablar con ella mi voz se quedaba en sus ojos y mis palabras se las bebía como néctar divino; en qué momento se terminó esto, no lo sé, muchas veces en esos ratos de ocio en que a todos nos da por pensar, después de un importante partido de fútbol, o al terminar de tomar unas cervezas con el compadre, cavilaba sobre esta situación: sería acaso cuando empezó a escasear el gasto, cuando los sueños no sólo no se convirtieron en realidad sino que se esfumaron, cuando la rutina diaria le ganó a la vida. No lo sé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero debo centrarme en el tema medular de este post, en mi incapacidad de serle infiel a mi esposa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de quince años de fidelidad casi perruna, sólo empañada por alguna “escapada” que no merece ni mencionarse, después de aguantar gritos e indiferencias, un día algo se rompió en mi interior, de repente me pareció despertar de un sueño, me miré y dije: “hasta aquí llegué, necesito algo (alguien) más o voy a morir”, fue casi igual que cuando descubrí, poco después de cumplir los catorce años, que no era creyente, que no necesitaba de lo divino para ser feliz, para no tener miedo -pero esa es otra historia que en otra ocasión contaré- algo parecido sentí ese día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, a partir de ese momento, empezó a crecer la idea en mi cabecita loca que lo necesario para ver la vida de otro modo me lo daría otra mujer, incluso pensé en plural, quise ser ambicioso, lo obtendría con otras mujeres, a pesar de todo, a pesar de la experiencia previa, todavía no le había perdido la fe al elemento femenino, de hecho aún no la pierdo, pensé que mis males eran producto de la monogamia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue cuando de manera insistente intenté obtener amor, sustancia, corazón de otras, bueno primero de otra, a quien llamaré “Ella”. Empecé con una invitación a “tomar algo”, con un “podemos salir a dar la vuelta”, a “conocernos”, cuando me percaté que no tenía la menor idea de qué hacer y cómo hacerlo y no crean que me refiero al viejo juego del “mete y saca” como dicen en la magnífica película de Stanley Kubrick, no, simple y llanamente, no sé cómo abordar a una mujer sin enamorarme y sin decirle la verdad, y es ahí dónde empieza mi verdadero problema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo es cosa de estar con otra, o intentar estarlo, cuando empiezo a hablar de mis hijos, de mi matrimonio, de mi mujer, y no puedo hablar mal de lo mejor de mi vida o de lo único que tengo, lo que le da sustento a mi ser y entonces la posible conquista se evapora más rápido que la mugre agüita de estos días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada año que pasa me digo que éste será el bueno, que ahora sí encontraré a una devoradora, que el amor físico se compaginará con el amor de años, con el amor sedentario que he tenido por décadas, pero no puedo, cada que me veo al espejo reconozco una verdad: soy el hombre que no, ese es mi destino.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-112812675550878177?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/112812675550878177/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=112812675550878177&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112812675550878177'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112812675550878177'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2005/06/el-hombre-que-no.html' title='EL HOMBRE QUE NO'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-112812658395945644</id><published>2005-06-15T23:21:00.000-05:00</published><updated>2005-10-06T20:24:50.880-05:00</updated><title type='text'>UN SUEÑO</title><content type='html'>Anoche soñé que soñaba&lt;br /&gt;Y al soñar soñando&lt;br /&gt;Desperté&lt;br /&gt;Mientras dormía...&lt;br /&gt;Y tú no estabas conmigo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-112812658395945644?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/112812658395945644/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=112812658395945644&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112812658395945644'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112812658395945644'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2005/06/un-sueo.html' title='UN SUEÑO'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-112812636598223995</id><published>2005-06-15T10:32:00.000-05:00</published><updated>2005-10-06T20:23:57.100-05:00</updated><title type='text'>PASEO EN EL PARQUE</title><content type='html'>Esto que les voy a contar lo escuché ayer en la fila para las tortillas, una larga e interminable fila de hombres solos, y por alguna razón, por extraño que pueda parecer, desde que puse atención a lo que decían los dos señores con cara de casados que estaban ahí “haciendo cola”, tuve la sensación de que todas las palabras iban dirigidas a mí, todas las palabras sobre esa muerte, y que éstas daban vuelta en mi cabeza para aferrarse a mis orejas hasta quedar ahí repitiéndose una y otra vez…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El narrador se veía perturbado, su bigotillo se movía nerviosamente, algunas veces se detenía y tartamudeaba durante su singular diálogo, esa inusual conversación donde sólo se escucha una voz mientras que el cautivo interlocutor murmura nada más algún monosílabo semejante a un gorjeo de pájaros buscando primavera, permitiendo con ello que fluya la “plática”, no dejándola caer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como disculpándose, comentaba algo que le había ocurrido un día anterior, cuando, cosa rara, se encontraba solo en casa sin ninguna presencia inoportuna, disfrutando de la libertad de no hacer nada, viendo por la ventana cómo la lluvia se negaba a caer y cómo el sol parecía invitarlo a salir y también cómo no pudo rechazar esta invitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decidió caminar un rato en el cercano parque de su colonia junto con sus dos perros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese recorrido andaba cuando percibió en el prado, a un lado de dos laureles, a un hombre de edad indefinida. Él se encontraba recostado boca abajo, vestido –en sus propias palabras- “muy correctamente, como de fiesta”, algo raro por lo temprano del día. Este curioso detalle le hizo fijarse más de la cuenta y pudo ver que el caballero se agitaba bruscamente sobre la verde hierba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestro narrador contó que, por un momento, no quiso interrumpir lo que supuso un insólito descanso, pero la curiosidad pudo más y se acercó lentamente hasta dónde se hallaba tumbado el hombre. Estaba a punto de preguntarle cualquier cosa para ver si se encontraba bien, cuando él giró el cuello para observarlo. Estaba llorando, y debajo de la barbilla le brotaba como un hilo delgado en lentas gotas, sangre. En una mano tenía una pequeña navaja y en la otra una foto en blanco y negro completamente manchada de rojo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; -Váyase señor, me estoy matando-. Le dijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El relato se detiene brevemente, nuevamente el bigotillo se mueve en un tic nervioso, la boca titubea antes de continuar. Dice que por unos segundos no supo qué hacer, y sólo se le ocurrió en ese instante decirle que no lo hiciera, que “la vida es hermosa”. Después suelta a sus dos perros y corre a pedir ayuda, en el camino se tropieza y cae, se levanta hasta que alcanza un teléfono público, y no tiene ánimos para sonreír ante la foto de un gordo que le pide que llame.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo lo demás pasa sin que él se dé cuenta, apenas si percibe cómo la cruz roja llega, es como si también estuviera herido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento dejo de escuchar lo que dice. Ahora, mientras recuerdo sus palabras, veo su cara y todo lo ocurrido lo vuelvo a revivir. Él mira la escena con un sentimiento de irrealidad sin percibir que sus ojos están inundados y su respiración entrecortada; fieles, sus perros están a su lado con la cabeza gacha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la ambulancia llega por el hombre moribundo y lo transporta hacia el hospital, el narrador olvida el inicial paseo en el parque y camina cabizbajo hasta su casa mientras sigue oyendo a lo lejos el aullar de la sirena, yo, desde entonces, camino a su lado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-112812636598223995?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/112812636598223995/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=112812636598223995&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112812636598223995'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112812636598223995'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2005/06/paseo-en-el-parque.html' title='PASEO EN EL PARQUE'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-112812602290762479</id><published>2005-06-10T23:04:00.000-05:00</published><updated>2005-10-06T20:23:09.870-05:00</updated><title type='text'>EL DESENLACE</title><content type='html'>Han pasado tres semanas desde que conocí la historia de Eleazar, desde que se presentó su tío a pedir ayuda, y hasta ayer estaba igual que todos ustedes, igual que el Kezero, sin saber nada de nada, pero sin olvidarlo y eso que ni siquiera lo conozco ni tengo idea de  cómo es, quién me dice que no es una fichita, a lo mejor se lo merecía, no para nada, no creo que nadie se merezca que lo metan a un anexo, a una cárcel clandestina, sólo por ser tremendo, sólo por meterle macizo a la droga o al alcohol, sólo por ser adicto…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y saben qué es lo peor, a este muchacho lo llevaron y escapó, para luego ser –cuál palabra quedará- “atrapado”, “capturado”, “agarrado” “secuestrado”, sin que ya nadie les pidiera a estas buenas personas que vieran por él, pero aquí es donde se pierden las “secretas intenciones” de estos lugares y es cuando entran los intereses, el amor por la lana mas que por la cura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora sé que cuando los padres de Eleazar dejaron de entrarle con su “cooperación” o cuota de mantenimiento, esta gente, la que opera en el anexo, lo sacaba a “botear” para que desquitara el sacrificio de tenerlo ahí, y para que pudiera continuar con su “tratamiento”, de ahí su interés por mantenerlo y por eso se tomaron la molestia de ir por él hasta su rancho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero bueno, no quiero alargar este post, no se trata de aburrirlos. Ayer, por fin supe que Eleazar fue liberado poco después de que su tío presentó la denuncia por secuestro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tres días pasaron para que estos sujetos del anexo comprendieran que no era bueno ni sano que este jovencito permaneciera con ellos, al parecer no aguantaron la presión de la Judicial, que tras conocer del caso fue directo con nuestros amigos ya mencionados en la parte tres y aunque negaron que lo tuvieran bajo su cuidado, lo cierto es que nuevamente se preocuparon en llevarlo hasta su casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo malo de todo esto, además de la secuela psicológica que seguramente tendrá Eleazar, es la impunidad de estos anexos, porque claro lo vi en los ojos del tío cuando vino a agradecerme por el apoyo casi tres semanas después de la liberación, alegando haber estado enfermo, saben que tenía en los ojos: miedo.&lt;br /&gt;Me dijo que los tipos que llevaron a su sobrino le pidieron que ya dejara todo por la paz, que quitara la demanda, que ahí estaba su sobrino, que ellos ya no querían problemas, aquí no pasó nada y todos tan a gusto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le pregunté por Eleazar, y me dijo que estaba en la casa, que él tampoco quería saber ya nada del asunto, apenas si me dio la mano y se fue, ni tiempo me dio de decirle que quería conocer el testimonio de su sobrino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saben qué, de todas formas y pese a todo, estoy contento, ya hay una persona menos encerrada en un anexo, posiblemente nunca se le olviden los baños con agua fría, las “pláticas”, y todo lo que representa un lugar así, pero tiene la oportunidad de seguir adelante, igual que yo, que ahora sí podré sacármelo de la mente, o al menos eso espero.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-112812602290762479?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/112812602290762479/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=112812602290762479&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112812602290762479'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112812602290762479'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2005/06/el-desenlace.html' title='EL DESENLACE'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-112812582236459669</id><published>2005-06-04T22:31:00.000-05:00</published><updated>2005-10-06T20:22:46.260-05:00</updated><title type='text'>HISTORIA DE UN ANEXO Y DE UN SECUESTRO PARTE 3</title><content type='html'>Pues regresemos al principio de todo esto (leer &lt;a href="asfunction:detalles,97"&gt;parte 1&lt;/a&gt; y &lt;a href="asfunction:detalles,108"&gt;parte 2&lt;/a&gt;), es viernes, estoy feliz porque ya casi es hora de pegarle a una Pacífico, ya casi es hora de ver la vida a través de un rico pulpo y unos camarones bañados de chilito habanero, cuando llega a mi oficina una persona pidiendo ayuda, me dice que tienen a su sobrino en un centro de rehabilitación, que se lo llevaron hace unos días, él piensa que está en el DIF (Desarrollo Integral de la Familia, para quienes no saben), pero no está seguro, y aquí comienza el vía crucis…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo, como buen funcionario público que se dedica a apoyar las necesidades de la gente (chin, hasta parece grilla), le digo que haremos todo lo posible por encontrarlo, que no se preocupe, todavía no sé en lo que voy a meterme, todavía ni me imagino que nuevamente escucharé de un anexo y que lo conoceré, pero eso fue más adelante, vayamos con calma, lo importante es que ustedes sepan en dónde meterse y en dónde no, mínimo que no los metan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le pregunto a este señor por qué sospecha que su sobrino está en un centro del DIF, y empieza a relatarme una historia que bien podría ser la de ese quinceañero golpeador ( leer la primera parte de este relato) o la de cualquiera que “se porta mal”:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resulta que los papás de este muchacho de 17 años no tenían tiempo para verlo y corregirle su aparente rebeldía, algo raro para alguien de su edad, y decidieron ingresarlo a un lugar donde se ocuparan mejor de él, adivinaron, escogieron un anexo para su reclusión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero lo que no pensaron fue en que poco después de meter a su hijo a este sitio, tendrían problemas, se separarían y abur cada quien por su lado se fue pa’l otro lado, al norte pues, a buscar billetes verdes, olvidándose por completo de su vástago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero todo esto de su ingreso al anexo lo supe después, cuando el tío me contó que al parecer lo tenían en el DIF, me tomé la libertad de hablar a éste, como llamarle, “organismo”, y ahí una señorita muy amable me dijo que ellos no tenían albergues de esa clase que seguramente lo tenían en un anexo, que ella conocía uno cerca de ahí.&lt;br /&gt;Ni tardo ni perezoso pregunté por la calle y el número, me urgía conocer ese lugar, ya eran muchas las veces de oírlo para creer que se trataba de un mito o leyenda urbana, en ese momento creí que nada más existía un anexo en el municipio, incluso en el país, pronto me daría cuenta que no era así, pero sólo me supo decir que estaba en “Cuatro Vientos”, como a la mitad de esa calle que así se llama, entonces fue cuando decidí llevar a este señor a buscar al sobrino, con la esperanza de encontrarlo finalmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya en el camino, cuando íbamos platicando en el carro supe más del asunto, su sobrino, llamado Eleazar, había sido llevado meses atrás a un anexo, (no sabíamos si al que estábamos por llegar) y, desesperado por no saber de sus padres ni de ningún familiar había escapado, no me pregunten cómo, buscando refugio con su tío, quien al verlo desamparado no dudó en darle posada, pero aquí es donde deben poner atención, porque después de una semana de tranquilidad, se presentaron en la casa, ubicada en un rancho, cuatro individuos y sin decir agua va lo agarraron y lo subieron a una camioneta para regresarlo al anexo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toso eso se lo platicaron, porqué según él, en ese momento cuando ocurrió el secuestro de Eleazar -ya que no podemos llamarlo de otra forma-, se encontraba fuera de su casa y no pudo hacer nada para evitar que se lo llevaran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento de la plática llegamos  a la calle, y todo fue cosa de preguntarle a unas personas que iban caminando por ahí para que nos señalaran la casa donde se encuentra dicho anexo, incluso les preguntamos de esa manera: “oigan, disculpen, sabe por donde queda el anexo” y de inmediato nos dijeron cuál era, con pelos y señales, sin sorprenderse por la pregunta, como si fuera la cosa más normal del mundo este tipo de lugares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues nos apersonamos, yo tan quitado de la pena entré hasta con una sonrisota, contento de cumplir con cosas que van más allá de mi deber, y todo fue ingresar a la “recepción” para preguntar cuando no sólo se me cayó la sonrisa sino poco faltó para que también se me cayeran los chones. En el pequeño cuarto de entrada de este anexo estaban tres tipos, no sentados en un sillón más viejo y puerco que puedan imaginar, sino prácticamente tirados de espalda, los tres con unos pelos y unas caras de dar miedo, todos tatuados, bueno en una cárcel se ve gente más decente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De inmediato, con mucha educación me preguntaron sobre nuestra presencia: “qué quieren, qué andan buscando”. Yo no quise perder la calma y me presenté dando todos mis generales, al mismo tiempo que les decía el motivo de nuestra visita, y les preguntaba por Eleazar, de inmediato me dijeron que no sabían nada, que ahí no había nadie con ese nombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras me decían esto tuve tiempo para ver que al fondo del cuarto había una puerta pequeña con rejas, en donde estaba otro tipo sin playera, rapado, y también con el cuerpo tatuado vigilando que nadie saliera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese lapso de tiempo, mientras me decían que no, salió por esa puerta un señor de unos 50 años, y si esto es posible, más mal encarado que todos los otros, supuse que era el jefe o el encargado del anexo y me dirigí con él, para pedirle que revisaran sus registros con la esperanza de que Eleazar estuviera ahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este señor ni se inmutó, me dijo que no estaba ahí nadie con ese nombre, como que revisó un cuaderno todo roto, sucio  y rayado, y luego me preguntó que de dónde era este muchacho, yo le dí el nombre de la comunidad donde lo habían agarrado, valga la palabra, y como si fuera la cosa más normal  me dijo que no habían “ido” por nadie en ese rancho, que habían “recogido” a otros pero en distintas colonias y comunidades, y luego nos recomendó que fuéramos a otros anexos, que a lo mejor ahí lo tenían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos quedamos callados sin saber qué hacer, después nos vimos obligados a dar las gracias y nos retiramos, tanto el tío de Eleazar como yo íbamos con nuestros propios pensamientos, yo pensando en todo esto de los anexos y él seguramente en su sobrino que ya tenía más de una semana desaparecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo quiero decirles que ya se levantó una acta ante el Ministerio Público por el secuestro de este muchacho, que intentamos hablar con las autoridades de salud y de seguridad pública y todo mundo se echa la bolita, parece que nadie es responsable del funcionamiento de estos lugares, y hay quienes de plano dicen que son un “mal necesario”, porque entonces donde pondrían a tanto drogadicto y alcohólico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí la pregunta es ¿qué puede hacer alguien cuando para su mala suerte lo metan a un lugar así, sólo porque su familia no lo aguanta o porqué el marido o esposa no soporta la conducta de su cónyuge? Se imaginan ustedes que un día, sin que lo esperen, los agarren en la calle y los lleven a un anexo. Yo no quiero imaginármelo porque entonces no podría dormir tranquilo, de hecho desde que conocí esta historia estoy haciendo lo posible porque estos sitios desaparezcan, ya que tan sólo en este municipio donde escogí vivir hay más de 17 reconocidos, sin contar los clandestinos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo por último, el nombre de “ANEXO” que se les da a estos “centro de rehabilitación”, se deriva de las cárceles antiguas que cuando ya no podían contener a más presos se les enviaba a un anexo para que ahí permanecieran mientras había espacio ¿qué les parece?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-112812582236459669?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/112812582236459669/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=112812582236459669&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112812582236459669'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112812582236459669'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2005/06/historia-de-un-anexo-y-de-un-secuestro.html' title='HISTORIA DE UN ANEXO Y DE UN SECUESTRO PARTE 3'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-112812565328694690</id><published>2005-05-24T22:18:00.000-05:00</published><updated>2005-10-06T20:22:26.366-05:00</updated><title type='text'>A UN PASO DEL PARAÍSO</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Para ti, que todavía no te atreves a romper el silencio&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jamás creí que algún día conocería a un verdadero asceta, a un loco trashumante, a un poeta de la realidad, en una palabra a un solitario: un nefelibata que me cambió la vida. Todo ocurrió de esta manera…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminaba en la noche, sin prisa, por avenidas perdidas y secretas, regodeándome con los letreros fosforescentes de atrevidas leyendas: “Chicas totalmente desnudas” “¡Pásele!” “¡Ricas!”. No pude negarme al amable llamado. Penetré las puertas del lupanar con más curiosidad que miedo, presintiendo sorpresas gratas para mis ojos ya cansados de ver agujeros y tuberías moribundas provocadas por el tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando vi la pasarela, las luces brillantes y las atrevidas fotografías de muchachas con suplicantes ojos negros, verdes y azules, me sentí por fin completo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lugar estaba todavía semivacío, sólo descansaban la vista en esas curvas, en esos promontorios, en esas sonrisas alegres algunos desencantados hombres, posiblemente esperando algo mejor. Busqué un espacio para sentarme, en definitiva cerca del inusual espectáculo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por unos momentos me sentí parte integral del cosmos. Estaba cometiendo una ruptura conmigo mismo, yo, que en mi vida había trasgredido las “buenas costumbres” me preparaba para un banquete de musas urbanas, una corte de hetairas danzantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No podía apartar los ojos del escenario que parecía un enorme túnel del tiempo. Esperaba con ansia y con el corazón desbocado, quería gritar como un colegial quinceañero… pero fue entonces cuando escuché el llanto. Voltee sorprendido, con un poco de fastidio, sintiendo el derrumbe total de mis expectativas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que miré me dejó asombrado, se trataba de un hombrecillo flaco, con la piel como un pergamino, calvo y vestido con una túnica blanca. No pude resistir la tentación de acercarme para conocer el motivo de sus lágrimas, de su lastimoso sollozo, de su dolor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué tiene buen hombre? - Me atreví a preguntarle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Nada - Me respondió con tono ausente, distraído y ligeramente molesto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Dígame por qué llora, puedo ayudarle en algo? - Insistí como si de verdad me importara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento pareció darse cuenta de mi presencia, despertó como de un sueño, se frotó la barbilla con la mano y agitó ligeramente la cabeza, como si le costara trabajo explicarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Para saber lo que significa el pecado debo contemplarlo, pero no puedo evitar que aparezcan las lágrimas en mis cansados ojos, noche tras noche – Susurró dirigiéndose al vacío, olvidándose por completo de mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El silencio resultó pesado, la música dejó de sonar en mis oídos, la noche me llenó el corazón, no supe qué hacer o decir. Él siguió lamentando la suerte de los mortales mientras continuaba viendo con ojos llorosos cómo las mujeres movían rítmicamente las caderas, cómo los hombres sonreían con la mirada brillante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo, de plano no soporté verme reflejado en esos ojos, y abandoné abruptamente el lugar, mientras una lágrima furtiva escapaba y corría por mis mejillas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-112812565328694690?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/112812565328694690/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=112812565328694690&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112812565328694690'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112812565328694690'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2005/05/un-paso-del-paraso.html' title='A UN PASO DEL PARAÍSO'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-112812548549257203</id><published>2005-05-18T23:17:00.000-05:00</published><updated>2005-10-06T20:22:04.360-05:00</updated><title type='text'>HISTORIA DE UN ANEXO Y DE UN SECUESTRO PARTE 2</title><content type='html'>Pues ahí estaba yo, escuchando como sin querer, pero con los seis sentidos bien puestos en la conversación entre este par de muchachas, sorprendiéndome de todo lo que decían, y más porque a pesar de lo narrado las dos se veían muy tranquilas, como si fuera de lo más normal que a una de ellas la hubieran llevado a la fuerza a un sitio que ustedes ni nadie quisiera conocer: un anexo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La afectada decía palabras más palabras menos: “que me agarran bien dormidota, de veras que ni cuenta me di cuando entraron al cuarto, eran como tres o cuatro, me agarraron por donde pudieron y así como estaba me subieron a un carro…”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“No supe ni que hacer, creo que empecé a gritar hasta que me tenían ya metida entre los asientos, estaba mas que espantada enojada, pensé que era una vacilada de mi viejo, con eso de que ya me había advertido que me iba a dar un escarmiento, pero ni por aquí pensar en que me meterían a ese chingao anexo…”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra vez esta palabrita, otra vez en un contexto de castigo, como cuando la escuché de la mujer con el hijo golpeador. No tuve tiempo de seguir pensando, las damas continuaban con su amena charla:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Ayyy pos que llegamos al anexo y todavía estaba bien oscuro, luego luego me aventaron a un catre entre gritos de “pinche vieja, ora si te llegó, para que aprendas”, y ni qué hacer, ahí me quedé llorando… sólo piense y piense hasta que amaneció”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este punto la conversación cambió radicalmente, se convirtió en un susurro y yo con la oreja paradota, de plano me daban ganas de pedirles permiso y hacer una ruedita para oír como Dios manda, pero pus ni pa’ que, capaz que me soltaban una cachetada, así como se estaban poniendo las cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escuché de manera entrecortada cómo fue que pasó tres días ahí, en los cuales sufrió horrores, en la mañana baños con agua fría, en la tarde golpes y en las noches fue violada, sin que nadie hiciera nada por ella, hasta que su marido se apiadó de ella y la perdonó para que la dejaran salir ¿cómo le hizo? la verdad no lo sé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo eso, según le decía a su amiga, no fue lo peor, lo que no soportaba era creer en esos momentos que jamás saldría de ahí, que nadie sabía nada de ella, y la desesperación de sentirse culpable de algo que no sabía qué era, además de la impotencia por estar en un lugar así, donde la única ley es que no existe ninguna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya no siguieron platicando o yo ya no quise escuchar, no recuerdo, me paré de donde me encontraba y hasta con pena me fui caminando sin voltear, posiblemente en ese momento me consolaba pensar que todo era producto de la imaginación de esta mujer, que equivocado estaba, hace unos días me tocó descubrir un lugar de estos, un anexo o centro de rehabilitación para alcohólicos y drogadictos, donde te llevan tus familiares o piden que te lleven, de los muchos que sí existen aquí, en la tierra donde escogí vivir, pero eso se los contaré después, si me tienen paciencia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-112812548549257203?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/112812548549257203/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=112812548549257203&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112812548549257203'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112812548549257203'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2005/05/historia-de-un-anexo-y-de-un-secuestro_18.html' title='HISTORIA DE UN ANEXO Y DE UN SECUESTRO PARTE 2'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-112812532950142705</id><published>2005-05-14T23:06:00.000-05:00</published><updated>2005-10-06T20:21:39.740-05:00</updated><title type='text'>LECTURA INFANTILES</title><content type='html'>Casi no puedo recordar cómo llegó a mis manos esta revista para niños. Su portada es brillante y tiene colores de tono pastel que cualquier despistado podría calificar de  “fresa”, pero sus artículos dicen lo contrario: seducen por su fantasía. Hay de todo y para todos, con la única condición de que sus lectores no rebasen la edad promedio de diez años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su interior se puede encontrar desde un consejo para “ligarte a la nena de la banca de junto”, hasta mil formas para masticar chicle y hacer las bombas más grandes sin ningún problema. Recetas para vivir mejor y sin estrés en el “jardín de niños”, además del tema candente de la semana, que por lo visto no falla en su crudeza con la realidad, como en el número que tengo se titula: “¿Es peligroso prestar los juguetes?”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También hay sorpresas. Secciones que marcan los juegos de temporada y que nada tienen que ver con el primitivo yo-yo y el trompo, sino con los ”modernos y progresistas” videojuegos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No podía faltar en la revista lo nuevo en cine y espectáculos, no fueran a pensar los niños que todo es seriedad y esfuerzo. En esta parte, se comentan las primicias del séptimo arte infantil, los amoríos de las jóvenes estrellas y sus éxitos financieros. Se analizan películas de la talla de “Efelante y Guini pu” y su repercusión en la historia del cine animado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además hay una sección fija donde los peques pueden manifestarse libremente: “Escribe… si puedes”, se llama. En ella abundan las cartas que preguntan interesantes dudas y tratan de acercarse a la espiritualidad cotidiana, como por ejemplo: “amigos de la revista…¿será posible que en el próximo número publiquen un reportaje sobre la muñeca “Boby’s” y sus accesorios”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada me sorprende tanto de la infantil publicación, como su extraño parecido con muchas otras del puesto de la esquina, pues aunque su nombre varía un poco: “Bobedades”, “Quieres”, “Mú”, “Cosmoputilan”… todas ellas se identifican misteriosamente en el contenido. Es posible que en el estudio de mercado, haya más niños deseosos de leer sus cosas, que de adultos por afrontar la increíble realidad.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-112812532950142705?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/112812532950142705/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=112812532950142705&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112812532950142705'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112812532950142705'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2005/05/lectura-infantiles.html' title='LECTURA INFANTILES'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-112812511494657471</id><published>2005-05-12T22:52:00.000-05:00</published><updated>2005-10-06T20:21:15.903-05:00</updated><title type='text'>HISTORIA DE UN ANEXO Y DE UN SECUESTRO</title><content type='html'>El viernes pasado, cuando ya estaba pensando en ir a Pepe’s, cuando el calor sólo te daba lugar para una Pacífico acompañada con su pulpo y camarón, por supuesto, su respectivo chilito habanero y limoncito, regresé de repente, de manera instantánea y caraja al “México Bronco” sin poder meter ni las manos, ese día conocí lo que creía un mito urbano: los anexos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Quién de ustedes no ha escuchado algo sobre los anexos? Hace un año ni los había oído mentar, pero la primera vez que tuve conocimiento de un sitio así fue por una señora que me habló al trabajo, preguntándome por un lugar donde pudiera encerrar a su hijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resulta que el chamaco, no mayor de quince años, según la abnegada madre, se ponía violento y le daba por pegarle nomás porque sí, al parecer este adolescente atrabancado andaba en malos pasos y de acuerdo a la versión de esta mujer hasta le estaba entrando a algún tipo de droga, pa’ acabar pronto: ya no lo soportaba y le urgía que alguien más se ocupara de él, ella de plano ya no lo quería en la casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al escuchar esto, yo me comprometí a buscar en alguna institución de las que brindan apoyo y orientación a personas con adicciones, qué sería lo mejor para este canijo muchachón, y en ese momento fue cuando la señora me dijo: “yo lo que quiero es que me diga dónde hay un “anexo” para que ahí lo cuiden, estoy dispuesta a pagar lo que sea”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No pues anexos no conozco –pensé- hasta me dio pena no saber de qué me hablaba, y simplemente le aseguré que pondría todo de mi parte para que le ayudaran en su problema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos días después, luego de hablar a un lado y a otro, investigué de un Centro de Rehabilitación ubicado en León de los Aldama, sí en Lión, y con los datos a la mano, con el nombre del director con quien incluso hablé por phone, me puse en contacto con esta señora y después de pasarle la información, hace ya tiempo, me olvidé de los dichosos “anexos”, o qué eran, para qué servían, simplemente se quedaron en el olvido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues bien, un día, no tiene más de tres meses atrás, sin querer y sin que me importara, estando yo sentando en… (aquí preferiría omitir el lugar) practicando una de mis pasiones secretas que es el “voyeourismo”, escuché que una dama con una pinta inconfundible de cortesana, le decía a otra de iguales trazas, algo más o menos parecido a esto:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ayyy¡¡¡ ora si voy a dejar a ese cabrón, qué crees que me hizo, sólo porque llegué un día pasadita de copas, pues me mandó a un anexo y todavía no me repongo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí, como por arte de magia, recordé la bendita palabra, y fue entonces cuando puse atención, no por chismoso, sino para enterarme de qué le habían hecho en ese sitio, pero eso se los platicaré en mi próxima entrega…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-112812511494657471?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/112812511494657471/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=112812511494657471&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112812511494657471'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112812511494657471'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2005/05/historia-de-un-anexo-y-de-un-secuestro.html' title='HISTORIA DE UN ANEXO Y DE UN SECUESTRO'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14225920.post-112812408299943107</id><published>2005-04-29T22:40:00.000-05:00</published><updated>2006-07-08T23:09:08.153-05:00</updated><title type='text'>LA DEVORADORA</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/1600/en%20el%20cerro.jpg"&gt;&lt;img style="cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Mucho antes que los ingleses causaran tanto barullo con su bacteria y que los asiáticos nos espantaran con su virus, ya mi cuerpo había sido presa de un mal mayor: una mujer fue la culpable. La conocí -prefiero no decir dónde la conocí-, mientras ella caminaba con los ojos inyectados de sangre y la boca cubierta por una baba espesa...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo superior a mis pocas fuerzas me impulsó a seguirla, quizá lo atípico de su figura o, tal vez, su aire bárbaro e irracional característico de las bestias solitarias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fuimos avanzando (distantes uno de otro por varios metros) entre coches, edificaciones, bardas con letreros de vivos y muertos y de personas desaforadas, terrenos baldíos, parques públicos y escasa gente; la tarde hacía rato que había dejado el paso libre a la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fingí asustarme cuando después de un largo andar tras de sus pasos ella se volvió a mirarme. Sus pupilas brillaban por los reflejos lunares con una claridad sorprendente que me dejo durante unos segundos encandilado, suficiente para que la mujer hiciera de las suyas: me tumbó en la banqueta con una ternura que otras no tuvieron antes y, sin amenazas, abusó de mí en un instante que sentí fueron horas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando logré recuperarme ya el daño estaba hecho: sus besos, mordiscos y arañazos se habían instalado en mi piel indeleblemente, junto con el dolor de mi oreja izquierda, a la cual le faltaba un pedazo; de ella, sólo un vago olor flotaba en la solitaria y oscura calle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminé de regreso a la realidad por avenidas opacas y sucias que barrenderos nocturnos maquillaban para el día siguiente, sintiendo magulladuras y el recuerdo, aún fresco, lacerándome. Todavía quedó poco tiempo de esa noche -esa larga y malhadada noche- para que dos maleantes con uniforme me asaltaran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde entonces un extraño virus recorre mi cuerpo; no se trata de un virus cualquiera, pues ni médicos, brujos o yerberos han podido detenerlo, ya que para la nostalgia y el amor, dictaminan, no existe tratamiento.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14225920-112812408299943107?l=cepequeno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cepequeno.blogspot.com/feeds/112812408299943107/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14225920&amp;postID=112812408299943107&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112812408299943107'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14225920/posts/default/112812408299943107'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cepequeno.blogspot.com/2005/04/la-devoradora_29.html' title='LA DEVORADORA'/><author><name>Ce pequeño</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09153311091559961613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://photos1.blogger.com/blogger/572/1281/320/en%20el%20cerro1.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
